hostia. Se derritio inmediatamente.

– Lo he aprendido de ti -anadio-. Tu estas siempre muy tranquilo. Y yo no puedo permitirme el lujo de malgastar mi energia, tengo que conseguir nuevas metas.

Sejer tambien se sento. Frank se acomodo a sus pies.

– Yo creia que Riegel era un tipo de chocolate -murmuro-. Cuando yo era nino no valia mas de treinta ore.

– No sigas ofendido -dijo Matteus-. ?Que tal le va a Johnny Beskow?

– Su madre esta en prision preventiva -contesto Sejer-. Pero Johnny esta en su casa. Hasta el juicio. Su unica compania es un pequeno hamster. Pero tiene que presentarse en la comisaria tres veces a la semana. Es un chico muy listo. Algo retorcido, claro, pero me gusta bastante. Podra llegar a ser buena persona, si le damos tiempo, si alguien se tomara la molestia de ensenarle algunas sencillas reglas de convivencia.

– ?Y que hay de los perros? -pregunto Matteus-. ?Lo has averiguado?

Sejer contesto que no con un gesto. Todavia sentia por dentro la decepcion porque Matteus no hubiera sido considerado digno del papel de principe, y tuvo que esforzarse por cambiar de tema y olvidarse de la gran injusticia que se habia hecho con su nieto.

– Lo niega todo -dijo.

– ?Le crees?

– En el fondo si.

– ?Por que le crees? -pregunto Matteus.

Sus oscuros ojos eran casi negros a la sombria luz del salon.

– Mas bien lo siento.

– ?Y te fias de ese sentimiento? El chico lleva semanas mintiendo. ?Por que vas a creer en el ahora?

Sejer se encogio de hombros.

– La intuicion es importante -dijo-. Y opino que la mia es excepcionalmente aguda. Tras muchos anos en la policia y en mis encuentros con personas de todas las capas. Creo que la gente usa su intuicion mucho mas de lo que pensamos. Creo que es ella la que nos dirige por la vida.

– Pero la policia tiene que regirse por hechos, hallazgos y cosas asi, ?no?

– Claro que si. Y hemos hecho algunos hallazgos en el lugar que indican un sabotaje. Es la palabra de uno contra la del otro.

Matteus miro un buen rato a su abuelo materno.

– Yo creo que te esta tomando el pelo -dijo.

– Ah, ?si? ?Por que crees eso?

– Porque ese es su gran talento. Eso es lo que ha hecho durante todo este largo verano, y es algo que sabe hacer muy bien.

– Pero tengo juicio -protesto Sejer-. Me atrevo a decir que reconozco la mentira cuando me la presentan. Tiene, en cierta manera, su propio sonido.

– Con que si, ?eh? ?Su propio sonido?

– Como un clavo oxidado en una lata vacia -contesto Sejer-. Bueno, solo es una metafora, claro.

– Exactamente -dijo Matteus-. Te estas volviendo muy poco imparcial. Escucha esto. El papel de El lago de los cisnes es mio, claro. Te estaba tomando el pelo.

– ?Que me dices? ?De verdad?

Sejer se quedo boquiabierto de asombro.

– Si alguien nos gusta, creemos en lo que dice -senalo Matteus-. Piensa un poco en ello cuando estes sentado en tu despacho hablando con Johnny Beskow.

* * *

Una tarde, Sejer recibio un comunicado del oficial que estaba de guardia.

Johnny Beskow no habia cumplido con su obligacion de presentarse en comisaria, y no cogia el telefono. Un joven agente que estaba patrullando se dio una vuelta por la casa de Askeland. No habia nadie. La Suzuki habia desaparecido. Pero la puerta estaba abierta. Solo el pequeno hamster daba neuroticas vueltas en su laberinto de plastico amarillo y rojo.

– Estoy preocupado -dijo Sejer.

– ?Por que? -pregunto Skarre.

– Hasta ahora ha sido muy puntual. Y tiene mucho sobre su conciencia. Tal vez deberiamos haberlo metido en prision provisional a pesar de todo, asi podriamos haberlo vigilado un poco.

Esperaba una llamada, una llamada que le informara de que ese dia solo habia hecho pellas. Pero ese mensaje no llegaba. Intento cumplir con sus obligaciones profesionales, pero le faltaba concentracion. Como si fuera responsable, penso. Y no lo soy en absoluto. Pero el chico me llama abuelo, y eso impresiona. Al terminar la jornada laboral sin haber recibido ninguna llamada de Johnny Beskow, Sejer fue a ese centro medico donde por fin habia pedido hora. Por esos mareos que le daban y que seguian preocupandole.

Entro y se sento entre los demas pacientes. Cogio una revista y se puso a leer. Pero era incapaz de concentrarse, y le vinieron a la cabeza pensamientos sobre los males que tal vez sufria. Acaso algunas venas obstruidas en la parte de la nuca, que impedian el riego de sangre al cerebro. Y en ese caso, ?que hacen para curarlo? se pregunto. ?Pueden desatascarse de nuevo para que la sangre pueda moverse mejor? Recapacito y se regano a si mismo con una severa voz interior. Bueno, ahora vamos a averiguarlo de una vez por todas, penso. Estoy aqui y pronto dictaran la sentencia. Ingrid se pondra contenta.

De nuevo intento leer. Las letras se movian ante sus ojos como hormigas. ?Cuanto tiempo hace que los tengo?, se pregunto, ?esos mareos repentinos? ?Esa sensacion de que todo me da vueltas y de que el suelo esta inclinado? El medico me lo va a preguntar, penso. Y debo saber que contestar. Tambien me preguntara por las enfermedades de mi familia. Llego a la conclusion de que en su familia no habia habido ninguna enfermedad repetida o grave. Todos habian sido fuertes, habian gozado de buena salud, y se habian hecho muy viejos. Pero tendran que hacerme analisis, penso, y tendre que esperar los resultados durante dos o tres semanas, porque esos analisis los envian a los laboratorios. Luego tendre que moverme dentro de este espacio vacio mientras la imaginacion trabaja. Dios mio, como trabaja. ?Podria tratarse de un tumor cerebral?

Llamaron a alguien, y una mujer se levanto aliviada de su silla. Bueno, bueno, penso Sejer, mirando el reloj, aun me queda una hora de espera. Se levanto y cogio agua de un refrigerador junto a la pared, estaba buena y fria. Cuando habia vuelto a su silla, oyo sonar el telefono movil en su bolsillo interior. Se levanto y cruzo la sala de espera. La voz de Skarre sonaba falta de aliento.

– Hemos encontrado a Johnny -dijo-. Esta arriba, en la laguna Sparbo.

Sejer empujo la puerta que daba hacia fuera. El aire fresco le lleno los ojos de agua.

– Bueno, ?y que hace alli arriba? ?Ha sucedido algo?

– Esta flotando boca abajo.

Sejer permanecio callado varios segundos.

– ?Se ha ahogado? ?Es eso lo que estas diciendo?

– Aun no lo sabemos, pero creemos que ha sucedido hace muy poco tiempo. Su Suzuki esta aparcada contra un arbol -dijo Skarre-. Lo encontro un hombre del Ayuntamiento que iba a comprobar la compuerta de la presa. Por cierto, ?donde estas? ?Estas ocupado? ?Puedes venir?

Sejer se volvio y miro al centro medico, a esa ancha puerta doble de cristal mate que impedia ver hacia dentro. ?Que le habia dicho su yerno Erik, que era medico, sobre sus mareos? Habia mencionado unos posibles diagnosticos, y ahora Sejer intentaba recordarlos. El mareo podia ser un efecto secundario de ciertos medicamentos. Pero el no tomaba medicamentos. Podia tratarse de una repentina bajada de tension cuando llevaba mucho rato sentado y se levantaba demasiado rapido. Y luego habia algo que se llamaba vertigo posicional, que al parecer era una enfermedad del oido interior. Por no hablar de la enfermedad de Meniere, que era cronica y con fuertes episodios de mareo, seguidos de perdida de oido y zumbidos.

Pero no sera mas que un virus, penso. En el nervio del equilibrio que va y viene. Lo averiguaremos en otra ocasion.

Fue hacia el coche.

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