enviado un artefacto para cortar marmol que sacarian de los aleros de la villa para construir un monumento a la familia. La nueva casa no seria muy grande al principio, pero con el tiempo, informo Wulf a su invitado, construirian otra mayor y mas esplendida. Habria una habitacion, llamada buhardilla, situada sobre parte de la sala principal, que les ofreceria un poco de intimidad. Los hoyos para el fuego se forrarian de ladrillo; el techo se cubriria expertamente con agujeros para el humo.
– Hemos podido salvar algunos objetos de la antigua cocina -dijo con orgullo Cailin. -Las cacerolas y la vajilla no se quemaron. Limpias creo que podran utilizarse de nuevo.
– Pero ?como te las arreglaras para conseguir otros articulos para la casa y muebles? -pregunto el. -Tal vez Antonia tenga algunas cosas que no necesite y te las pueda enviar -dijo pensativo.
– No quiero nada de vuestra hija -replico Cailin. -Los dobunios nos daran lo que necesitamos. Berikos me debe mi dote y Ceara se ocupara de que me la de.
– Y yo aprendi carpinteria cuando era soldado -intervino Wulf. -Y tambien algunos de nuestros esclavos pueden realizar trabajos similares. Tardaremos algun tiempo, pero tiempo es lo unico de que disponemos en abundancia, Antonio Porcio.
– No podreis hacer gran cosa mas con la casa hasta que la cosecha este recogida -dijo el anciano. -Los proximos meses de verano debereis atender los campos, que ya estan sembrados y reverdeciendo. La cosecha sera vuestro capital mas importante. Necesitareis uno o dos graneros.
– Si -coincidio Wulf, -pero algunos hombres no podran trabajar en los campos y habra dias de lluvia en que no se pueda hacer nada alli. Nos las arreglaremos para terminar lo que tenga que estar terminado antes del invierno.
Regresaron a la fortaleza de Berikos para la festividad de Beltane y la boda de Nuala y Bodvoc. Epilo ya era jefe de la colonia dobunia. Sin embargo, no habia sido necesario deponer a Berikos. Le habian ahorrado esa indignidad. Varios dias despues de que Cailin, Wulf y sus hombres hubieran partido para vengar a la familia de la joven, el abuelo de esta sufrio una serie de ataques que lo dejaron paralizado de cintura para abajo. El habla tambien le quedo afectada. Solo Ceara y Maeve entendian lo que el anciano trataba de comunicar.
En consecuencia, los hombres dobunios no habian tenido que obligarle a abandonar su puesto. Un hombre fisicamente impedido no podia gobernar a su pueblo. En lo que se referia a todos, los dioses se habian ocupado del asunto y Berikos se habia retirado con honor. Sin embargo, el anciano albergaba resentimiento, principalmente contra Brigit.
– Ella le ha abandonado -informo Ceara a Cailin. -En cuanto se entero de su estado y de que no se recuperaria completamente, desaparecio. -Ceara sonrio con tristeza. -Se llevo a sus servidoras, sus joyas y todos los objetos de valor que el le habia regalado. Una manana despertamos y ya habia desaparecido, junto con un muchachito necio cuyo nombre no mencionare. El muchacho regreso con el rabo entre las piernas varios dias despues. Brigit regreso a casa de sus parientes catuvellaunios y tomo un nuevo esposo. Esto no se lo hemos dicho a Berikos. No es necesario herirle mas.
– Casi siento lastima por el -dijo Cailin, -pero no puedo olvidar que repudio a mi madre y que se porto tan mal con mi abuela cuando vinimos aqui en busca de ayuda. No puedo perdonarle que me enviara a la cama de Wulf cuando sabia que yo era virgen y que no estaba acostumbrada a esa conducta.
– Pero eres feliz con Wulf, ?no? -pregunto Ceara.
– Si, pero ?y si Wulf no hubiera sido bondadoso como es?
Ceara asintio.
– Si, tienes motivos de queja, pero trata de perdonarle, Cailin. Es un anciano necio y terco. No puede cambiar, pero tu si puedes. El amaba a tu madre y sospecho que a ti tambien te quiere, pues eres la hija de Kyna, aunque es demasiado orgulloso para admitirlo.
– En mi ve demasiado a Brenna -dijo Cailin. -Y nunca me lo perdonara. No ve a mi madre cuando me mira. Ve a Brenna hablando por mi boca. -Sonrio. -Pero lo intentare; lo hare por ti, Ceara. Has sido buena conmigo.
Nuala y Bodvoc se casaron durante la celebracion de Beltane. El vientre de la novia ya estaba bastante redondeado y mientras Bodvoc era felicitado, a Nuala le gastaban bromas, pero a ella no le importaba.
– Quiza nos marchemos de aqui y nos establezcamos cerca de ti y de Wulf -dijo Nuala a su prima.
– ?Abandonar a los dobunios? -pregunto Cailin sorprendida por las palabras de Nuala.
La vida celtica era una vida comunal de parientes y buenos amigos. Le sobresalto pensar que Nuala y Bodvoc abandonaran todo aquello.
– ?Por que no? -replico Nuala. -Los tiempos estan cambiando. La vida aqui es demasiado limitada para Bodvoc y para mi. No hay oportunidades para hacer nada excepto lo que siempre se ha hecho. Queremos a nuestra familia, pero quiza nos gustaria vivir un poco lejos de ella. Tu y Wulf no os teneis mas que el uno al otro. Si nosotros fueramos a vivir cerca, nos tendriais a nosotros, y estariamos lo bastante cerca de las aldeas dobunias para visitar a nuestra familia cuando quisieramos, o si nos necesitaran, o nosotros a ellos. Alli hay tierra mas que suficiente para nosotros, ?no?
Cailin hizo un gesto de asentimiento.
– Cuando Antonio Porcio me devolvio las tierras de mi familia, incluyo la villa junto al rio que mi padre regalo a Quinto Druso. Tu y Bodvoc podriais quedaros con aquellas tierras. Wulf y yo os la daremos como regalo de boda. Tendreis que construiros vuestra casa, pero las tierras son fertiles, y hay agua en abundancia y un buen huerto. Seria bueno para nosotros que estuvierais cerca.
– Nuestros hijos creceran juntos -dijo Nuala con una sonrisa.
Cailin fue a buscar a su esposo y se lo conto.
– ?Bien! -dijo el con una sonrisa. -Bodvoc sera un buen vecino. Le ayudaremos a construir su hogar para que cuando nazca el nino ya tengan un lugar de su propiedad.
Con la puesta de sol, las hogueras de Beltane cobraron vida y la comida, la bebida y la danza prosiguieron. Durante el dia, Cailin habia estado ocupada con sus parientes y la boda, pero ahora una profunda tristeza se apodero de ella. Justo un ano antes su familia habia sido asesinada. Vago entre los juerguistas y de pronto se encontro junto a Berikos. «Bueno -penso, -es un buen momento para intentar hacer las paces con este viejo reprobo.» El anciano se hallaba sentado en un banco con respaldo. Ella se sento en el suelo a su lado.
– Una vez -empezo- mi madre me conto que, cuando era una nina, nadie podia saltar mas alto las hogueras de Beltane que vos, Berikos. Creo que fue la unica vez que le oi hablar de vos. Me parece que os echaba de menos, en especial en esta epoca del ano. Yo no soy como ella, ?verdad? Bueno, no puedo ser mas que yo misma.
Con sorpresa, Cailin sintio que la mano de su abuelo habia caido pesadamente sobre su cabeza y se volvio a mirarle. Una lagrima le resbalaba por el rostro envejecido. Por un instante, Cailin noto que volvia a crecer su ira. El anciano no tenia derecho a hacerle eso despues de lo cruel que se habia mostrado con ella; no solo con ella, sino con Brenna y Kyna. Entonces, algo en su interior hizo que su rabia desapareciera. Sonrio a su abuelo.
– Nos parecemos, ?verdad, Berikos? No solo es a Brenna a quien debo ser como soy. A vos tambien.
Tenemos la lengua rapida y un exceso de orgullo. -Se dio unas palmaditas en el abultado vientre. -Solo los dioses saben como sera este biznieto vuestro.
El emitio un ruido extrano al oir esta observacion.
– ?Bueno? -pregunto ella, y el asintio vigorosamente, soltando una especie de risa ahogada. -Eso crees, ?no? Bien, lo sabremos despues de la festividad de Lug -anadio Cailin con una leve sonrisa.
Antes de que Cailin y Wulf partieran a la manana siguiente, Ceara se acerco a ella y le dijo:
– Has hecho muy feliz a Berikos, hija mia. Tu madre estaria orgullosa de ti y de lo que has hecho. Creo que le has ayudado a hacer las paces consigo mismo y con Kyna.
Cailin hizo un gesto de asentimiento.
– ?Por que no? -dijo. -Anoche, las puertas entre los mundos estaban abiertas. Quiza no tanto como en Samain, pero no obstante abiertas. Me parecio que mi madre queria que fuera generosa con Berikos. Es extrano, ?no, Ceara? Hace solo unas semanas Berikos estaba fuerte y lleno de vida, era el senor de su mundo. Ahora no es mas que un anciano debil y triste. Que deprisa emiten su juicio los dioses cuando deciden que ha llegado el momento.
– La vida es fragil, hija mia, y asombrosamente veloz, como pronto sabras. Un dia estas llena de juventud y nada es imposible. Y de pronto eres una vieja cascara seca con los mismos deseos pero sin voluntad para realizarlos. -Rio. -Todavia te queda tiempo. Ahora ve con tu hombre. Envia a buscarme cuando vaya a nacer el nino. Maeve y yo te ayudaremos.
