– ?Esta usted seguro de lo que dice?

El Gobernador paladeo con lentitud su segunda racion de Gonzalez Byass.

– Me temo que si… Y la verdad es que no se si debemos darles facilidades… o lo contrario -Marco una breve pausa-. Eso es lo que he querido consultarle a usted.

El general reflexiono. Estaba muy lejos, en ese instante, de decir 'tutti contenti'. Por fin sentencio:

– Nada de facilidades… Opongase usted a esta intromision. La actuacion del Caudillo en Hendaya nos dio la pauta: Espana ha de conservar su independencia. ?Brrr…! -El general se levanto y dio unos pasos por la habitacion-. Una cosa es enviar a Rusia una division de voluntarios y otra cosa permitir que en nuestro territorio uno de los paises beligerantes, aunque sea amigo, se dedique al espionaje.

El Gobernador se mordio el labio inferior.

– ?No cree usted, mi general, que podriamos encontrar la manera de ayudar a dichos agentes alemanes…, sin que la cosa trascendiese?

El general se planto, delante de su interlocutor.

– ?De ningun modo! Seria demasiado expuesto… Mr. Collins es ingles, y si algo tienen los ingleses es olfato… -La actitud del general era rigida-. Es de todo punto necesario evitar que ese hombre pueda presentarle a su Gobierno una queja justificada en contra nuestra.

El Gobernador se quedo meditabundo. Comprendio las razones del general. Espana tenia sus compromisos con Inglaterra, entre los que no era el menor una deuda de varios millones de libras esterlinas… Marco una pausa y por fin dijo:

– De acuerdo, mi general. Procurare zanjar el asunto… No va a ser facil, pero lo procurare.

El general lo miro con fijeza.

– Es una orden -le dijo.

El resto de la conversacion fue intrascendente. El Gobernador, sabiendo que la pregunta halagaria al general, le pregunto cuando se pondria la primera piedra de los nuevos cuarteles, tan necesarios.

– Muy pronto… -contesto el general-. El dia 1 de octubre. Hemos tenido la suerte de que la viuda de don Pedro Oriol nos haya regalado unos solares esplendidos, al lado de la estacion de Olot. Y la empresa Emer, con la que he firmado ya el contrato, nos ha puesto un precio razonable -El general anadio-: Desde luego, hay que reconocer que en Cataluna existen tambien buenos patriotas…

En aquel momento abrio la puerta, sin llamar antes, el capitan Sanchez Bravo. Por lo visto se habia escapado de la vigilancia de Nebulosa. Al ver al Gobernador se detuvo en el umbral y dijo:

– ?Oh, perdonen ustedes! No sabia que estuvieran aqui…

El general, cambiando de expresion, miro a su hijo con indisimulable carino. ?Estaba ahora tan contento con el!

– Pasa, hijo… El Gobernador y yo hemos hablado ya de todo cuanto teniamos que hablar.

El capitan Sanchez Bravo, que llegaba de la Barberia Damaso, sonrio y entro en el despacho, cerrando luego la puerta tras si.

– ?Que tal por Santander, Gobernador? -pregunto, en tono cordial.

El Gobernador adopto frente al capitan una actitud reservada, que no le paso inadvertida al general.

– ?Bien! Aquello ha empezado a resurgir… -Seguidamente anadio, en tono ironico-: Precisamente el general me estaba diciendo ahora que tambien las empresas constructoras de aqui se muestran activas… y razonables.

El capitan Sanchez Bravo no se inmuto. Miro la botella de conac. Le faltaba la copa correspondiente para poder utilizarla.

– Efectivamente… -dijo, al cabo-. Ayer estuve visitando las obras de la nueva carcel, en Salt. Estan casi terminadas. Quedara muy bien. Muy confortable.

El Gobernador, que se habia levantado, parecia dispuesto a marcharse. No obstante, viendo que el capitan llevaba en la mano un ejemplar de El Mundo Deportivo, le pregunto, en tono tan ironico como el de antes:

– ?Que tal se presenta la nueva temporada de futbol, capitan?

– ?Oh, excelente! -contesto el hijo del general-. El Barcelona nos ofrece tres de sus jugadores reservas a cambio de Pachin…

El general miro a su hijo con expresion comica.

– ?Quien es ese Pachin? -pregunto.

El capitan sonrio.

– ?Es posible que no lo sepas, papa? Pachin… Nuestro delantero centro… Licenciado hace un mes, por mas senas.

El general barboto:

– Ese futbol…

El Gobernador, que habia ido acercandose a la puerta, decidio por fin despedirse.

– Mi general -dijo-, le ruego que me ponga a los pies de su esposa. ?La recordamos mucho! -El general inclino la cabeza-. Capitan, mucha suerte… -El capitan Sanchez Bravo, sin dejar de sonreir, inclino la cabeza a su vez.

En cuanto el Gobernador hubo salido, el general se volvio hacia su hijo y le pregunto:

– ?Que mosca os ha picado a los dos? Pareciais perro y gato…

El capitan se dirigio hacia la botella de conac.

– Nada, papa. Nos gusta bromear.

CAPITULO LXII

Llego el otono a paso de tortuga. El verano se resistio a morir. Todavia los rayos del sol doraban las fachadas, pero a la noche refrescaba y, segun el general, experto en la materia, numerosas estrellas se eclipsarian para no reaparecer ya hasta la primavera.

Fue un final de septiembre ventoso. Los hilos telegraficos silbaban; Goering, el perro del doctor Chaos, estaba nervioso; los arboles en el bosque se encrespaban como pidiendo el milagro de la lluvia que haria brotar setas, algunas de ellas, venenosas. Desaparecieron los carritos de helados. Las farmacias anunciaron toda suerte de remedios contra el catarro, y el aprensivo Marcos compro en una de ellas tres cajitas de pastillas del doctor Andreu, con el pretexto de que dejaban buen sabor de boca. En Amanecer volvieron a publicarse los anuncios de los sucedaneos del carbon. Los maniquis en los escaparates de confeccion se pusieron abrigos y bufandas. La Andaluza comento: 'La cuesta de octubre es mala. Luego, con las Ferias -si no hay inundacion-, la cosa vuelve a animarse'.

Todo el mundo regreso a Gerona, a imitacion del Gobernador y familia. Adela fue la primera. Sola en el piso, de pronto estiraba los brazos como desperezandose, ahita de felicidad, frente a una fotografia de Playa de Aro. Su instinto tenia memoria.

Manolo, tal como estaba previsto, fue a Jerez de la Frontera, paso alli tres dias justos y regreso con los chicos, con Esther… y con la madre de esta. La madre de Esther, familiarmente conocida por Katy, se empeno en ir a Gerona. 'Puedo quedarme con vosotros hasta Navidad. Aunque si os molesto, me echais…' A Manolo, que no se llevaba muy bien con su elegante suegra, porque era muy entremetida y de talante pesimista -Manolo decia de ella que lo que mas le gustaba eran los funerales-, le parecio que Navidad estaba al final de los tiempos… Pero sonrio y dijo: '?No faltaria mas!'.

Ignacio conocio a la madre de Esther. Y le dijo a Manolo:

– Mi querido jefe, creo que tus escapaditas nocturnas se han terminado, hasta nueva orden…

– ?Oh, desde luego! -exclamo Manolo, acariciandose la barbita.

El doctor Chaos regreso tambien. Ese ano no se habia ido a ningun hotel de la Costa Brava. Se fue a las Islas Baleares, llevando incrustado en la mente el consejo que le diera el doctor Andujar: 'Intenta con otro tipo de mujer distinta de Solita, mas joven y de formas mas suaves'. El doctor Chaos hizo todo lo contrario: claudico. Se lio, en Palma de Mallorca, con un marino de veinte anos, que le acepto incluso dinero. De ahi que su vuelta a Gerona llevara el signo del bochorno personal. Porque ademas se habia dado cuenta de que un cambio se habia producido en el, de que ya no cedia impunemente a su anormalidad. Se habia quedado en tierra de nadie. Por

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