romanesca vestida con baticulo y entraba por todo, y el habito la hacia licenciada, y manaba en oro, y lo que le enviaban las romanas valia mas que cuanto yo gano: cuando grano o lena, cuando tela, cuando lino, cuando vino, la bota entera. Mas como yo no mire en ello, comence a entrar en casas de cortesanas, y si ahora entro en casa de alguna romana, tienelo por vituperio, no porque no me hayan muchas menester; y porque soy tan conocida, me llaman secretamente. Anda vos, compra eso que os dije anoche, y mira no os enganen, que yo me voy a la juderia a hablar a Trigo, por ver la mula que pario, que cualque pronostico es parir una mula casa de un cardenal.

OLIVERO.- ?A vos, mancebo! ?Que hace la senora Lozana?

RAMPIN.- Senor, quiere ir fuera.

COMPANERO.- Y vos ?donde vais?

RAMPIN.- A comprar ciertas berenjenas para hacer una pimentada.

OLIVERO.- Pues no sea burla que no seamos todos en ella.

RAMPIN.- Andad aca, y compradme vos las especias y los huevos, y veni a tiempo, que yo se que os placeran. Veislas alli buenas: ?cuantas das?

OLIVERO.- Compralas todas.

RAMPIN.- Quanto voi de tuti?

PECIGEROLO.- Un carlin.

RAMPIN.- Un groso.

FRUTAROLO.- ?No quieres?

RAMPIN.- Seis bayoques.

PECIGEROLO.- Senor, no, lasa estar.

RAMPIN.- ?Quien te toca?

PECIGEROLO.- Mete qui quese.

RAMPIN.- ?Va borracho, que no son tuyas, que yo las traia!

PECIGEROLO.- ?Pota de santa Nula, tu ne mente per la cana de la gola!

RAMPIN.- ?Va da qui, puerco! ?Y rasgame la capa? ?Asi vivas tu como son tuyas!

PECIGEROLO.- ?Pota de mi madre! ?Io no te vidi? ?Espeta, verai, si lo diro al barrachelo!

BARRACHELO.- ?Espera, espera, espanol, no huyas! Tomalo y llevalo en Torre de Nona. ?De aqueste modo compras tu y robas al pobre hombre? ?Va dentro, no te cures! Va, di tu al capitan que lo meta en secreta.

ESBIRRO.- ?En que secreta?

BARRACHELO.- En la mazmorra o en el forno.

GALINDO.- Hecho es.

Mamotreto XXXII

Como vino el otro su companero corriendo, y aviso la Lozana, y va ella radiando, buscando favor

COMPANERO.- Senora Lozana, vuestro criado llevan en prision.

LOZANA.- ?Ay!, ?que me decis? ?Que no se me habia de ensolver mi sueno! ?Y cuantos mato?

COMPANERO.- Senora, eso no se yo cuantos ha el muerto. Por un revendedor creo que le llevan.

LOZANA.- ?Ay, amarga de mi, que tambien tenia tema con regateros! Es un diablo travieso, infernal, que si no fuese por mi, ciento habria muerto; mas como yo lo tengo limpio, no encuentra con sus enemigos. No querria que nadie se atravesase con el, porque no cata ni pone, sino como toro es cuando esta conmigo. Mira que hara por alla fuera; es que no es usado a relevar. Si lo supiste el otro dia cuando se le cayo la capa, que no le dejaron cabello en la cabeza y guay de ellos si le esperaran, aunque no los conocio, con la prisa que traia, y si yo no viniera, ya estaba debajo la cama buscando su espada. Senor, yo voy aqui en casa de un senor que lo haga sacar.

OLIVERO.- Pues mire vuestra merced, si fuere menester favor, a monsenor mio pondremos en ello.

LOZANA.- Senor, ya lo se; salen los cautivos cuando son vivos. ?Ay, pecadora de mi! Bien digo yo: a mi hijo lozano no me lo cerquen cuatro.

MALSIN.- Mira como viene la trujamana de la Lozana. ?Voto a Dios, no parece sino que va a informar auditores, y que vienen las audiencias tras ella! ?Que es eso, senora Lozana? ?Que rabanillo es ese?

LOZANA.- Toma, que noramala para quien me la tornare. ?No mirais vos como yo vengo, amarga como la retama, que me quieren ahorcar a mi criado?

MALSIN.- Teneis, senora, razon, tal mazorcon y cetera, para que no esteis amarga si lo perdieseis. Alla va la puta Lozana; ella nos dara que hacer hoy. ?Veis, no lo digo yo? Monsenor quiere cabalgar. Para putas sobra caridad; si fuera un pobre, no fueramos hasta despues de comer. ?Oh, pese a tal con la puta que la pario, que la mula me ha pisado! ?Ahorcado sea el barrachelo, si no lo ahorcare antes que lleguemos! No parara nuestro amo hasta que se lo demande al senador. Caminad, que desciende monsenor y la Lozana.

MONSENOR.- Senora Lozana, perde cuidado, que yo lo traere conmigo, aunque sean cuatro los muertos.

LOZANA.- Monsenor, si, que yo voy a casa de la senora Velasca para que haga que vaya el abad luego a Su Santidad, porque si fueren mas los muertos que cuatro, que a mi criado yo lo conozco, que no se contento con los enemigos, sino que si se llego alguno a departir, tambien los llevaria a todos por un rasero.

POLIDORO.- Senora Lozana, ?que es esto, que vais enojada?

LOZANA.- Senor, mi criado me mete en estos pleitos.

POLIDORO.- ?En que, senora mia?

LOZANA.- Que lo quieren ahorcar por castigador de bellacos.

POLIDORO.- Pues no os fatigueis, que yo os puedo informar mejor lo que senti decir delante de Su Santidad.

LOZANA.- ?Y que, senor? Por mi vida que soy yo toda vuestra, y os hare cabalgar de balde putas honestas.

POLIDORO.- Soy contento. El arzobispo y el abad y el capitan que envio la senora Julia, demandaban al senador de merced vuestro criado, y que no lo ahorcasen. Ya su excelencia era contento que fuese en galera, y mando llamar al barrachelo, y se quiso informar de lo que habia hecho, si merecia ser ahorcado. El barrachelo se rio. Su excelencia dijo: «Pues ?que hizo?» Dijo el barrachelo que, estando comprando merenzane o berenjenas, hurto cuatro. Y asi todos se rieron, y su excelencia mando que luego lo sacasen; por eso, no esteis de mala voluntad.

LOZANA.- Senor, «?guay de quien poco puede!» Si yo me hallara alli, por la leche que mame, que al barrachelo yo le hiciera que mirara con quien vivia mi criado. Soy vuestra; perdoneme, que quiero ir a mi casa, y si es venido mi criado lo enviare al barrachelo que lo bese en el trancahilo el y sus zafos.

Mamotreto XXXIII

Como la Lozana vio venir a su criado, y fueron a casa; y cayo el en una privada por mas senas

LOZANA.- ?Saliste, chichirimbache? ?Como fue la cosa? ?No me quereis vos a mi creer! Siempre lo tuvo el malogrado ramazote de vuestro aguelo. Camina, mudaos, que yo vendre luego.

RAMPIN.- Venid a casa. ?Donde quereis ir? ?Fuiste a la juderia?

LOZANA.- Si que fui, mas estaban en pascua los judios; ya les dije que mala pascua les de Dios. Y vi la mula parida, lo que pario muerto.

Вы читаете La Lozana andaluza
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ОБРАНЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату