vulnerable.

Los nudillos de Will estaban blancos agarrandose a los barrotes. Estaba haciendo un gran esfuerzo por no tocarla… pero no pudo seguir aguantando. Sus manos se soltaron. Laura habia terminado con ese juego.

Entonces la beso y la puso delante de el. El polvo se quedo pegado a sus pieles sudadas y resbaladizas. Las almohadas habian caido al suelo y las sabanas estaban hechas un lio.

Will le estaba sujetando la cara cuando ella grito, subiendo por la poderosa ola. Se tenso y lo miro, apretando las manos en su espalda.

– Te amo, Will. Te amo, te amo…

La furia en su voz era suave como la seda, su susurro tan femenino que el perdio el poco control que le quedaba.

Y luego se quedaron abrazados un rato. La frente de Laura estaba empapada, los ojos cerrados. Siguieron asi hasta que volvieron a respirar con normalidad.

Y entonces cayeron uno al lado del otro, abrazandose y acariciandose despacio, intimamente. Los ojos de Will se cerraron, y tambien los de Laura.

Desde la otra habitacion, se oyeron de pronto unos gemidos.

Capitulo Seis

El pollo se estaba quemando. Vestido solo con los vaqueros, ya que no habia tenido tiempo para ponerse nada mas desde que se levanto, Will saco la fuente del horno y la dejo en la encimera.

Miro alrededor de la cocina. La ensalada estaba preparada, pero aun no habia preparado las judias y tenia la sensacion de que debio haberlo hecho antes. El resultado seria una cena nutritiva, pero seria dificil que todos los platos calientes estuvieran listos al mismo tiempo. Las patatas tardaban mucho. ?Como pudo haberlo sabido? ?Nacian las mujeres sabiendo esos pequeno trucos?

– ?Estas bien? Si quieres voy a ayudarte -le dijo Laura.

– Tu estas ocupada con Archie. Yo estoy bien. Dentro de unos minutos estara lista la cena.

Posiblemente esa promesa era algo optimista. Will se dio cuenta de que se le habia olvidado tambien algo elemental como poner la mesa.

Empezo a trabajar silbando por la cocina. No podia recordar la ultima vez que habia silbado haciendo algo. Brevemente penso si habia echado de menos esos dias su laboratorio, su trabajo, su casa…

Le alivio darse cuenta de que si. Anoraba su laboratorio y unas horas de trabajo duro. Lo habia dejado todo sin vacilar mientras Laura estaba enferma. Echaba de menos la dura concentracion de su trabajo, pero cuando pensaba en volver a su casa, de repente se sentia… solo.

Impaciente, trato de olvidarse de esa sensacion. Obviamente necesitaba volver a su casa y continuar con su vida ordenada de nuevo. Laura no lo necesitaba ya. Esa tarde, ella le habia demostrado sin duda que habia vuelto a su nivel peligroso de normalidad.

Recordando su juego amoroso de esa tarde, empezo a silbar de nuevo. Tras romper dos trozos de rollo de cocina para usar de servilletas, puso a calentar las judias y se apoyo unos instantes en la puerta de la cocina.

De pronto dejo de silbar, su sonrisa se desvanecio y se quedo muy serio y pensativo.

El salon solo estaba iluminado por una lampara de tono azulado y suave. Esa luz pastel caia sobre Laura mientras le daba al bebe el biberon.

Despues de haber hecho el amor, Will se ocupo del bebe para que ella pudiera darse una ducha rapida. Laura se habia puesto un albornoz color marfil, pero sus pies seguian desnudos. Los dedos de los pies se movian a la vez que la mecedora de madera. Tenia el pelo seco y alborotado alrededor de la cara, y los brazos sujetando al bebe.

Will se froto la nuca. Los dos parecian un cuadro. Durante un segundo, en su mente aparecio la imagen de un bebe diferente. El suyo y el de Laura. Su bebe.

Considerando todo el tiempo que Will habia tenido un miedo estupido a los bebes, no sabia por que esa imagen permanecia en su cabeza, calida y atrayente. Pero su sonrisa desaparecio y fue reemplazada por cierto malestar.

Archie no era su bebe, y no tenia nada que ver con las dudas enterradas en la cabeza de Will sobre el futuro de su relacion con Laura. En ese momento tenia una excelente excusa para volver a enterrar esas dudas y preguntas. No era el momento apropiado.

Laura tenia un grave problema.

Estaba sujetando al bebe como si fuera suyo. Will habia visto esa mirada antes, habia visto lo mucho que se habia entregado y aficionado al nino. Nunca le habia dicho nada porque no sabia cual era el modo natural de una mujer carinosa de responder a un bebe. Pero en ese momento recordaba la ansiedad despues de la llamada telefonica de su hermana, la mirada triste en sus ojos, el modo en que se retorcio los dedos…

Laura levanto la cabeza, lo vio y sonrio.

– Casi he terminado. El pequenin tenia mucha hambre.

– Ya lo veo.

Will miro a la cocina, solto una palabrota y corrio al fuego para apagar las judias. Pero volvio de nuevo a la puerta para hablar con Laura.

– Olvide preguntartelo… Cuando hablaste con tu hermana, ?dijo por casualidad cuando vendria a buscar a Archie?

De pronto, Laura abrazo con mas fuerza al bebe. Will lo vio. Pero no supo si Laura se dio cuenta.

– No. Solo dijo que seria pronto. Lo antes que pueda. Dice que lo echa mucho de menos.

– El bebe solo es prestado.

Laura levanto la barbilla.

– Lo se.

– Si le tomas demasiado carino, solo te dolera mas cuando tu hermana venga a por el.

– No le tengo demasiado carino.

– ?No?

– Por el amor de Dios, Will. Archie ha sido separado de su madre, la unica seguridad que ha conocido. Necesita ser amado. Necesita toda la atencion y el amor que yo pueda darle. Sus necesidades son lo unico importante.

Will vacilo. Lo que ella habia dicho era logico y razonable, pero su tono habia sido cortante y defensivo. Habia estado muy tozuda cuando estuvo enferma, pero fue debido a la fiebre y la gripe. Estuvo furiosa por estar enferma, pero no enfadada con el.

Will no podia recordar que Laura se hubiera enfadado con el alguna vez. Habian tenido algunas discusiones sobre su dinero, pero nada serio. El nunca habia hecho nada para enfadarla. Pero estaba muy claro que no le gustaba que le hicieran preguntas sobre el bebe.

Will volvio a intentarlo pero con mas cuidado.

– Entiendo que te sientas responsable de Archie. Pero estas dedicandole mucho tiempo…

– ?Tiempo que no te he dado a ti?

– Laura, no me referia a eso…

Laura dejo el biberon en una mesa, se puso el bebe en el hombro y empezo a darle palmaditas en la espalda.

– Te molesta, ?verdad? Nunca has dicho que quisieras hijos. Y de repente estas atrapado y descubriendo exactamente cuanto tiempo requiere un bebe. Pero antes o despues, esto saldria a la luz. Will, yo no puedo estar toda la vida fingiendo que querer hijos y una familia no es importante para mi.

– Yo siempre supe que la familia te importaba mucho.

Laura se levanto, sin dejar de dar golpecitos a Archie, pero obviamente demasiado nerviosa para seguir en la mecedora.

– No, creo que no lo sabes. Pienso que los dos nos lo hemos pasado de maravilla siendo egoistas, abrazados como si nada mas en la vida existiera. Eso es jugar al amor. No creo que ninguno pudiera haber aguantado mucho tiempo asi.

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