Mas de cincuenta y cinco mil paginas eran las que tenia a su disposicion al concluir la busqueda. Enseguida encontro una que parecia prometedora, y en el resumen sobre el contenido de la pagina se indicaba que significaba «martillo de brujas» y que era el titulo de un libro de 1486. ?ora siguio el enlace y en la pantalla aparecio un texto en ingles. La unica cosa rara de la pagina era un un dibujo antiguo que mostraba a una mujer vestida con un manto y que parecia atada a una escalera. Dos hombres se afanaban en levantar la escalera para dejarla caer, junto con la mujer, sobre una enorme pira que ardia delante de la escalera. Era evidente que iban a quemarla viva. La mujer miraba al cielo con la boca abierta pero ?ora no tenia claro si la intencion del artista era mostrarla invocando a Dios o ultrajandolo. Pero su desesperacion estaba claramente representada. ?ora envio la pagina a la impresora y fue corriendo a recogerla antes de que Bella se llevase el papel. De aquella chica se podia esperar todo.
Capitulo 4
Las hojas que salieron de la impresora resultaron ser cinco, no una sola como habia creido ?ora. La
En una breve introduccion se contaba que el
Se decia que los autores del texto eran dos monjes dominicos, Jakob Sprenger, que era por entonces rector de la Universidad de Colonia, y Heinrich Kramer, profesor de Teologia en la Universidad de Salzburgo y que habia sido nombrado
Tambien se mencionaban algunos experimentos que hizo el papa en la vejez para evitar su propia muerte, bebiendo leche de los pechos de mujeres o haciendose cambiar la sangre. Aquello no le aseguro la perpetuacion de su vida, sino que le llevo a la muerte treinta anos antes de lo debido, por anemia.
?ora vio que el libro habia alcanzado enseguida una gran difusion con la llegada de la imprenta y porque sus autores eran clerigos conocidos y respetados. Los catolicos, y tambien sus contrincantes, se apoyaron en el para su lucha contra las brujas. Algunas partes del libro se asentaron en las leyes del Sacro Imperio Romano Germanico, es decir, los territorios que son actualmente Alemania, Austria, Chequia, Suiza, Francia oriental, los Paises Bajos y parte de Italia. se quedo de piedra al comprobar que el libro aun se seguia editando regularmente.
Dejo los papeles. Se trataba de un libro ciertamente interesante, pero escrito hacia seiscientos anos y que seguramente no arrojaria luz alguna sobre el asesinato de Harald Guntlieb. Miro el reloj y vio que ya solo disponia de una hora. Junto las hojas, las puso a un lado y volvio a coger la carpeta con la compilacion sobre Harald. Paso al sexto capitulo, el de la investigacion policial.
A primera vista, la compilacion no era suficientemente grande como para poder abarcar los informes en su totalidad. A lo mejor Matthew no habia podido conseguir mas que una parte; en realidad a ?ora ya le parecia un logro haber logrado todo aquello sin una solicitud formal. Hojeo el contenido, que parecia consistir en fotocopias de los interrogatorios de la policia, con sello de entrada de hacia quince dias. Alli se encontraba en terreno conocido. Todo estaba islandes y quiza fuera aquel el motivo por el que la familia Guntlieb habia decidido acudir a un islandes. Las hojas estaban muy manoseadas, era evidente que Matthew habia hecho todo lo posible para leerlas. Entre otras cosas, Matthew habia escrito, en la esquina superior derecha de la mayor parte de los documentos, breves indicaciones senalando la persona interrogada en cada ocasion y la naturaleza de su relacion con Harald. La mayoria de los documentos eran interrogatorios a Hugi ?orisson, que seguia en prision provisional a la espera de una acusacion formal. A ?ora le parecio curioso que desde los primeros interrogatorios tuviera la consideracion de sospechoso, no de testigo: desde el primer momento debio de haber existido algo que le acusara. De este modo, y de acuerdo con las leyes, no se suponia que pudiese declarar sobre el caso «con verdad y rectitud», como se afirma de los testigos. Podia decir lo que quisiera, pero no le serviria de nada a la hora del juicio: los jueces tenian por costumbre poner muy mala cara cuando los acusados decian que habian estado cenando con el Pato Donald, o cualquier otra cosa de parecida verosimilitud, precisamente a la misma hora en que se habia cometido el crimen.
?ora creyo descubrir como habia logrado Matthew conseguir todos aquellos papeles. El abogado defensor del sospechoso tiene derecho a acceder a las investigaciones de la policia. El abogado de Hugi ?orisson, en consecuencia, era quien habia tenido acceso a todo aquello. ?ora paso deprisa las paginas de los informes en busca de alguien que hubiese estado con Hugi en algun interrogatorio, para saber de que abogado se trataba. En los primeros interrogatorios Hugi estaba solo. Era lo mas habitual, en general los acusados prefieren que no haya ningun abogado presente al principio de la investigacion, probablemente porque consideran que con ello incrementan las sospechas. Pero en cambio, cuando se dan cuenta de que las cosas vienen mal dadas empiezan las dudas, y lo mas habitual es que al final se nieguen a declarar si no disponen de alguien de confianza que les asista. Es lo que habia pasado con Hugi, evidentemente, porque casi al final de la investigacion tuvo el buen juicio de pedir un defensor. Le asignaron a Finnur Bogason. ?ora conocia el nombre. Este Finnur era uno de los abogados que atienden casos asignados de oficio. En otras palabras, los que nadie busca voluntariamente. ?ora estaba convencida de que le debia de haber entregado los papeles a Matthew antes de lo debido. Satisfecha con su capacidad deductiva, empezo a leer los interrogatorios.
Las actas no estaban ordenadas cronologicamente, sino que se agrupaban segun las personas interrogadas. Algunos testigos solo fueron interrogados una vez. Entre ellos estaban el conserje de la universidad, las limpiadoras, el casero de Harald, el conductor del taxi que habia llevado a este y a Hugi en la noche del crimen, asi como algunos companeros de estudios y varios profesores. En cambio, el decano de la Facultad de Historia, el que encontro el cadaver, fue interrogado dos veces, porque la primera se encontraba en tal estado de turbacion psicologica que no pudo obtenerse de el nada que tuviera sentido. ?ora compadecia al pobre hombre; aquello tuvo que ser una terrible experiencia para el, y el terror que se apodero de el al caerle el cadaver en los brazos se traslucia en cada frase del segundo interrogatorio.
Luego venian aquellos a quienes se habian dirigido las sospechas, al menos temporalmente. Entre ellos estaba, naturalmente, Hugi ?orisson, que mantuvo firme y constantemente su inocencia. ?ora se apresuro a leer el texto de sus interrogatorios. Hugi dijo que se habia encontrado con Harald la noche de autos en una fiesta en Skerjafjor?ur, se marcharon y luego se fueron cada uno por su lado, pues Harald quiso volver a la fiesta mientras Hugi queria bajar al centro. En los primeros interrogatorios, Hugi dio pocos datos de adonde habian ido los dos, recordaba muy vagamente un paseo a pie por el cementerio. En el ultimo, cuando se dio cuenta de que le iban a acusar de asesinato, dijo que habian ido a su casa, en Hringbraut, para buscar droga que Harald queria
