otros». Y siguiendo su tradicional costumbre, le hacia cosquillas en los costados. Ignacio entonces pegaba un brinco. «?Canela, no seas loca!» Pero Canela, muerta de risa, continuaba persiguiendole, desnuda, por la habitacion.
Un dia, al salir de casa de la Andaluza, Ignacio se encontro con Cesar a boca de jarro, al doblar la esquina de la Barca. El seminarista disimulo. Le dijo:
– ?Hola! ?Que casualidad! ?Vas hacia casa?
Ignacio, molesto por el encuentro, contesto que si. Y emprendieron el regreso juntos, sin hablarse. Llegaban del mismo barrio; y, sin embargo…
– Ha refresco.
– Si.
En el trayecto vieron gran cantidad de forasteros, hombres de edad, bien vestidos, que descendian de unos autobuses y se dirigian a la estacion. Eran propietarios, los afiliados al Instituto de San Isidro, que se concentraban para asistir a la Asamblea de Madrid. Don Jorge y don Santiago Estrada presidian la comitiva. El Responsable y el Cojo habian salido un par de dias antes…
Mas alla, en la Rambla, que estaba abarrotada, se tocaba la Santa Espina. Banderas con las cuatro barras de sangre. Los militares tomaban vermut, «La Voz de Alerta» estaba con ellos, limpiandose los lentes de oro.
Los dos muchachos subieron a casa y Matias Alvear les comunico, en tono molesto: «En Telegrafos ya vuelven a las andadas. Un mequetrefe que ingreso el mes pasado me ha dicho sin rodeos que le gustaria que me trasladaran por ahi, a Cuenca o Caceres». Carmen Elgazu abrio
Los periodicos hablaban sin cesar del fascismo, «de los crimenes que cometian los 'fascistas' a las ordenes de Jose Antonio Primo de Rivera, hijo del Dictador». Se decia que en el mismo Barcelona funcionaban unas escuadras de Falange, «que llevaban camisa azul y unas flechas bordadas en el pecho».
La agitacion aumentaba y, entretanto, en el Banco Arus, el subdirector se frotaba las manos. Cuanto mas hicieran, mayor seria el triunfo de la CEDA. ?Quien organizaba la ofensiva? Los masones. Ignacio le decia: «A mi me parece que todo eso es popular, es espontaneo». El subdirector, sin mirarle, movia repetidas veces la cabeza.
Ignacio habia terminado por tomar en serio al subdirector. Era un monomaniaco de la masoneria, pero tal vez ser monomaniaco fuera el unico sistema de enterarse en serio de algo. A Ignacio le parecia que espigar aqui y alla, como se hacia en el Bachillerato, no conducia a nada.
La teoria de que la campana, por multiple que pareciera tenia una cabeza directora, acaso no fuera del todo inverosimil, reflexionandolo bien. En realidad, repasando la prensa y oyendo las radios se llegaba a la conclusion de que los puntos basicos del malestar eran los mismos en todos los sectores de la opinion, y que muy bien podian haber sido redactados en un despacho, por una sola mano. ?Era tan facil conseguir adeptos! Con decirle al de Impagados: «Los propietarios van a Madrid para impedir que en el Banco te aumenten el sueldo», tenia uno la seguridad de contar con una voz mas en el coro.
La insistencia del subdirector en que esa sola mano eran los masones, habia conseguido preocupar a Ignacio. Este no olvidaba que por fin fue el subdirector quien tuvo razon al afirmar que Julio protegeria al Responsable. ?No era inaudito que la destruccion de un periodico, en un pais de prensa libre, no trajera consecuencias? ?No era cierto que la elasticidad de Julio desbordaba los moldes de cualquier Partido, que sus fines parecian mas ambiciosos que los de Estat Catala o Izquierda Republicana?
Pero Ignacio no conseguia ordenar sus ideas. «?Que buscarian, en definitiva, los masones? ?Por que tendrian representantes en todas partes, en la Rambla en las audiciones de sardanas; en el consejo de Redaccion de
Un dia le dijo al subdirector:
– Me gustaria que me explicara en serio lo que significa la Masoneria. Si usted quiere, un dia de estos, cuando los demas se marchen, nos quedamos aqui, pretextando cualquier trabajo, y hablamos.
El subdirector le miro. Y observando que la peticion era sincera, contesto: «De acuerdo. No perdamos tiempo. Hoy nos quedamos».
Fue un gran acontecimiento para Ignacio. Cuando todos los empleados se hubieron marchado, y solo se oyo la intermitente tosecilla del director en su despacho, el subdirector, sentado en la mesa frente a Ignacio, con la luz de la lampara iluminando su calvicie y su cajita de rape, se explico. Le dijo que «lo mejor era que le hiciera las preguntas que quisiera y el le iria contestando. ?Queria saberlo todo? ?Desde lo pequeno a lo grande? Mejor. ?Desde lo que significaba la Logia de Gerona, la de la calle del Pavo, hasta esas palabras tan sonoras como Gran Oriente…? De acuerdo. Quedaria satisfecho».
«Pues si… en Gerona los masones, tal como ya sabia, tenian la Logia en la calle del Pavo. El mayor iniciado era aquel coronel esqueletico que habia visto, que tenia el grado de maestro, el coronel Munoz. Julio Garcia tenia el grado de companero, pero ascenderia a maestro pronto, de ello no cabia dudar… Su objetivo local era detener el auge de los partidos derechistas, unir en un solo bloque todas las fuerzas izquierdistas, para extirpar de Gerona su sentido religioso y tradicional, y disminuir el poder del Ejercito. Ya conocia a Julio… Creian en el progreso, en la ciencia, en lo funcional… Por eso se captaron a los arquitectos Ribas y Massana, que ahora sonaban en construir un rascacielos en el centro de la ciudad, que eclipsara la sombra malefica de la Catedral. Por eso formaba parte de la Logia el doctor Rossello, porque queria revolucionar el sentido paternal de la medicina que siempre hubo en el pais, substituyendolo por las frias vitaminas y los frios instrumentos de cirugia. El doctor Rossello era partidario del aborto, de la eutanasia, y no le gustaba que las enfermeras del Hospital fueran monjas… Pero tenia un hijo que habia descubierto sus andanzas y le trataba continuamente de inmoral, lo cual impedia al doctor Rossello ser feliz. ?Mas datos…? Antonio Casal, tipografo de
«?Que cuantos grados habia en la Masoneria? Actualmente, en la mayoria de Grandes Logias, tres: Aprendiz -lo eran Casal y el doctor Rossello-, Companero -lo eran Julio y los arquitectos- y Maestro -lo eran el coronel Munoz-. Todos a las ordenes de un Gran Maestro, de un Caballero de Malta, de un Caballero Rosa-Cruz…etc… Segun los ritos. El Gran Maestro de los masones de Gerona era Perez Farras, de Barcelona. En cuanto a los ritos, los principales eran, ahora, seis: el ingles, el escoces, el… ?Bien, fuera listas, si no le gustaban!»
«?Origen de la Masoneria? Los masones no se andaban con chiquitas. Lo remontaban a la construccion del Templo de Salomon y algunos retrocedian mas aun, hasta el levantamiento de la Torre de Babel… ?Tenia gracia el nombre, pensando en su companero de oficina! En fin, en cualquier caso, se trataba de la construccion de un Templo. De ahi que el dios masonico se llamara Gran Arquitecto del Universo -lo cual encantaba a Ribas y Massana-, que sus sesiones se llamaran Trabajos y los simbolos de sus rituales lo fueran de material de construccion o de albanileria: la escuadra, la paleta, el martillo, el compas, la plomada… Y que Hiram, su mito principal, fuera un obrero fundidor del Templo de Salomon, citado en la Biblia. Si un dia iba al Hospital, veria que en todos los instrumentos del doctor Rossello figuraba un pequeno triangulo… Aquello no era muy ortodoxo, pero asi lo habia hecho.»
«?Si la antiguedad que se atribuian era veridica…? En absoluto. Se la atribuian, esa era la palabra, para no flotar sobre la nada. El propio Julio se lo confeso al coronel Munoz… En realidad, los llamados masones antiguamente eran simplemente teosofos, alquimistas, iluminados, etc. -el padre del Responsable hubiera sido uno de ellos-, que trabajaban cada uno por su lado o en grupos dispersos. Mas tarde fueron Corporaciones sueltas, nacidas para protestar contra la disciplina social que imponia la Iglesia. Pero en realidad no hubo Logias disciplinadas, obedeciendo a Constituciones, hasta… 1717 exactamente. La cosa empezo en Inglaterra, Desde entonces se constituyeron en otra Iglesia, con jerarquia, liturgia, dogmas e incluso premios y castigos «?Que donde habia mayor numero de masones; si en Inglaterra o en… Gerona? ?Bueno, si bromeaba, le iba a dejar plantado! El numero de masones en el mundo se calculaba en tres millones y medio, de los cuales tres millones se reclutaban en las Islas Britanicas y en America del Norte. En Gerona no eran mas que once… Un equipo de futbol.»
