irrevocable de Mateo, quien no encontro sino un aliado: el pequeno Eloy. El pequeno Eloy no se atrevio a manifestarlo en voz alta, pero admiro el gesto de Mateo. Pese al recuerdo de Guernica. Pese a lo mucho que queria a Pilar.
Ademas tambien resulto cierto que el Gobernador le dio a Mateo la enhorabuena. Aunque anadio: 'Lo lamento por tu mujer… Para ella, claro, es un mal trago'.
En cambio, Mateo se encontro con la sorpresa de que Marta se puso en contra suya. Marta, que desde el primer momento habia ordenado a las muchachas de la Seccion Femenina que se organizaran para atender a los voluntarios, le dijo a Mateo:
– Es un error… Tu deberias quedarte. Mi madre y yo convencimos a Jose Luis para que se quedara -Marta anadio, apartandose el flequillo de la frente-: Yo perdi a Ignacio… por cosas parecidas a esta. Y te juro que es doloroso perder a quien se ama…
Mateo rechazo de plano el argumento.
– Te equivocas, Marta. Tu habias perdido a Ignacio el primer dia. Viviais… dos mundos. Lo que me sorprende es que ahora pareces renegar del tuyo…
Marta puso cara triste.
– ?Que voy a decirte? No reniego de nada. Pero a veces, cuando estoy sola, me hago preguntas.
Mateo zanjo el asunto.
– ?Bueno! Lo tuyo es natural. Eres mujer. Pero yo… Y me sorprende que Jose Luis se haya vuelto atras.
Manolo y Esther, como es logico, se abstuvieron de intervenir. Pero le dijeron a Ignacio: 'Menudo cunado te toco en suerte…' Esther anadio: 'Yo me di cuenta de como era Mateo en aquel baile que celebramos en el gimnasio de los anarquistas, cuando hizo pedazos los discos de canciones 'rojas' que llevo Alfonso Estrada'.
Todo lo demas… euforia. Al margen de aquel drama intimo, exteriormente todo era euforia en la ciudad, en visperas de la salida de la expedicion. Amanecer publico efectivamente la fotografia de Mateo, con un pie que decia: 'Las jerarquias dan ejemplo'. Rodeando la efigie de Mateo, un friso en el que aparecian los capitanes Arias y Sandoval, Alfonso Estrada, Cacerola, los cinco soldados artilleros, Rogelio… y Solita.
Estos hombres -y esta mujer- fueron, para la gente de la calle, desde aquel momento, heroes. ?Partir para Rusia! Ahora que llegaba el verano y los arboles en el bosque darian sombra y las olas romperian mansamente en la playa.
Ramon, en el Cafe Nacional, comento: '?Menudo viaje…!'. El comisario Dieguez penso, para sus adentros: 'Eso si tiene merito… y no interrogar a 'rojillos' que rechazan la chapita de Auxilio Social'. Con todo, acaso la persona mas vivamente afectada fuera el doctor Chaos. El doctor Chaos, al contemplar en la misma pagina del periodico los rostros de Rogelio y de Solita, perdio el habla, como anteriormente les ocurriera a Matias y Carmen Elgazu… Lo de Rogelio podia pasar. El doctor Chaos supo oportunamente que el chico habia ingresado en la carcel, que era una vida sin norte. ?Pero Solita…! Se sintio responsable, inmensamente responsable. ?Que morterazo habria recibido aquella mujer, puesto que habia decidido alistarse! Al doctor Chaos le faltaron fuerzas para darle a Goering el terron de azucar que el perro, con la lengua fuera, le estaba reclamando.
El general hubiera deseado que su hijo, el capitan Sanchez Bravo, se alistase. Pero el capitan nego con la cabeza. 'Si no es una orden, prefiero quedarme…' El general reflexiono; por suerte, intervino en seguida dona Cecilia diciendo: '?No le hagas caso a tu padre, hijo! ?No llevas ya tres heridas en el cuerpo?'. El general sentencio: 'Ordenarte una cosa asi… no puedo hacerlo'.
Pleito resuelto. Y euforia por doquier en la ciudad. Los divisionarios llegados de fuera para unirse a los gerundenses eran obsequiados en todas partes. Acamparon en la Dehesa, en tiendas de lona, y todos los muchachos y todos los ninos de la ciudad, incluyendo a Pablito, a 'El Nino de Jaen' y a los inseparables Eloy y Manuel Alvear, desfilaron por alli para verlos.
Las chicas de la Seccion Femenina atendian a esos voluntarios, a los que a ultima hora se agregaron un par de docenas llegados de los pueblos de la provincia. ?Claro, Gerona no era solamente la capital! Cada alcalde que podia presentar un voluntario se sentia un tanto justificado ante el Gobernador. La camarada Pascual, de Olot, repartia vasos de cafe caliente. Gracia Andujar repartia medallas y detentes…, hablaba con Cacerola, su 'ahijado', con solicitud especial. Asuncion se ocupaba exclusivamente de Alfonso Estrada. Estaba enamorada de el. 'Que Dios te acompane… Y la Virgen'. 'Te escribire, Asuncion… Si la polvora me lo permite'. Cacerola parecia feliz, bajo los arboles, rodeado de camaradas que, al enterarse de que era cocinero, le decian: 'Oye… ?Que tal los ingredientes rusos? ?Sabes si por alli hay garbanzos y si es costumbre adobarlos con caviar?'.
Los voluntarios pasaban en un santiamen del misticismo a la picardia, y del 'Vamos a armar la de San Quintin' al panico. Celebrose una misa en la Catedral y todos comulgaron: misticismo, organizado por el voluntario mosen Falco. Pero he aqui que a la salida, en la mismisima plaza de los Apostoles, viendo a Marta y a sus subordinadas, rompieron a cantar:
No me marcho por las chicas, que las chicas guapas son, guapas son…
Y a continuacion otra tonada que, cruzando los muros del Palacio Episcopal, hizo estremecer los atentos oidos del senor obispo:
Un estudiante a una nina le pidio… ?que le pidio? Le pidio una linda cosa y la nina se la dio…
La certeza de armar la de San Quintin la tuvieron en el transcurso del baile que el Gobernador organizo en su honor, en la Piscina, la noche antes de la partida. Mateo no asistio a ese baile. Permanecio en casa empenado, sin conseguirlo, en que Pilar o don Emilio Santos le dirigieran la palabra. Pero todos los demas divisionarios acudieron a la fiesta, ?amenizada por la Gerona Jazz! Damian se habia ofrecido para tocar aquella noche sin percibir honorarios de ninguna clase. Bello rasgo orquestal en favor de la Nueva Europa. Y ocurrio que los voluntarios, al ver a Paz Alvear agarrada al microfono, con un traje de escamas plateadas y uno de sus provocadores casquetes verdes en la cabeza, se desbocaron. '?Viva la madre que te pario!'. '?Si te vienes con nosotros tomamos Moscu el dieciocho de julio!'. '?Oye, maja! ?Eres cosaca o que?'.
Paz Alvear sufria… y gozaba a la vez, cosa que venia ocurriendole hacia tiempo. Aquellas camisas azules eran para ella punales, pero reconocia que debajo de ellas habia hombria. Y ademas su padre le habia hablado siempre muy mal de Rusia. Asi que ?que pensar? Al tercer baile se decidio por odiar. Odio a toda aquella muchachada, tal vez porque un teniente se empeno en colocarle en la cabeza, en sustitucion del casquete verde, una boina con la bandera nacional. Los odio tanto que se embellecio mas aun, y de pronto, le dijo a Damian:
– Vamos a tocar el Rascayu…
– ?A la orden! -accedio Damian.
?Raskayu cuando mueras que haras tu…! ?Rascayu cuando mueras que haras tu…! ?Tu seras un cadaver nada mas…! ?Rascayu cuando mueras que haras tu…!
Esta letra, al pronto coreada por todos, no dejo de surtir su efecto en los novatos. Rogelio, por ejemplo, se puso a temblar. El panico repentino de que se hablo… Y tambien temblaron los cinco soldados artilleros. Preferian, por supuesto, la tonada del estudiante que le pidio a la nina no se que linda cosa… Pero Paz Alvear se desgargantaba con el Rascayu y con el 'cadaver nada mas' y la Piscina iluminada se convirtio durante unos minutos en un cementerio de hombres vivos, en una profecia de muerte.
El dia siguiente era el viernes senalado en las oficinas del banderin de enganche. Los capitanes Arias y Sandoval llegaron con mucha anticipacion a la Dehesa, donde se efectuaria la definitiva concentracion. Los dos capitanes se pusieron a las ordenes del coronel Tejada, procedente de Barcelona. Solita llego acompanada de su padre, don Oscar Pinel. A ultima hora lo habia pensado mejor y vestia de blanco, vestia de enfermera, como durante la guerra en los hospitales de Zaragoza.
Media Gerona acudio a la Dehesa para acompanar a los divisionarios hasta la estacion. Fue el momento de las grandes dadivas: botellas, tabaco, chicles… 'Oye… ?por que chicles? ?Es que estamos liados con los americanos?'.
Todas las autoridades estaban alli, desde el General y el Gobernador hasta el senor obispo y el notario Noguer. Tambien estaban alli dona Cecilia -con sus guantes blancos, un nuevo sombrero y un nuevo collar-, Maria del Mar y Carlota, condesa de Rubi. 'La Voz de Alerta' sintio un leve escalofrio… ?El mensaje enviado por Navarra -redactado por don Anselma Ichaso- a los paises combatientes contra Rusia habia sido tan emotivo!
Mateo llego con cierto retraso: a las nueve y media exactamente. Habia esperado hasta el ultimo momento a que Pilar, sobre todo Pilar, comprendiera y cambiara de actitud. Estaba seguro de que al final le entregaria… cualquier cosa: una bolsa conteniendo un bocadillo y una naranja. Una botella de vino… Que por lo menos le habria cosido en el interior de la camisa azul una imagen de su patrona, la Virgen del Pilar, Nada. Pilar mantuvo su postura, alternando lagrimas y silencio. Las ultimas noches, tres o cuatro, habian sido de pesadilla. En la
