– ?Por que habria de estar avergonzada?
– Porque gritaste «te quiero» en medio de los espasmos de la pasion.
– ?Oh, Dios! -Se tapo un lado de la cara con la mano libre.
Poniendo los dedos debajo de su barbilla el le alzo el rostro y le obligo a mirarle a la cara.
– Esta bien, Maddie.
– No, no lo esta. Yo no pretendia enamorarme de ti. -Sacudio la cabeza y siguio insistiendo-. Yo no queria enamorarme de ti. -Notaba un desgarron en el pecho y las lagrimas se agolpaban en sus ojos a punto de salir, y no se le ocurria que fuera posible un dolor peor-. Mi vida es una mierda.
– ?Por que? -La beso dulcemente en los labios y dijo-: Yo tambien me he enamorado de ti. No creia que pudiera sentir por una mujer lo que siento por ti. Estos ultimos dias he estado preguntandome que sentias tu.
Maddie retrocedio unos pasos y Mick dejo caer las manos a los costados. Aquel deberia haber sido el mejor y mas euforico momento de su vida. No era justo, la vida no era justa.
Abrio la boca y se obligo a que la verdad saliera de aquel atolladero que se le habia formado en la garganta.
– Madeline Dupree es mi seudonimo.
Mick enarco las cejas.
– ?No te llamas Madeline?
Ella asintio.
– Si me llamo Madeline, pero no Dupree.
Mick ladeo la cabeza.
– ?Como te llamas?
– Maddie Jones.
Mick la miro, con ojos penetrantes.
– Bien -dijo encogiendo los hombros desnudos.
Ni por un segundo Maddie creyo que decia «bien» como si de verdad le pareciera bien quien era ella. No estaba uniendo la linea de puntos. Se humedecio los labios secos.
– Mi madre era Alice Jones.
Un leve gesto le fruncio el ceno y luego dio un respingo como si alguien le hubiera disparado. Mick examino la cara de Maddie como si intentase ver algo en lo que no se habia fijado antes.
– Dime que estas bromeando, Maddie.
Ella nego con la cabeza.
– Es cierto. Alice Jones no es una cara en un articulo de periodico que cautivara mi atencion; era mi madre.
Maddie le tendio la mano, pero Mick retrocedio y ella desistio del intento. Creia que no podia sentir mas dolor, pero se equivocaba.
Mick le miro a los ojos. Habia desaparecido el hombre que acababa de decirle que la amaba. Ahora veia al Mick enfadado, pero nunca lo habia visto furioso con tanta frialdad.
– A ver si lo entiendo. ?Mi padre se follaba a tu madre y yo te he estado follando a ti? ?Es eso lo que me estas diciendo?
– Yo no lo veo asi.
– No hay otro modo de verlo.
Mick se volvio sobre los talones y salio de la cocina, Maddie lo siguio por la sala hasta el dormitorio.
– Mick…
– ?Te ha producido algun extrano placer todo esto? -La interrumpio mientras cogia el polo y empezaba a ponerselo-. Cuando viniste a la ciudad, ?tenias la intencion de joderme la mente desde el principio? ?Es algun tipo de venganza retorcida por lo que mi madre le hizo a la tuya?
Maddie nego con la cabeza y se nego a ceder a las lagrimas que amenazaban con anegarle los ojos. No lloraria delante de Mick.
– Yo nunca quise tener nada que ver contigo, jamas, pero tu no dejabas de insistir. Queria decirtelo.
– Bobadas. -Se metio el polo por la cabeza y lo aliso a la altura del pecho-. Si hubieses querido decirmelo, habrias encontrado el modo. No tuviste ningun problema para compartir cualquier otro detalle de tu vida. Se que de nina eras gorda y que perdiste la virginidad a los veinte anos. Se que llevas una locion perfumada diferente cada dia y que tienes un vibrador, al que llamas Carlos, junto a la cama. -Se inclino y recogio los calcetines y los zapatos-. ?Por el amor de Dios, incluso se que no eres una chica culo! -Le apunto con uno de los zapatos y prosiguio-: ?Y se supone que he de creerme que no podias sacar a relucir la verdad en cualquier momento, en cualquier conversacion, antes de esta noche!
– Se que no es un consuelo, pero nunca pretendi herirte.
– No estoy herido. -Se sento en el borde de la cama y se puso los calcetines blancos-. Estoy asqueado.
Maddie noto que su propia ira iba en aumento y se sorprendio de poder sentir algo ademas que aquel dolor mortal en el pecho. Se recordo a si misma que el tenia derecho a estar furioso. Habria tenido que saber antes con quien se estaba relacionando, en lugar de saberlo tarde, cuando ya no habia mas remedio.
– Eso es duro.
– Nena, tu no sabes lo que es ser duro. -Levanto la mirada hacia ella y luego volvio a mirar las botas negras que se estaba poniendo y se ato los cordones-. Esta noche he estado una hora intentando defenderte delante de mi hermana. Ella intentaba decirme que no me liara contigo, pero yo estaba pensando con la polla. -Hizo una pausa para fulminarla con la mirada-. Y ahora tengo que ir a contarle esto de ti. Tengo que decirle que eres la hija de la camarera que arruino su vida y ver como se desmorona.
Tal vez Mick tuviera mas derecho a estar enfadado que ella, pero al oirle llamar a su madre «la camarera» y ver que se preocupaba mas por su hermana que por sus sentimientos desgarrados y en carne vida, exploto.
– Tu. Tu. Tu. Estoy tan harta de oir hablar de ti y de tu hermana… ?Y que pasa conmigo? -Apunto hacia si misma-. Tu madre mato a la mia. Cuando tenia cinco anos, me fui a vivir con una tia abuela que nunca quiso tener hijos y que demostraba mas amor y carino por sus gatos que por mi. Tu madre me hizo eso. Ni tu ni tu familia habeis pensado por un momento en mi. Asi que no quiero oir nada sobre ti y tu pobre hermana.
– Si tu madre no hubiera estado acostandose…
– Si tu padre no hubiera estado acostandose con todas las mujeres de la ciudad y tu madre no hubiera sido una puta vengativa con una propension a la psicosis, todos habriamos sido felices como perdices, ?verdad? Pero tu padre se estaba acostando con mi madre y tu madre cargo una pistola y los mato a los dos. Esa es nuestra realidad. Cuando me mude a Truly, esperaba odiarte a ti y a tu hermana por lo que tu familia me habia hecho. Te parecias tanto a tu padre que esperaba odiarte a primera vista, pero no fue asi. Y cuanto mas te conocia mas cuenta me daba de que no te parecias en nada a Loch.
– Hasta esta noche yo tambien lo creia. Si en la cama eres como tu madre, ahora entiendo por que mi padre estaba dispuesto a salir por la puerta y abandonarnos por ella. Las Jones os quitais la ropa y los Hennessy nos volvemos estupidos.
– ?Espera! -le interrumpio Maddie levantando la mano-. ?Tu padre iba a dejaros? ?Por mi madre?
Su madre tenia razon con respecto a Loch.
– Si, acabo de descubrirlo. Supongo que ya tienes algo para poner en tu libro. -Sonrio, pero no fue una sonrisa agradable-. Soy como mi padre y tu como tu madre.
– Yo no me parezco en nada a mi madre y tu no te pareces en nada a tu padre. Cuando te miro solo te veo a ti. Por eso me enamore de ti.
– No importa lo que veas, porque cuando te miro, no se quien eres. -Se puso en pie-. No eres la mujer que creia que eras. Ahora, cuando te miro, me pone enfermo haberme follado a la hija de la camarera.
Maddie crispo los punos.
– Se llamaba Alice y era mi madre.
– Me importa una mierda.
– Ya lo se. -Maddie salio de la habitacion hecha una furia y se metio en el despacho, solo para regresar al cabo de un momento con una carpeta y una foto.
– Esta era ella. -Sostenia la vieja foto enmarcada-. Mirala. Era guapa, tenia veinticuatro anos y toda la vida por delante. Era alocada e inmadura y tomo decisiones pesimas cuando era joven, sobre todo en lo referente a los hombres. -Saco la foto de la escena del crimen de la carpeta-. Pero no se merecia esto.
