estar cerca de su hijo otra vez.

– ?Francie! -oyo sus pasos sobre la escalera, y simplemente acelero el paso. Pero enseguida la alcanzo, agarrandola del brazo para hacerla detenerse-. Escucha, Francie, no quise decir…

– ?No me toques!

Intento quitarselo de encima, pero el la sujetaba, determinado a que no escapara. Ella era vagamente consciente que el intentaba pedir perdon, pero estaba demasiado alterada para escucharlo.

– ?Francie! -la cogio mas firmemente por los hombros y bajo la vista hasta ella-. Lo siento.

Le volvio a empujar.

– ?Dejame ir! No tenemos nada mas que hablar.

Pero el no la soltaba.

– Voy a hacer que me escuches aunque tenga que amordazarte…

Se paro bruscamente cuando, de ninguna parte, un pequeno tornado se lanzo a una de sus piernas.

– Te dije que no tocaras a mi madre…-gritaba Teddy, dando patadas y punetazos con todas sus fuerzas-. ?Comadreja babosa! ?Eres una comadreja babosa!

– ?Teddy! -grito Francesca, girando hacia el cuando instintivamente Dallie la solto.

– ?Te odio! -gritaba Teddy a Dallie, su cara rubicunda rabiosa, lagrimas bajandole por las mejillas cuando intensifico su ataque-. ?Te matare si la haces dano!

– No voy a hacerla dano-dijo Dallie, intentando distanciarse del vuelo de los punos de Teddy-. ?Teddy! No voy a hacerla dano.

– ?Para ya, Teddy! -grito Francesca. Pero su voz era tan chillona que solo hizo empeorar las cosas. Por un instante, sus ojos se encontraron con los de Dallie. El parecia exactamente tan desvalido como ella.

– ?Te odio! ?Te odio!

– Bien, esto si que es una buena pelea -dijo una voz femenina arrastrando las palabras al final del pasillo.

– ?Holly Grace! -Teddy dio un empujon a Dallie y corrio hacia uno de los pocos puertos seguros que sabia podia refugiarse en un mundo en el que se sentia cada vez mas desorientado.

– ?Eh!, Teddy -Holly Grace lo estrecho contra ella, ahuecando su pequena cabeza con cuidado en su pecho. Entonces le dio un consolador abrazo a traves de sus hombros estrechos-. Lo estabas haciendo realmente bien, carino. Dallie es grande, pero tu le estabas dando bien duro.

Francesca y Dallie estallaron al unisono.

– ?Que demonios crees que haces, diciendole algo asi?

– ?Exactamente, Holly Grace!

Holly Grace los miro fijamente por encima de la cabeza de Teddy, observando sus ropas arrugadas y sus rostros enrojecidos. Entonces sacudio la cabeza.

– Maldita sea. Me he perdido la mejor reunion surena desde la de Sherman en Atlanta.

Capitulo 27

Francesca separo a Teddy de Holly Grace. Con su hijo abrazado al lado, paso por el pasillo hacia el frente de la casa, con intencion de subir arriba, embalar sus cosas, y salir de Wynette para siempre. Pero cuando pasaba por la puerta de la sala de estar, no tuvo mas remedio que pararse.

El mundo entero parecia haberse juntado alli para mirar su vida deshacerse. Skeet Cooper se apoyaba en la ventana comiendo un trozo de tarta de chocolate. La Senorita Sybil estaba sentada al lado de Doralee en el canape.

La senora de la limpieza contratada para ayudar a la Senorita Sybil acababa de entrar por la puerta de la calle. Y Gerry Jaffe andaba hacia adelante y hacia atras a traves de la alfombra.

Francesca se dio la vuelta para preguntar a Holly Grace por la presencia de Gerry solo para ver que su mejor amiga estaba ocupada poniendo su brazo alrededor de la cintura de Dallie. Si alguna vez se hubiera preguntado de parte de cual de los dos estaria, su actitud protectora hacia Dallie contestaba la pregunta.

– ?Has tenido que traer al mundo entero contigo?

Holly Grace miro a Francesca y, y descubrio a Gerry por primera vez, pronunciando un juramento que Francesca deseo que Teddy no hubiera oido por casualidad.

Gerry tenia el aspecto de llevar tiempo sin dormir, y el inmediatamente camino hacia Holly Grace.

– ?No podias haberme llamado y decirme que pasaba?

– ?Llamarte? -grito Holly Grace-. ?Por que deberia haberte llamado, y que demonios estas haciendo aqui?

La senora de la limpieza se tomo su tiempo colgando el abrigo mientras los miraba con curiosidad mal disimulada. Dallie estudiaba a Gerry con una combinacion de hostilidad e interes.

Era la unica persona ademas de el que habia sido capaz de meter a la bella Holly Grace Beaudine en barrena.

Francesca sintio crecer un dolor fastidioso en sus sienes.

– ?Que crees tu que hago aqui? -dijo Gerry-. Llame a Naomi desde Washington y me conto que Teddy habia sido secuestrado y que estabas completamente alterada. ?Que esperabas que hiciera? ?Que me quedara en Washington y fingiera que nada pasaba?

La discursion entre Holly Grace y Gerry continuo y luego el telefono empezo a sonar. Todos, incluyendo a la senora de la limpieza, lo ignoro. Francesca sentia como si se asfixiara. Todo en lo que podia pensar era que tenia que sacar a Teddy de alli.

El telefono siguio sonando y la senora de la limpieza finalmente comenzo a moverse hacia la cocina para contestar. Holly Grace y Gerry bruscamente callaron en un silencio enfadado.

En aquel momento, Dallie se fijo en Doralee.

– ?Quien es esta? -pregunto, su tono mostraba poco mas que una suave curiosidad.

Skeet sacudio su cabeza y se encogio de hombros.

La Senorita Sybil revolvio en su bolso de lona buscando su labor de punto de cruz.

Holly Grace miro a Francesca con ira indisimulada.

Siguiendo la direccion de la mirada fija de su ex esposa, Dallie giro la cabeza hacia Francesca pidiendo una explicacion.

– Su nombre es Doralee -le informo Francesca rigidamente-. Ella necesita un lugar para quedarse temporalmente.

Dallie penso un momento, y luego asintio en tono agradable.

– Hola, Doralee.

Chispas destellaron en los ojos de Holly Grace y sus labios sonrieron siniestramente.

– ?No me lo puedo creer! ?No tienes ya suficientes problemas para buscarte mas?

La senora de la limpieza asomo la cabeza por la puerta de la sala de estar.

– Hay una llamada telefonica para la Senorita Day.

Francesca no hizo caso. Aunque su cabeza hubiera comenzado a palpitar en serio, decidio que realmente estaba enfadada con Holly Grace.

– Puedes estar tranquila, Holly Grace Beaudine. Quiero saber que haces tu aqui. Todo esto es bastante horrible como para tenerte tambien a ti tratando de proteger con tus alas a Dallie como algun tipo de ridicula madre gallina. ?El es un hombre ya crecidito! No te necesita para luchar sus batallas. Y seguramente no te necesita para protegerse de mi.

– ?Tal vez no he venido solo por el, has pensado en eso? -replico Holly Grace-. Tal vez no confiaba en que alguno de vosotros tuviera bastante sentido comun para manejar esta situacion.

– Me he enterado bastante de su sentido comun -contesto Francesca con ira-. Estoy harta del oir sobre…

– ?Que debo hacer con la llamada telefonica? -pregunto la senora de la limpieza-. El hombre dice que es un principe.

– ?Mama! -lloro Teddy, rascandose el sarpullido sobre su estomago y fulminando con la mirada a Dallie.

Holly Grace senalo con su dedo puntiagudo hacia Doralee.

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