Capitulo 30
Domingo, 22 de julio de 2007
?ora miro fijamente el papel que tenia delante. Aun no eran ni las ocho. Rara vez se levantaba tan temprano, pero unos turistas ansiosos de afrontar su aventura del dia la habian despertado hacia las siete con el jaleo que armaban por el pasillo, y no habia podido volver a dormirse. Se metio en la ducha y despues se sento a la mesita de la habitacion del hotel con la esperanza de ver con claridad los derroteros que estaba tomando el caso. Era mas facil de decir que de hacer, y la conversacion con Dis, la cirujana plastica, no habia simplificado precisamente las cosas. Dis no quiso ser mas explicita y se limito a decir que disponia de una informacion que tenia que llegar a manos de la policia. Pero la defensa de sus propios intereses le recomendaba pedir asesoramiento a un abogado, y como solo tenia el numero de telefono de ?ora, la llamaba a ella. ?ora le explico a Dis que, desgraciadamente, ella no podia ayudarla pues ya era la abogada de Markus, una de las partes interesadas en el caso, y le recomendo que hablara con su socio, Bragi. Dis acepto y apunto el numero. ?ora hablo mas tarde con el para saber si se habian puesto finalmente en contacto. Bragi le dijo a ?ora que tenia que estar preparada para la aparicion inmediata de nuevas pruebas en el caso de Markus. No le dijo de que se trataba, y ?ora no intento sonsacarle, pues Bragi tenia obligacion de confidencialidad hacia su cliente. Pero ?ora si que le pregunto una cosa: si la informacion en cuestion podia ser beneficiosa o perjudicial para Markus. Bragi reflexiono un buen rato y por fin respondio que, sinceramente, no lo sabia con certeza. Si le torturaban para hacerle elegir una opcion, quiza diria que mas perjudicial que beneficiosa.
?ora volvio a sus papeles y se quito de la cabeza a Dis y su misteriosa informacion. No servia de mucho pensar en ello, ya se veria el lunes. Empuno la pluma. De lo que habia averiguado, ?que estaba relacionado con el caso y que no? Ordeno cronologicamente los sucesos con la esperanza de llegar al fondo del asunto. Repaso una vez mas lo que habia escrito en la hoja de papel que tenia delante.
Un yate en mal estado arriba a la isla el 19 de enero, amarra, luego entra en el puerto y zarpa durante la noche. Paddi «Garfio» lo ve marcharse.
Unos chicos, entre ellos Alda y Markus, se emborrachan durante el baile de la escuela esa misma noche. Magnus, el padre de Markus, va a buscarle; probablemente, Alda se va a su casa. Algo malo le sucede a Alda, habla de ello en terminos nada claros en su diario.
Ven a Magnus, el padre de Markus, y a Da?i «Malacara» en el puerto esa misma noche. A la manana siguiente aparece un gran charco de sangre en el sitio donde estuvo amarrado el yate.
Gu?ni, el policia, acude al lugar de los hechos. Le hablan de la presencia de Da?i en el puerto, pero no le dicen que Magnus tambien anduvo por alli.
Da?i niega haber hecho nada ilegal y afirma no saber nada de la sangre.
Cuatro hombres, probablemente ingleses, mueren a golpes -no esta claro cuando.
Leifur llega a la isla para renir a su hermano por haberse emborrachado.
Alda le da una caja a Markus y le pide que se la guarde. Esta muy alterada.
Por la noche comienza la erupcion.
Los residentes se van a tierra firme utilizando, entre otros medios de transporte, los barcos de pesca, y Alda le pregunta a Markus que fue de la caja. El se lo cuenta.
Magnus y su socio ?orgeir, el padre de Alda, regresan a Heimaey para salvar sus pertenencias. Magnus vacia casi por completo la casa de su familia, aunque no el sotano.
Alda se va con su madre y su hermana al noroeste del pais, donde dicen que asiste al instituto de Isafjor?ur-a un curso mas alto del que le corresponde-. Nadie lo confirma en el instituto.
La madre de Markus y sus hijos se van a vivir a Reikiavik.
Valger?ur y Da?i se marchan al noroeste, a las cercanias de Holmavik. Alli tienen un hijo, por fin. Ella no esta demasiado interesada por el nino. ?Posible depresion postparto?
En algun momento de las dos primeras semanas de la erupcion, trasladan los cadaveres al sotano.
Magnus compra la parte de ?orgeir en la empresa y sigue con la pesca. Adquiere ademas una planta de tratamiento de pescado y comienza a desembarcar las capturas en la isla a pesar de que la erupcion aun no ha terminado.
Markus asiste al instituto de Reikiavik.
Alda se matricula como alumna libre en el mismo centro a principios de ano. Markus vuelve a verla por primera vez despues de la erupcion y hablan de la caja.
Alda estudia enfermeria.
Markus se casa y se divorcia; tiene un hijo. Markus no trabaja en la empresa de su padre. Conserva su amistad con Alda.
Leifur, el hermano de Markus, se hace cargo de la direccion de la empresa familiar al enfermar su padre. Lleva trabajando alli desde que termino sus estudios en administracion de empresas.
Cuando van a excavar la casa de los padres de Markus, Alda le pide que lo impida. No le dice nada a su hermana.
Alda se toma una baja temporal en el servicio de urgencias.
Alda se hace con el certificado de defuncion de Valger?ur.
Alda tiene alguna razon para conservar la foto de un tatuaje en el que dice Love Sex y la foto de un joven desconocido.
Alda tiene un monton de enlaces a paginas pornograficas y acude a la consulta de una sexologa.
Markus hace lo que puede para impedir la excavacion de su casa natal, pero se conforma con bajar el primero al sotano para buscar la caja, una vez que Alda acepta el acuerdo. Se marcha a Heimaey.
Alda es asesinada.
Markus encuentra unos cadaveres en el sotano y una cabeza humana en la caja.
La posible arma homicida aparece en una caja con ropas de nino que hay en el sotano.
?ora dejo el papel e intento, sin exito alguno, hacer memoria de alguna cosa mas que pudiera tener importancia para el caso. Asimismo, intento dilucidar cuales de aquellos sucesos podian no tener ninguna relacion con los crimenes, pero tampoco saco nada en claro. Pasaba lo mismo que con las cosas del trastero…, en cuanto quitaba algo de la lista, inmediatamente parecia ser un elemento clave. Suspiro e intento concentrarse. ?Habria podido Alda matar a aquellos hombres? Daba igual como intentase imaginarse los hechos. Los individuos inconscientes por una borrachera y Alda, una adolescente, corriendo por el embarcadero en pleno ataque de furia con una maza para salmon en la mano… Imposible. ?ora no conocia a ninguna chica que tuviera la fuerza suficiente para arrastrar el cadaver de un hombre adulto, menos aun si tenia que hacerlo cuatro veces. Si los hubieran asesinado en el sotano, el asunto podria pintar distinto. Entonces Alda no habria tenido necesidad de transportar los cadaveres. Pero eso no encajaba, porque el crimen se habia perpetrado antes de la erupcion. Al menos Markus habia llevado alli la caja con la cabeza humana antes de que la erupcion comenzara. Ademas, en las ropas de los hombres habia restos de quemaduras, que apuntaban a que estaban al aire libre despues de que empezaran a llover ascuas de lava. Y para entonces, Alda ya se habia ido de las islas. Y algo le decia a ?ora que la sangre del embarcadero tenia que guardar alguna relacion con todo ello.
?Y que habia sido del cuerpo sin cabeza? No tenia sentido pensar que fuera a aparecer aunque lo buscaran, lo que nadie habia hecho durante aquellos treinta anos ni tampoco durante la excavacion. Estaban terminando ya de excavar las casas que aun se mantenian en pie bajo la ceniza, de forma que por ahi no apareceria nada inesperado. Ademas de aquellas, habia muchos centenares de casas mas que desaparecieron bajo la lava, y se podia pensar que el tronco podria estar en una de ellas, con lo que habria desaparecido para siempre. Claro que no era facil de entender por que el asesino, o los asesinos, iban a dedicarse a trasladar partes de un cuerpo de una casa a otra. ?Por que llevarselo de una casa que iba a desaparecer bajo la lava a otra que estaba a punto de quedar cubierta de ceniza? Una cosa estaba bien clara: si ella tuviera que deshacerse de un cadaver en esas condiciones, preferiria una casa que fuera a quedar cubierta por la lava. Claro que tambien podia pensarse que aquellos hombres no hubieran sido asesinados en la isla, pese a la sangre del embarcadero. A lo mejor no guardaban relacion alguna con la ciudad ni con las Vestmann, sino que eran simples forasteros trasladados hasta alli para ocultar los cadaveres. ?ora suspiro, pensativa. Quien fuera, lo tendria que haber hecho ex profeso.
