a los celos, y su mano apreto el pequeno bolso. No podia estar celosa. No tenia posibilidades con el y, ademas, no le gustaba. Bueno, eso no era del todo cierto. Lo que sentia era rabia, penso. Mientras ella cuidaba de su hermana, Luc ligaba con aquella belleza vestida de blanco.

Rob Sutter la saco a bailar y ella dejo a Marie al cuidado de los gemelos Miner. Martillo la condujo al centro de la pista y empezaron a bailar. Con una mano en su cintura, la guio de manera perfecta. De no haber sido por el morado en el ojo, incluso habria parecido un hombre respetable.

Despues de Rob, bailo con Stromster, que se habia tenido la cresta de color azul claro para que hiciese juego con el esmoquin. En un principio, la conversacion con el joven sueco fue complicada, pero cuanto mas lo escuchaba, mejor entendia lo que decia a pesar de su marcado acento. Cuando el trio hizo un descanso, le dio las gracias a Daniel y fue en busca de Darby, que estaba esperandola en un extremo de la sala.

– Lo lamento, Jane -dijo cuando ella se aproximo-, pero tengo que llevarte a casa ahora mismo. El fichaje en el que estabamos trabajando va a concretarse esta misma noche. Clark ya se ha ido a las oficinas del club. He quedado alli con el.

El Space Needle estaba a tiro de piedra del Key Arena y, segun la hora del dia, el trayecto hasta su apartamento era de poco mas de media hora.

– Vete. Me ire en taxi.

El meneo la cabeza.

– Quiero asegurarme que llegas bien a casa.

– Yo me asegurare que llega bien a casa. -Jane se volvio al oir la voz de Luc.

– Marie esta con los gemelos Miner -dijo-. Cuando bajen, te llevaremos a casa.

– Eso seria de gran ayuda para mi -dijo Darby.

Jane miro detras de Luc en busca de la rubia, pero el estaba solo.

– ?Estas seguro? -pregunto Jane.

– Si. -Luc miro al ayudante del director deportivo-. ?Quien es el fichaje?

– Lo mantendremos en secreto hasta manana por la manana.

– Claro.

– Dion.

Luc sonrio.

– ?En serio?

– Si. -Darby se volvio hacia Jane-. Gracias por haber venido esta noche conmigo.

– Gracias por invitarme. El viaje en limusina fue maravilloso.

– Os vere a los dos en el aeropuerto por la manana -dijo Darby encaminandose hacia el ascensor.

Mientras Jane le observaba alejarse, pregunto:

– ?Quien es Dion?

– Realmente no sabes mucho de hockey -repuso Luc. La cogio por el codo y, sin molestarse en preguntar, la arrastro hasta la atestada sala de baile. Metio en el bolsillo de su chaqueta el pequeno bolso de Jane, apreto una de las manos de esta y la otra la puso sobre su cintura.

Con los zapatos nuevos de tacon, los ojos de Jane llegaban a la altura de la boca de Luc. Ella apoyo la mano en su hombro. La luz de la sala de baile proyectaba una sombra en diagonal sobre el rostro de Luc, y Jane observo el movimiento de los labios de este mientras hablaba.

– Pier Dion es un goleador veterano -dijo-. Conoce muy bien este deporte. Cuando lo pilla bien, el disco vuela a una velocidad endiablada.

Al observar su boca, Jane sentia divertidos cosquilleos en sus terminaciones nerviosas. Alzo la mirada hasta sus ojos y dijo:

– Tu hermana parece una chica estupenda.

– ?Lo dices en serio?

– ?Te sorprende?

– No. -Luc miro por encima de la cabeza de Jane-. La cosa es que cambia de humor de un momento a otro, es impredecible, y esta noche iba a ser muy especial para ella. La habian invitado a un baile del instituto, pero el chico que debia llevarla decidio ir con otra en el ultimo minuto.

– Eso es terrible. Que cerdo.

El volvio a mirarla a los ojos.

– Me ofreci para ir a patearle el culo, pero Marie penso que le resultaria embarazoso.

Por alguna extrana razon, Jane sentia que Luc empezaba a chiflarla. No podia evitarlo, y todo porque se habia ofrecido a patearle el culo al que le habia dado planton a su hermana.

– Eres un buen hermano.

– Lo cierto es que no. -Luc acaricio la espalda de Jane con un pulgar y la atrajo ligeramente hacia el-. Llora cada dos por tres y yo no se que hacer.

– Acaba de perder a su madre. No hay nada que puedas hacer.

La rodilla de Luc rozo la de Jane.

– ?Te lo ha dicho ella?

– Si, y se como se siente. Yo tambien perdi a mi madre. Le he dicho que si necesitaba hablar con alguien que me llamase. Espero que no te importe.

– En absoluto. Creo que necesita una mujer con la que hablar. He contratado a una senora para que la acompane mientras estoy fuera, pero a ella no le gusta. -Luc reflexiono por unos segundos y anadio-: Lo que ella necesita es alguien que la lleve de compras. Cada vez que le dejo mi tarjeta de credito, vuelve con una bolsa de chucherias y algo dos tallas mas pequeno.

Eso explicaba el vestido cenido.

– Podria ponerla en contacto con mi amiga Caroline. Es una especialista ayudando en ese tipo de cosas.

– Eso seria estupendo. No se nada de chicas.

Aun cuando no hubiese leido nada sobre el, Jane habria descubierto en menos de cinco segundos que sabia mucho de chicas. Habia algo en su mirada y en su sonrisa que lo delataba.

– Querras decir que no sabes nada de hermanas.

– No se nada de mi hermana pequena -puntualizo el en tono burlon-. Pero en una ocasion, tuve una cita con unas gemelas

– Ya. -Ella fruncio el entrecejo-. Tu y tu sombra.

El se echo a reir.

– Eres tan credula -dijo justo cuando la musica acababa y ella se detuvo. En lugar de soltarla, el la atrajo hacia su pecho. El trio empezo otra cancion-. ?Que habeis hecho tu y Hogue en la limusina? -le pregunto acercando la boca a su pelo.

– ?Como dices?

– Le has dado las gracias a Darby y le has dicho que el viaje en limusina fue maravilloso.

Ella y Darby habian bebido champan y no habian dejado el televisor en paz, mientras el conductor los paseaba por la ciudad como si de Bill y Melinda Gates se tratase. Pero suponia que no era eso lo que Luc queria saber. Tenia el cerebro en la entrepierna, por lo que decidio darle algo en que pensar.

– Hicimos cosas malas.

Luc la miro azorado.

– ?Hiciste cosas malas con Hogue?

A Jane casi se le escapo la risa. Lo unico malo en ella era su imaginacion.

– Bajo toda esa gomina, se esconde un tigre.

– Cuentame -pidio el, apretando su hombro con los dedos.

– ?Quieres que te cuente los detalles?

– Si, por favor.

Ahora Jane no pudo evitar soltar una carcajada. El debia de haber hecho cosas que ni siquiera Bomboncito de Miel habria sido capaz de imaginar. Dudaba que pudiese sorprenderle aunque lo intentase.

– A menos que invente algo, me temo que te sentiras defraudado.

– Entonces inventatelo.

?Podia hacerlo? ?Alli, en la pista de baile? ?Podia convertirse en Bomboncito de Miel si cerraba los ojos? La mujer que hacia que los hombres ardiesen de deseo. Hombres como Luc.

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