– Y el sentia repulsion.

– ?Que?

– Ya me has oido.

– No entiendo nada.

Phoebe suspiro.

– Cuanto mejor era en la cama, menos confiaba Alan en mi. Dijera lo que dijera, siempre acababa haciendome sentir sucia, inmoral.

– Es posible que tengas que contarmelo otra vez porque me parece que no entiendo nada.

– Es una doble moral y ocurre con hombres y mujeres. Algunos hombres piensan que una mujer a la que le gusta el sexo es… una persona censurable.

– Eso es ridiculo.

– No lo es. Los hombres tienen miedo de que una mujer asi no les sea fiel. Creen que si es una gran amante, buscara otros hombres -suspiro Phoebe-. No lo decia claramente, pero es lo que pensaba. Cuanto mas nos acostabamos, mas se alejaba de mi, menos confiaba en mi… y al final rompio el compromiso.

– Espera un momento…

– No quiero seguir hablando de esto -dijo ella entonces-. Se lo que vas a decir, que Alan era un imbecil, que los hombres quieren una buena amante, que no todos son iguales.

– A lo mejor no iba a decir eso.

– Ibas a decirlo, pero no necesito que lo hagas. Yo se que es absurdo, pero tu me has preguntado y eso es lo que paso. Y asi fue como me hizo sentir.

– Pero ya ha pasado algun tiempo y debes saber que yo no soy asi -dijo Fox-. No puedo creer que me compares con ese idiota.

– No es eso. Es que… yo creci pensando que la sensualidad era una buena cualidad y Alan… destrozo esa conviccion.

– Tu dejaste que la destrozase.

– Eso no es justo -protesto Phoebe-. Si alguien te hiere cuando te sientes mas vulnerable es dificil seguir… como si nada hubiera cambiado, como si no hubiera pasado nada.

– ?Crees que yo no se eso?

– Si, ya… Pero yo he seguido adelante con mi vida. No rechazo el sexo, tu lo sabes.

– Si. Y es fascinante. Te has acostado con un hombre que estaba a punto de perderse para siempre. Sin trabajo, sin futuro, compadeciendose de si mismo, escondiendose entre las sombras… ?Por que te has acostado conmigo, Phoebe?

– No me gusta que hables asi de ti mismo. Estabas enfermo, Fox. Necesitabas tiempo para curar.

– Quiza sea verdad, pero tu no lo sabias. Te arriesgaste conmigo y ahora quieres alejarte. ?Por que?

– No he dicho que quiera alejarme.

– Y yo no pienso desaparecer, pelirroja. A menos que tu me eches de tu vida. No pienso seguir escondiendome entre las sombras, de eso estoy seguro. Y quiero saber lo que esperas de mi.

Phoebe se dio cuenta de que habia un ultimatum en esa frase. No una amenaza, pero si una advertencia.

– No puede ser, Fox. ?Es que no lo entiendes?

– Claro que lo entiendo -contesto el-. Lo entiendo perfectamente.

Capitulo 11

Fox senalo la silla con el dedo.

– Sientate. Se supone que no debes hacer nada. Sientate, tomate una copita de vino y dejame trabajar.

– Me tratas como si fuera un perro -protesto Georgia Lockwood-. Sientate, levantate. ?Que forma es esa de hablarle a tu madre?

– Sientate, muchacha -repitio Fox, cuando ella intento levantarse-. Esta noche me toca cocinar. Dijiste que te encantaba este ejercicio, asi que pon los pies sobre la silla y relajate.

– Ultimamente me das miedo, hijo. Al menos, cuando estabas enfermo podia darte ordenes. No obedecias nunca, pero al menos no te ponias tan antipatico.

Antes de que pudiera evitarlo, Georgia se levanto de la silla y miro la cazuela.

– Eso no se parece ni remotamente al buey Stroganoff.

– Porque no lo es.

– Pero si he comprado los ingredientes para tus platos favoritos: la mejor carne, pastel de arandanos, ensalada…

– Sientate.

Murmurando maldiciones, Georgia obedecio. Pero seguia mirandolo con ojos suspicaces, ojos de madre.

– ?Que esta pasando aqui? -pregunto por fin-. Fergus Lockwood, contestame.

– Lo que pasa es que esta es la ultima vez que vas a arriesgar la vida comiendo algo que yo haya cocinado. Esta noche es la ultima sesion del loco programa de Phoebe -contesto Fox.

– A toda la familia le encanta el programa, hijo.

– Si, ya lo se. Y ha funcionado, esa es la verdad. Estoy mejor, mucho mejor. Y por eso ha llegado el momento de dar el paso.

– ?Que paso?

– Irme a vivir solo.

– ?Por que? -exclamo su madre-. A mi me gusta tenerte cerca, hijo.

– Lo se. Te gustaria tenernos cerca a los tres, pero necesito recuperar mi vida, mama. ?Te acuerdas de la finca en la colina de Spruce? Quiero hacerme una casa alli.

– Ah, eso no esta muy lejos -suspiro Georgia, aliviada-. Fergus, el cuchillo se pone a la derecha del plato, no a la izquierda -lo regano, cuando empezo a poner la mesa-. Cerca de la zona de los colegios, ademas.

– Pues ese es el plan. Tu eres la primera en saberlo. Voy a hacerme una casa y el ano que viene volvere a dar clases.

– ?Por que el ano que viene y no este ano?

– No, este ano voy a ser el entrenador del equipo de baloncesto. Lo he hablado con Morgan y esta decidido.

– Fox, ?desde cuando te gusta esto? -pregunto su madre, senalando una bandeja-. ?Que esta pasando aqui?

– Es pollo al cilantro. Y el postre: cerezas con chocolate.

– Es Phoebe, claro.

No era una pregunta. Su madre no tenia que preguntar.

– Si, es Phoebe. Pero no empieces a contar con nietos porque aun no se… creo que la he perdido.

– Oh, Fox…

– Estoy loco por ella, mama. Es la unica mujer con la que podria pasar el resto de mi vida, pero Phoebe no piensa lo mismo. Y no voy a decirte nada mas.

– Pero…

– Se supone que esta cena es en tu honor. Y quiero que me cuentes cosas de ti, de tus amigas, de tus partidas de bridge, de tu artritis.

– Pero Fox…

– Ese es el trato. Si sigues preguntando, te quedas sin postre. Esto es algo entre Phoebe y yo. No hay nadie mas en el universo que Phoebe y yo.

Y no podia seguir hablando del asunto sin que se le hiciera un nudo en la garganta.

No sabia que hacer, como solucionar el asunto. Si intentaba hacer el amor con ella, pensaria que era solo sexo. Si no lo intentaba, pensaria que ya no la deseaba. Fox se sentia frustrado por completo. Que un imbecil como el tal Alan hubiera visto su sensualidad, su generosidad como algo sucio… era algo absurdo, impensable.

Вы читаете Un toque caliente
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату