de reina de belleza del curso.
Hank y Ritchie se rieron disimuladamente. Ninguno de ellos tenia el nervio para bromear con Dallie sobre su guapura desde que el los habia golpeado cuando lo intentaron, pero esto no significaba que no pudieran disfrutar mirando a alguien que se lo decia. Dallie apreto los dientes.
Odiaba su cara, y hacia todo lo posible para arruinarla poniendo una expresion malhumorada. Hasta ahora, solo la senorita Sybil Chandler lo sabia. El tenia intencion de mantenerlo asi.
– No deberias oir esos chismes -se mofo-. Oi que te lo has estado haciendo con todos los chicos ricos de la clase mayor.
Eso no era verdad. Lo mas que cualquiera de los chicos habia logrado conseguir eran unos cuantos toqueteos y algunos besos con lengua.
Sus nudillos gradualmente se pusieron blancos cuando ella agarro su libro de quimica, pero un parpadeo de emocion traicionaba lo que decia.
– Pues me parece que tu nunca estaras entre ellos -se burlo ella.
Su actitud lo enfurecio. Le hizo sentir pequeno y sin importancia, menos que un hombre. Ninguna mujer jamas habria hablado asi a su viejo, Jaycee Beaudine, y ninguna mujer iba a hablarle asi a el. Acerco su cuerpo de manera que pudiera cernerse sobre ella y sintiera la amenaza de su metro ochenta de acero solido masculino que la miraba desde arriba.
Ella dio un paso rapido a un lado, pero el era demasiado rapido. Lanzando su cigarrillo abajo sobre el blacktop, el la esquivo y se acerco, para que ella tuviera que retirarse o chocar contra el. Gradualmente, el la apreto contra la pared de ladrillo.
Detras de el, Hank y Ritchie hicieron ruidos de azotaina con sus bocas y soltaron silbidos, pero Dallie no prestaba ninguna atencion. Holly Grace todavia sostenia su libro de quimica agarrado en sus manos para que en vez de sentir sus pechos contra su pecho, el sintiera solo las esquinas duras del libro y los contornos de sus nudillos.
El apoyo sus manos contra la pared a los lados de su cabeza y se inclino hacia ella, fijando sus caderas a la pared contra las suyas e intentando no prestar atencion al olor dulce de su largo pelo rubio, que le recordo las flores y el aire fresco de la primavera.
– Tu no sabrias que hacer con un hombre de verdad -se mofo, moviendo sus caderas contra ella-. Y estas demasiado ocupada intentando mirar dentro de los pantalones de esos chicos ricos para averiguarlo.
El la espero para echarse atras, para bajar aquellos limpios ojos azules y le mirara con miedo para que la dejara ir.
– ?Eres un cerdo! -le escupio ella, mirandole airadamente, insolentemente.
– Y tu eres demasiado ignorante para saber lo realmente patetica que eres.
Ritchie y Hank comenzaron a ulular. Bruscamente, deslizo su mano por el dobladillo de su falda azul, manteniendo su cuerpo apretado contra la pared para que ella no pudiera escaparse. Ella parpadeo. Sus parpados se abrieron y cerraron una vez, dos veces. No dijo nada, no lucho.
El hizo subir su mano bajo su vestido y toco su pierna por los leotardos blancos decorados con dibujos de diamantes, no permitiendose pensar cuanto habia deseado tocar esas piernas, cuanto tiempo habia pasado sonando con aquellas piernas.
Ella levanto la mandibula, apreto los dientes y no dijo una palabra. Ella era tan dura como el acero, preparada para aplastar a cualquier hombre que la tocara. Dallie pensaba que probablemente el podria intentarlo, directamente contra la pared. Ella incluso no luchaba. Ella probablemente queria.
Eso era lo que Jaycee le habia dicho… que a las mujeres les gustaba un hombre que tomaba lo que queria. Skeet decia que eso no era verdad, que las mujeres querian a un hombre que las respetara, pero tal vez Skeet era demasiado suave.
Holly Grace lo miro airadamente con el corazon martilleandole con fuerza en el pecho. El puso su mano mas cerca del interior de su muslo. Ella no se movio. Su cara era una imagen de desafio. Su mirada de resistencia en sus ojos, las ventanas de la nariz ampliadas, la tension de su mandibula.
Todo excepto el pequeno temblor, desvalido que habia comenzado en la esquina de su boca.
El se separo bruscamente, metiendo sus manos en los bolsillos de sus vaqueros y hundiendo los hombros. Ritchie y Hank se rieron disimuladamente. Muy tarde, el comprendio que deberia haberse movido mas despacio.
Ahora parecia como si fuera un pelele, como si hubiera sido vencido. Ella lo miro airadamente como si el fuera un bicho que acababa de aplastar bajo su pie, y se alejo.
Hank y Ritchie comenzaron a gastarle bromas, y el se jacto sobre como ella practicamente lo habia pedido y como de afortunada seria si el alguna vez decidia darselo.
Pero mientras hablaba, su estomago seguia molestrandole como si hubiera comido algo que le hubiera sentado mal, y no podia olvidar ese temblor desvalido que estropeaba la esquina de su suave boca rosada.
Aquella tarde se encontro perdiendo el tiempo en el callejon detras de la farmacia donde ella trabajaba para su tio despues de la escuela. Apoyo sus hombros contra la pared de la tienda y clavo el talon de su bota en la tierra pensando que en realidad el deberia estar buscando a Skeet para que le acompanara a practicar unos tiros con su madera-tres.
Pero en ese momento no le importaba el golf, ni ganar a los muchachos del club de campo. Lo unico que le importaba era conseguir redimirse a los ojos de Holly Grace Cohagan.
Habia una rejilla de ventilacion puesta en la pared exterior de la tienda unos pies encima de su cabeza. De vez en cuando oia un sonido que venia de la trastienda, Billy T dando una orden y el timbre distante del telefono. Gradualmente los sonidos se fueron extinguiendo cuando la hora del cierre se acercaba, en ese momento podia oir la voz de Holly Grace claramente y supo que ella debia estar de pie directamente bajo la rejilla.
– Puedes marcharte, Billy T. Yo cerrare.
– No tengo ninguna prisa, Pastelito.
En su imaginacion, Dallie podria ver a BillyT con su bata de farmaceutico blanca y su cara rubicunda con su nariz de masilla grande mirando a los muchachos del instituto cuando entraban para comprar condones. BillyT cogeria un paquete de Trojans del anaquel detras de el, los pondria sobre el mostrador, y luego, como un gato que juega con un raton, los cubrira con su mano y diria:
– Si compras estos, no se lo dire a tu madre.
Billy T habia intentado esa mierda con Dallie la primera vez que el entro en la tienda. Dallie lo habia mirado directamente a los ojos y le habia dicho que el compraba los otros porque eran los que mas le gustaban para joder a su madre. Eso habia cerrado la boca al viejo Billy T.
La voz de Holly Grace llego por la rejilla de ventilacion.
– Me voy a casa entonces, Billy T. Tengo mucho que estudiar para manana -su voz parecio extrana, apretada y demasiado cortes.
– Todavia no, dulzura -contesto su tio, su voz densa como el aceite-. Has estado escapandote de mi temprano toda la semana. Ahora esta todo cerrado. Ven aqui, ahora.
– No, BillyT, no voy… -ella dejo de hablar bruscamente, como si hubieran puesto algo sobre su boca.
Dallie se enderezo contra la pared, su corazon aporreandole el pecho. Oyo un sonido inequivoco. Un gemido y cerro los ojos con fuerza. Crist… es por eso que ella se resistia a todos los muchachos mayores.
Ella lo hacia con su tio. Su propio tio.
Le sobrevino una rabia candente. Sin cualquier idea que ninguna idea de lo que iba a a hacer una vez dentro, abrio la puerta de atras y entro. Cajas vacias, los paquetes de toallas de papel y el papel higienico cubrian las paredes del pasillo trasero. Parpadeo, ajustando los ojos a la debil luz. El cuarto que servia de almacen estaba a su izquierda, la puerta en parte entornada, y podia oir la voz de BillyT.
– Eres tan hermosa, Holly Grace. Si… Ah, si…
Las manos de Dallie se cerrara en punos a sus lados. Anduvo hacia la entrada y entro. Se sintio enfermo.
Holly Grace estaba tumbada sobre un viejo canape rasgado, los leotardos de Woolworth blanco alrededor de sus tobillos, una de las manos de BillyT estaban debajo de su falda.
BillyT se arrodillo delante del canape, resoplando y resoplando como un motor de vapor mientras intentaba tirar de sus leotardos hasta el final y sentirla encima al mismo tiempo. Estaban de espaldas a la entrada asi que
