era ya un hecho la actuacion, en el Teatro Municipal, del famosisimo charlista Garcia Sanchiz y la proyeccion, en el Cine Albeniz, de una serie de documentales cinematograficos alemanes e italianos, uno de los cuales, titulado 'Alas Milagrosas', sobre la aviacion del III Reich, era una autentica maravilla.
Cuando Marta dejo de hablar, parecia mas tranquila. No obstante, el Gobernador, el camarada Davila, no se deshizo en elogios ni nada parecido. Todo lo que habia escuchado lo estimaba interesante. Sin embargo, faltaba a su entender un punto vital: la preparacion de la mujer para hacer frente a la vida moderna. En otras palabras, para trabajar fuera de casa, sobre todo en oficinas y despachos. 'Estaba esperando -dijo el Gobernador- que tocaras este tema y he visto que no lo hacias. ?No te parece que, dada la mentalidad del pueblo catalan, eso debe pasar casi a primer termino? ?Te das cuenta de la cantidad de chicas que se emplean en empresas, sobre todo, como mecanografas? Eso antes de la guerra no existia. Es una revolucion, signo de una mayor vitalidad. Te propongo, pues, que organices clases de mecanografia, taquigrafia, contabilidad, etcetera, y para eso si que el Gobernador Civil encontrara el dinero donde sea. Eso atraeria mucho la atencion y la gente veria que haceis algo 'practico'. Me temo que eso, hacer algo practico, sea lo unico que puede hacerte triunfar en esta tierra. Mucho mas que traerte a Garcia Sanchiz'.
Marta se quedo pensativa. Lo cierto era que no se le habia ocurrido aquello, por suponer que era algo que incumbia a las academias particulares. ?Claro, la Seccion Femenina podia convertirse en la mejor academia, en la mas barata y eficiente!
– ?Cuanto te agradezco tu consejo, camarada Davila! Dejame tomar nota, por favor…
Marta saco del bolso un bloc y anoto lo dicho. A Mateo le choco que Marta tuviera necesidad de usar el lapiz. 'En fin -penso-. Cada cual es cada cual'.
Antes de levantarse la sesion, Marta exclamo:
– ?Ah, que suerte teneis los hombres! Organizar lo vuestro es siempre mas facil.
– Depende -opino Mateo-. Vosotras sois capaces, a veces, de una mayor generosidad. En Guipuzcoa, durante la guerra, disteis tres millones de centimetros cubicos de sangre para las transfusiones.
Marta miro a Mateo con ironia.
– Vosotros fuisteis por millares a dar la vida, a dar la sangre toda, y no unos centimetros cubicos.
A partir de aqui el Gobernador y Mateo colmaron de atenciones a Marta. Le preguntaron por Salazar y por Nunez Maza -Salazar me dijo que lo de la gasolina sintetica ha resultado una tomadura de pelo. Lo siento. Y Nunez Maza sigue con las mismas, con su obsesion de repoblar forestalmente a Espana en el plazo de cinco anos. En eso supongo que lleva razon.
Mateo admiraba a Marta y se hacia cargo de las dificultades que tendria que vencer para sacar adelante a la Seccion Femenina. Ademas, era testigo de los sinsabores que todo ello le acarreaba a la muchacha en el plano personal. No se atrevio a mencionarlos, pero no hacia falta. El nombre de Ignacio aleteo en el despacho como un moscardon que chocara reiteradamente contra los cristales.
Hubierase dicho que Marta leia el pensamiento de Mateo, pues lo miro con especial intensidad y le dijo:
– Ayer vi a Pilar. ?Que mona esta! Esta preciosa…
– Si… -admitio Mateo-. Es verdad -Luego bromeo-: De lo que no estoy seguro es de que sepa coser botones…
Marta bromeo a su vez.
– ?Preguntaselo a las hermanas Campistol!
Marta actuo con una rapidez y eficiencia dignas de encomio. Rosario, comadrona de la Mutua del Socorro, mujer de treinta y cinco anos, soltera, de la que se decia que tenia mas fuerza que un boxeador, acepto el cargo de puericultora a cambio solo de una modesta gratificacion. 'Si consigo que las chicas me quieran un poco, me dare por satisfecha'.
La camarada Pascual, de Olot, que tambien rebasaba los treinta y que jamas desperto el menor entusiasmo entre los hombres, acepto ponerse al frente de la Hermandad de la Ciudad y el Campo, y se mostro dispuesta a trasladarse a vivir a Gerona. No obstante, desde el primer momento quiso dejar bien sentado que, a su juicio, los resultados que podian obtenerse serian menguados. 'Conozco las zonas agricolas -dijo-. Pues bien, considero que pretender llevar a ellas un poco de higiene es empresa bastante mas dificil que ganar la guerra'.
Chelo Rossello se encandilo con la idea del Coro y ella misma contrato como director a Quintana, el que lo fue de la Cobla Gerona, la cobla que Jose Alvear asalto en la Rambla, en 1933, destrozando el trombon. Quintana tenia cincuenta anos y habia compuesto cincuenta sardanas, aunque solo habia conseguido estrenar una docena. Ahora vivia de recuerdos, con alguna que otra lagrima. Chelo Rossello se convirtio para el en el Angel Anunciador. 'Pero ?es posible que se hayan acordado de mi? ?Como…? ?Que debo tutearla? ?De ningun modo! ?No comprende usted que me ha salvado? ?Si, si, me ha salvado! ?Ustedes me han salvado!'.
Tambien Gracia Andujar pego un brinco alegre al enterarse de lo de las Danzas. Era agil, estilizada. Su padre, el doctor Andujar, le advirtio: 'De todos modos, no comprendo que a tu edad puedas ser instructora. Soy partidario de la juventud; pero sin exagerar… Ademas -anadio- no olvides que por las tardes te necesito en mi consulta. Lo primero es lo primero'.
Quedaron pendientes de resolucion muchas cosas, entre ellas las clases de mecanografia, la seccion de deportes, etcetera. Pero todo iria haciendose, poco a poco, pese a la opinion de Esther, quien afirmaba, parodiando lo que Ignacio le dijera en cierta ocasion a Pilar, que en Cataluna las mujeres habian nacido para cultivar rosas y no para lanzar flechas.
Pilar, dolida porque, por el hecho de casarse, Marta la borraba practicamente de la lista (Marta le dijo: 'No seas boba. Tendras otras obligaciones, ya lo veras'), sostuvo con su 'futura cunada', segun costumbre, una larga conversacion, durante la cual empezaron hablando de las consignas de Madrid y acabaron, tambien segun costumbre, hablando de amor.
Pero esta vez no se refirieron solo a Mateo y a Ignacio sino tambien al hermano de Marta, a Jose Luis.
– ?Sabes lo que me ha dicho Maria Victoria en la Delegacion Nacional? Que se esta cansando de mi hermano. Que es demasiado serio. Ya sabes lo que le gusta a Maria Victoria chunguearse. Pues, por lo visto, Jose Luis en las cartas no le habla mas que de sus trabajos en Auditoria… y de su dichoso Satanas. Claro, es logico que una mujer desee que la halaguen un poco, que le hablen de otras cosas.
Marta, al advertir la expresion de Pilar, anadio, sonriendo con tristeza:
– Se lo que estas pensando… Aceptado. Yo soy tambien Martinez de Soria. Si, reconozco que actuo peor aun que mi hermano…
Pilar queria tanto a Marta que, a riesgo de lastimarla, estuvo a punto de hablarle de Ana Maria… Pero a lo ultimo hizo marcha atras y se limito a decirle mas o menos lo de siempre: que Ignacio necesitaba tambien, como Maria Victoria, que lo halagasen, que se ocupasen estrictamente de el, 'sobre todo en ese trance crucial que el muchacho estaba viviendo y en que podia decidirse su futuro'.
– Correis el peligro de echar a perder uno y otro algo que podia ser muy hermoso. Ignacio te necesita, Marta… Le ocurre algo, no se exactamente que. ?Bueno, si lo se! Piensa demasiado… Se le estan derrumbando creencias que hasta ahora lo sostenian. Y tu debes ser su apoyo. Eres la unica persona que puede influir en el, si obras con tacto y con carino. Sobre todo esto ultimo, Marta, es primordial. El carino es la unica arma contra la que Ignacio no puede luchar…
Marta asintio. ?Estaba todo tan claro! Pero era tonta de capirote. Amaba a Ignacio con todo su corazon, pero fallaba lastimosamente en los pequenos detalles. Aunque era preciso reconocer que el chico no era nada facil. En cuanto a ayudarlo en eso que se le estaba derrumbando, el problema era serio. 'No creo que a base de carino logre convencerlo de que el mana fue un alimento bajado del cielo y que el Papa es infalible'.
– Ademas -continuo Marta-, los hombres son como son. Tu has tenido una suerte inmensa con Mateo; a veces me pregunto si no lo habras hipnotizado. Pero fijate en Jose Luis. ?Hubieras imaginado nunca que, teniendo a Maria Victoria, perdiera los sesos por tu prima?
Pilar, al oir esto, olvido el resto y puso una cara al borde del colapso.
– ?Que estas diciendo?
– Lo que oyes… Esta loco por ella. No se atreve a acompanarla… porque no, claro. Y ademas porque la chica sale con ese futbolista, con Pachin. Pero no exagerare si te digo que nunca mi hermano habia gastado tanto masaje y tanta agua de colonia como desde que Paz esta en el mostrador de Perfumeria Diana.
Pilar estaba tan irritada, que no acertaba a hablar. ?Jose Luis! ?Vieja guardia de Falange, oficial del Ejercito, hermano de Marta!
– Pero ?que tendra esa mujer, Marta, que tendra?
