La cabra levanto la cabeza y la miro sin verla.
Maldicion. Natalia corrio hacia el animal.
– ?Muevete!
La cabra obedecio.
– Buen chico -dijo Natalia acariciandolo-. No me muerdas, ?eh? Venga, vamos por aqui.
Pero la cabra se paro en seco.
– ?Te estoy intentando ayudar! -exclamo poniendose en los cuartos traseros del animal y empujandolo-. ?Pickles, muevete!
– ?Fastidiando a la cabra? -dijo Sally.
– No, la voy a matar -contesto Natalia calada hasta los huesos.
– Si quieres matarlo, no tienes mas que darle la comida que haces -sonrio Sally-. Ya veras que pronto se muere.
– ?Mira quien hablo de fastidiar a los demas! -exclamo Natalia mirando a la hermana de Tim fijamente.
– Nunca fastidio a nadie -protesto Sally.
– ?Ja! -dijo Natalia harta de aquella chica-. Eres la persona mas maleducada y fastidiosa que he conocido jamas, ?te enteras? -le solto dandole con el dedo en el hombro.
– Como me vuelvas a tocar, te enteras -la amenazo Sally.
– ?Ah, si? -dijo Natalia volviendola a tocar.
Sally le dio un empujoncito.
– ?Solo eso?
Sally se rio.
– No podrias con mucho mas.
– Intentalo.
– No.
– Gallina.
Sally la empujo con fuerza y Natalia se encontro, de nuevo, sentada en el estiercol. Sin dudarlo, agarro a Sally de los pies y la tiro de espaldas.
– Me has manchado -dijo la chica sin poder creerselo.
– Si, ?y sabes una cosa? Me parece que estas demasiado limpia -contesto tirandole una bola de estiercol que le resbalo por el pecho-. Asi, mucho mejor – sonrio.
– Estas muerta -dijo Sally abalanzandose sobre ella.
Tras un agotador dia de trabajo bajo la lluvia, Tim se paro a ver a Jake. El caballo estaba disfrutando de su comida y Tim sintio envidia. El llevaba sin comer bien desde… desde Natalia.
– Pero le pone ganas -le dijo a Jake-. Quiso acostarse conmigo y le dije que no. Increible, ?verdad?
Jake relincho.
– Si -suspiro Tim saliendo de la cuadra y cruzando hacia la casa.
Entonces, vio a sus hombres de pie junto al vallado mirando una… ?pelea de barro? Sorprendido vio que se trataba de Natalia y de su hermana.
Se acerco y se puso en primera fila. Si, era Natalia y estaba mas guapa que nunca, con todo el barro marcandole hasta el ultimo rincon del cuerpo.
En contra de todo pronostico, habia ganado a su hermana y estaba muy orgullosa de si misma.
– ?Que miras? -le dijo enfadada.
– A ti -contesto Tim sin pensar.
– Respuesta equivocada -dijo ella tirandole una bola de estiercol y saliendo del vallado con la cabeza muy alta a pesar del barro que le cubria la cara.
Capitulo 8
NATALIA paso junto a los hombres, junto a la cabra ciega y a la cerda de tres patas mientras le caian gotas de barro por todo el cuerpo.
Habia dejado de llover y el sol estaba calentando con fuerza. Cuando llego al lateral de la casa para lavarse con la manguera parecia un caramelo recubierto de chocolate.
Como no podia ser de otra manera el agua estaba helada, pero no le importo porque ella estaba bastante acalorada del enfado que tenia.
Que suerte. Sally la habia seguido. Natalia apreto los dientes y se mojo el pelo hasta que noto que se le congelaban las ideas.
– ?Que quieres? ?Otro asalto?
– No -suspiro Sally-. ?Me creerias si te dijera que estoy con el sindrome premenstrual?
– Menuda excusa.
– Si. La verdad es que protejo mis cosas con unas y dientes.
– No me digas -dijo Natalia sintiendo la inmensa tentacion de enchufarle la manguera en la cara.
– Me parece que me he pasado un poco contigo con mis comentarios acerca de tu comida y todo eso.
– Ya.
El barro estaba bien incrustado y Natalia se concentro en quitarselo.
– ?Me estas escuchando? -dijo Sally poniendose frente a ella-. Te estaba diciendo que he sido… bueno… eh…
– ?Maleducada? ?Desagradable? Si, estoy de acuerdo y si lo que quieres es cambiar tu actitud me parece estupendo.
– Bien -sonrio Sally-. Entonces, ?hacemos las paces?
– Claro. ?Por que no? -dijo Natalia encogiendose de hombros y dejando la manguera-. Al fin y al cabo, todos sabemos que te puedo, ?no?
Sally la miro con los ojos entornados.
– Es broma.
– No me caes bien, ?sabes? -dijo Sally sonriendo.
– Me alegro porque tu a mi, tampoco -contesto Natalia.
Sally asintio y se alejo.
Natalia siguio limpiandose mientras se preguntaba como habia dejado que todo aquello la afectara tanto. ?Habia olvidado que le quedaba poco tiempo alli? Si quisiera, podria llamar por telefono y acabar con esa situacion inmediatamente.
Se le encogio el corazon.
– Perfecto -se dijo-. Asi que me he enamorado de este lugar…
?Por que seria?
Al girarse, vio a Tim mirandola con la sonrisa burlona.
– ?Que os ha pasado?
– Eh… Bueno, Sally y yo teniamos unos asuntillos pendientes -contesto Natalia.
– ?Unos asuntillos?
Natalia se echo agua en el pecho y los brazos.
– No te preocupes. No creo que se repita -le aseguro.
Tim observo su cuerpo mojado.
– Mi hermana es un poco dificil. Lo siento.
– No pasa nada -sonrio-. No es la primera vez que me ves mojada, ?eh?
– ?Ah, no? -dijo Tim.
De repente, Natalia se dio cuenta de que lo que acababa de decir podia tener un segundo significado mucho mas sexual del que habia pretendido. A juzgar por la mirada de Tim, asi lo habia entendido el.
Se acerco a ella y Natalia dio un paso atras.
– No te acerques.
