– Pero ?es que Espana va a liarse con Alemania? ?Eso es lo que pretendeis?

– Yo no pretendo nada, carino. Me han llamado y tengo que ir, nada mas. Lo que quiero es casarme contigo… cuanto antes. Pilar se hundio en la mecedora en que solia descansar Carmen Elgazu. No supo que decir. Era el primer golpe 'directo' que recibia desde que tenia relaciones con Mateo. Hizo un esfuerzo sobrehumano y dejo de llorar.

– ?Que vamos a hacer, pues? ?Cuanto durara esto? Mateo puso una gran carga de afecto en las palabras que pronuncio luego. Comprendia muy bien lo que aquello significaba para Pilar. Se le ocurrio que podian senalar otra fecha, lo mas proxima posible: por ejemplo, el ocho de diciembre, fiesta de la Inmaculada.

– No deja de ser un dia bonito, ?verdad?

– Si, claro. Precioso…

– Son dos meses nada mas…

No habia opcion. El Gobernador en persona intervino, indicandole a Mateo que su obligacion era ir a San Sebastian. Pilar accedio por fin, aunque se encerro en su cuarto y por primera vez penso en Hitler como hubiera podido hacerlo el senor Grote, su jefe de la Delegacion de Abastecimientos.

La noticia cayo como una bomba en el piso de los Alvear. Matias se lo tomo un poco a la tremenda. Se entrevisto con don Emilio Santos, quien en el piso no habia cesado de darles prisa a los yeseros y a los pintores.

– Mi querido amigo -le dijo Matias-, esas 'magnas concentraciones' empiezan a resultar cargantes. No me gusta esta faena. A una mujer no se le hace eso. Yo, por lo menos, no me hubiera atrevido.

Don Emilio Santos se sentia abrumado.

– ?Que puedo decirle, Matias? Por lo visto la Falange atraviesa un momento dificil…

– Quien atraviesa un momento dificil es Pilar…

Carmen Elgazu se enfrento directamente con Mateo. Pero la actitud de este fue tan rigida, que la mujer quedo desconcertada.

– Pilar ha aceptado -argumento Mateo-. ?A que tanto barullo?

Carmen Elgazu no encontro las palabras justas. Murmuro varias frases incomprensibles y, por ultimo, volviendose hacia Pilar, le dijo:

– Ya lo ves, hija… Diles a las hermanas Campistol que tu traje de novia no corre ninguna prisa…

Y el caso es que el incidente favorecio, de rebote, a Ignacio. Ignacio no se habia decidido todavia a comunicar a su familia que habia roto con Marta. Entonces lo hizo. Naturalmente, la familia perdio la respiracion. El disgusto fue mucho mas grave que el que les ocasionara Mateo, puesto que en este caso se trataba de una rotura definitiva. Matias le solto a su hijo una filipica de categoria, lo mismo que Carmen Elgazu. Ellos querian a Marta, la querian desde hacia anos y consideraban inadmisible despachar por las buenas un compromiso que afectaba a la muchacha de modo tan absoluto. 'Pero ?que te has creido, Ignacio? Eso es muy serio. Un compromiso asi es sagrado. ?Claro, ahora comprendemos por que Marta se estaba quedando en los puros huesos!'. Evocaron incluso la entranable figura del comandante Martinez de Soria. '?Debes replantearte el asunto! Marta te quiere de veras. ?Que te ha hecho, di? ?No queria acompanarte a Barcelona cuando los examenes…?'.

Pilar reacciono de manera mas brutal. Estuvo en un tris de pegarle a su hermano una bofetada. 'Ha ocurrido lo que me temia. ?Dios mio, por que no avise a Marta a tiempo?'. Llamo a Ignacio 'monstruo de egoismo' y lo abochorno delante de todos comunicandoles que el muy canalla maduraba ese proyecto desde muy atras, puesto que nunca habia dejado de escribirle cartas carinosas a una monada de Barcelona que se llamaba Ana Maria.

– Una monada… de la buena sociedad ?comprendeis? El chico tiene aspiraciones. ?No faltaria mas!

Ignacio aguanto el chubasco como pudo y su unica defensa consistio en escudarse en la orden recibida por Mateo. No, el no queria exponerse a chascos de este calibre. Dirigiendose a Pilar concluyo:

– Y lo que te deseo, hermana, es que tu fanatico Romeo no te obligue a aplazar la boda cinco veces mas… Hasta que Alemania haya ganado. O hasta que Espana vuelva a ser un Imperio.

Mateo se fue a la magna concentracion de San Sebastian, lo que lo obligo ademas a posponer de nuevo, esta vez para junio, examinarse en la Universidad del ultimo curso de la carrera. Y le ocurrio que, pese a su buena voluntad, en San Sebastian, al encontrarse con sus antiguos camaradas y al conocer a los otros que habian acudido a la reunion, olvido el asunto de la boda como se deshace un terron de azucar. En la capital donostiarra vivio tres semanas intensisimas de yugos, flechas y camisas azules. Por descontado, en las agotadoras sesiones se hablo efectivamente de la guerra -habia pasado el buen tiempo sin que el presunto desembarco en Inglaterra se hubiera producido- y la opinion general, aunque no unanime, era que Espana tenia la obligacion de ayudar al Eje en forma militante. Mateo, excitado por el ambiente, se manifesto en favor. Sin embargo, la realidad era que los alli reunidos no eran quienes para decidir tamana cuestion. En ultima instancia, y fuera cual fuere el acuerdo tomado, Franco y sus generales se arrogarian el derecho, lo que sumio a los jerarcas falangistas en la mayor perplejidad.

Una vez clausurado el albergue veraniego, Marta regreso a Gerona. Su estado de animo era mucho peor que el de Pilar. Subio a su casa y se echo en brazos de su madre, llorando hasta agotarse. Tenia la impresion de que no podria resistir semejante sufrimiento. Su hermano, Jose Luis Martinez de Soria, no cesaba de repetir la frase de Pilar: '?Es un canalla!'. En un momento dado parecia dispuesto a ir a entenderselas con Ignacio; pero Marta hizo un tal ademan de impotencia que desistio.

La madre de la muchacha carecia de fuerza moral para levantar el animo de su hija, habida cuenta de que, roto el compromiso de esta con Ignacio, vio cernerse sobre aquella casa el fantasma de la soledad. ?Ah, claro, Jose Luis se casaria un dia u otro con Maria Victoria, quien se habia negado rotundamente a dejar la capital de Espana para residir en Gerona! Cuando esto ocurriera ?que las uniria a ellas a la ciudad? Solo los recuerdos, la Dehesa y el rio; y el cadaver del comandante Martinez de Soria, que yacia en el cementerio.

Marta procuro desahogarse con sus amigas, pero ninguna de ellas podia tampoco hacer nada. Pilar, que era como siempre su mejor confidente, acabo revelandole la existencia de Ana Maria, con lo que Marta conocio ademas la irritacion y los celos. '?Que tendra esa chica? ?Como es? ?La conoces tu? ?Dios mio, que horror…!'.

Por su parte, Esther… fingio. Simulo ignorar la noticia, siendo asi que Ignacio habia ido a pedirle consejo. 'Lo lamento, Marta. Lo lamento en el alma. Me hago cargo de lo que esto significa para ti'. Y en cuanto a Maria del Mar, intento animarla desde otro angulo. 'El tiempo lo borra todo, Marta… Yo tambien habia querido a otro hombre… Es posible que Ignacio tenga razon y que vuestra boda hubiera sido un fracaso. Ya se que es facil decir eso. Pero distraete lo mas que puedas y ven a verme cuando te apetezca. Entregate mas que nunca a la Seccion Femenina… Y a esperar'.

Esperar era una palabra fatidica. Sobre todo teniendo en cuenta que Gerona era una pequena ciudad, por lo que Marta se encontraria a menudo con Ignacio por la calle, o en el lugar mas impensado. ?Como reaccionaria al verle? ?Que hacer? La revelacion de Pilar la habia anonadado: 'Ana Maria, Ana Maria…' Y no se apartaba de su mente el sonsonete de Jose Luis: '?Es un canalla!'.

Por mas que, ?era Ignacio un canalla? ?No habria fallado ella? Marta se miro al espejo y se vio terriblemente desmejorada.

La religion le fue, sin duda, de gran utilidad. Marta hizo con mosen Falco una confesion general y luego comulgo fervorosamente, pidiendole a Dios fuerzas para no cometer un disparate, pues habian cruzado por su mente extranos pensamientos. Chelo Rossello, que seguia sin moverse de la consulta del doctor Andujar, escoltando a Jorge de Batlle, le dijo: 'Por favor, Marta, dominate. No vayas a caer en el pozo en que ha caido Jorge…'

Nada que hacer. Marta no consiguio siquiera guardar las apariencias. ?No lo consiguio ni tan solo en su despacho de la Seccion Femenina! Y era lo peor que por aquellos dias llegaban en cadena ordenes de Madrid, redactadas con la habitual objetividad. Entre otras cosas le pedian tambien su opinion sobre los deberes de la Falange con respecto a la guerra. ?La guerra? ?Donde habia guerra? ?Y que podia importar su opinion? Por si fuera poco, al Mando Nacional le dio por enviar circulares referentes a Ja maternidad… De repente, en Madrid este problema paso a primer termino. Para empezar, debia organizar para el 8 de diciembre -?el dia de la boda de Mateo y Pilar!- grandes festejos. Debia llenar Amanecer de slogans dedicados a preparar ese dia, uno de los cuales diria: 'Lo mas sagrado, despues de Dios y de la Patria, es la madre. Ella te dio la bienaventuranza de nacer en Espana. Honra a tu madre, haciendole un pequeno obsequio en ese dia, por pequeno que sea'.

?Quien habria lanzado en Madrid semejante consigna? ?Maria Victoria tal vez…? Si, claro. Maria Victoria,

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