cosa es que mas excelente es el medico del cuerpo humano racional que no el albeitar, que medica el cuerpo irracional, y mas excelente el miembro del ojo que no el dedo del pie, y mayor milagro hizo Dios en la cara del hombre o de la mujer que no en todo el hombre ni en todo el mundo, y por eso no se halla jamas que una cara sea semejante a otra en todas las particulas, porque, si se parece en la nariz no se parece en la barba, y asi de singulis. De manera que yo al cuerpo, y ella a la cara, como mas excelente y mejor artesana de caras que en nuestros tiempos se vio, estariamos juntos, y ganariamos para la vejez poder pasar, yo sin recipe y ella sin hic et hec et hoc, el alcohol, y amigos, como de antes. Y beso las manos a vuestra merced, y a mi senora Lozana la boca.
LOZANA.- Yo la vuestra enzucarada. ?Que me decis? Cuando vos quisierais regar mi manantio, esta presto y a vuestro servicio, que yo seria la dichosa.
IMPERIA.- «Mas vale asno que os lleve que no caballo que os derroque». De Rampin haceis vos lo que quereis, y sirve de todo, y deja razones, y vamos a la estufa.
LOZANA.- Vamos, senora, mas siempre es bueno saber. Que yo tres o cuatro cosas no se que deseo conocer: la una, que via hacen o que color tienen los cuernos de los hombres; y la otra, querria leer lo que entiendo; y la otra, querria que en mi tiempo se perdiese el temor y la verguenza, para que cada uno pida y haga lo que quisiere.
IMPERIA.- Eso postrero no entiendo, de temor y verguenza.
LOZANA.- Yo, senora, yo os lo dire. Cierto es que si yo no tuviese verguenza, que cuantos hombres pasan querria que me besasen, y si no fuese el temor, cada uno entraria y pediria lo vedado; mas el temor de ser castigados los que tal hiciesen, no se atreven, porque la ley es hecha para los transgresores, y asi de la verguenza, la cual ocupa que no se haga lo que se piensa, y si yo supiese o viese estas tres cosas que arriba he dicho, sabria mas que Juan de Espera en Dios, de manera que cuantas putas me viniesen a las manos, les haria las cejas a la chancilleresca, y a mi marido se los pondria verdes, que significan esperanza, porque me metio el anillo de cuerno de bufalo. Y la cuarta que penitus inoro es: ?de quien me tengo de emprenar cuando alguno me emprene? Senora, vaya Jusquina delante y lleve los aderezos. Vamos por aqui, que no hay gente. Senora, ya comienzan las mascaras. ?Mire vuestra merced cual va el bellaco de Hercules enmascarado! ?Y oliva, oliva de Espana, aqui vienen y hacen quistion, y van cantando! ?Ahora me vezo sonar de recio! Entre vuestra merced y salgamos presto, que me vendran a buscar mas de cuatro ahora que andan mascaras, que aqui ganare yo cualque ducado para dar la parte a maestro Arresto: el debe trala, que medico el asno y merito la albarda. ?Pues vaya a la horca, que no me ha de faltar hombre, aunque lo sepa hurtar!
Mamotreto LXIII
Como la Lozana fue a su casa y envio por un sastre, y se vistio del pano que le dieron en casa del coronel, y lo que paso con una boba. Y dice la Lozana
[LOZANA.-] ?Donde meteis esa lena? ?Y el carbon? ?Esta abajo? ?Miraste si era bueno? ?Subiste arriba los barriles, los presutos y quesos? ?Contaste cuantas piezas de tela vinieron? ?Viste si el olio esta seguro que no se derrame? ?Pues anda, llama a maestro Gil, no sea para esa otra semana! Y mira que ya comienzan las mascaras a andar en torno; estas carrastollendas tenemos de ganar. Torna presto porque presteis esos vestidos a quien os los pagare. Veis, viene madona Pelegrina, la simple, a se afeitar; aunque es boba, siempre me da un julio; y otro que le vendere de soliman, seran dos. Entra, anima mia cara. ?Y con este tiempo venis, anima mia dulce, saporida? ?Mira que ojos y que dientes; bien parece que sois de buena parte! Bene mio, asentaos, que venis cansada, que vos sois espanola, por la vida, y podria ser, que los espanoles por donde van siembran, que viente anos ha que nos los teneis alla por esa Lombardia. ?Estais gravida, mi senora?
PELEGRINA.- Senora, no, mas si vos, senora Lozana, me supieseis decir con que me engravidase, yo os lo satisfaria muy bien, que no deseo en este mundo otro.
LOZANA.- ?Ay, anima mia enzucarada! Recipe lo que se que es bueno, si vos lo podeis hacer. Toma sabana de fraile que no sea quebrado, y halda de camisa de clerigo macho, y recinchaoslas a las caderas con unas de sacristan marzolino, y vereis que hijo hareis.
PELEGRINA.- Senora Lozana, vos que sabeis en que caen estas cosas, decime, ?que quiere decir que cuando los hombres hacen aquella cosa, se dan tanta prisa?
LOZANA.- Habeis de saber que me place, porque el discipulo que no duda ni pregunta no sabra jamas nada, y esta tierra hace los ingenios sutiles y vivos, maxime vos, que sois de la Marca; mucho mas sabreis interrogando que no adivinando. Habeis de saber que fue un emperador que, como viese que las mujeres tenian antiguamente cobertera en el ojo de cucharica de plata, y los hombres fuesen eunucos, mando que de la cobertera hiciesen companones a los hombres; y como hay una profecia que dice Merlin que ha de tornar cada cosa a su lugar, como aquellos al cufro de la mujer, por eso se dan tanta prisa, por no quedar sin ellos, y beata la mujer a quien se le pegaren los primeros. Por tanto, si vos me creeis, hace de esta manera: alza las nalgas y tomadlo a el por las ancas y apreta con vos, y quedareis con cobertera y prenada, y esto haced hasta que acerteis.
PELEGRINA.- Decime, senora Lozana, ?que quiere decir que los hombres tienen los companones gordos como huevos de gallina, de paloma y de golondrina, y otros que no tienen sino uno?
LOZANA.- Si bien los miraste, en ellos viste las senales. Habeis de saber que los que no tienen sino uno perdieron el otro desvirgando mujeres ancianas, y los que los tienen como golondrinas se los han disminuido malas mujeres cuando sueltan su artilleria, y los que los tienen como paloma, esos te saquen la carcoma, y los que los tienen como gallina es buena su manida.
PELEGRINA.- Decime, senora Lozana, ?que quiere decir que los mozos tienen mas fuerza y mejor que sus amos, por mas hombres de bien que sean?
LOZANA.- Porque somos las mujeres bobas. Cierta cosa es que para dormir de noche y para sudar nos haceis camisa sotil, que luego desteje. El hombre, si esta bien vestido, contenta al ver, mas no satisface la voluntad, y por esto valen mas los mozos que sus amos en este caso. Y la camisa sotil es buena para las fiestas, y la gorda a la continua; que la mujer sin hombre es como fuego sin lena. Y el hombre machucho que la encienda y que coma torreznos, porque haga los mamotretos a sus tiempos. Y su amo que pague el alquile de la casa y que de la saya. Y asi, pelallos, y popallos, y cansarlos, y despues de pelados, dejarlos enjugar.
Mamotreto LXIV
Como vinieron cuatro palafreneros a la Lozana: si queria tomar en su casa un gentilhombre que venia a negociar, y traia un asnico sardo llamado Robusto, y ensalmoles los encordios, y dice uno
[PALAFRENERO.-] Senora Lozana, nosotros, como somos huerfanos y no tenemos aguelas, venimos con nuestros tencones en las manos a que nos ensalmeis, y yo, huerfano, a que me beseis.
LOZANA.- Amigos, «este monte no es para asnos», compra mulos. ?Que gentileza! Hacerme subir la calamita. ?Si os viera hacer eso Rampin, el bravo, que es un diablo de la pena Camasia! ?Pensais que soy yo vuestra Ginebra, que se afeita ella misma por no dar un julio a quien la haria parecer moza?
PALAFRENERO.- Puta ella y vos tambien, ?guay de ti, Jerusalen!
CAMARINO.- Senora Lozana, ensalmanos estos encordios y veis aqui esta espada y estos estafiles: vendedlos vos para melecinas.
LOZANA.- Veni uno a uno, dejadme poner la mano.
CAMARINO.- ?Ay, que estais fria!
LOZANA.- Vos sereis abad, que sois medroso. Veni vos. ?Oh, que teneis de pelos en esta forma! Dios la bendiga; veria si tuviese cejas.
PALAFRENERO.- Senora Lozana, si tuviese tantos esclavos que vender, a vos daria el mejor.
LOZANA.- Anda, que vos sereis mercader codicioso. Veni vos; espera, metere la mano.
SARACIN.- Mete, senora, mas mira que estoy derecho.
LOZANA.- ?Por mi vida que sois caballero e hidalgo, aunque pobre! Y si tanto
