El jefe del comite organizador se levanto de la silla de Christina Furhage y miro aturdido a su alrededor, como si no se hubiera dado cuenta hasta ahora de que estaba sentado en la mesa de la directora general.

– Si, yo… queria ver una cosa. La agenda de Christina, ver si habia escrito algo en su calendario, sobre ir a algun sitio o… pero no la encuentro.

La mujer clavo sus ojos en Evert Danielsson. El sostuvo la mirada.

– ?Vaya pinta que tienes! -exclamo, sin poder contenerse.

– ?Que comentario mas machista! -respondio ella con una mueca de disgusto y se encamino al escritorio de Christina Furhage-. Anoche cogi una cogorza y hoy por la manana vomite sobre la alfombra del vestibulo. Si dices que es un comportamiento poco femenino, te parto la boca.

El hombre dejo que la lengua se le deslizara involuntariamente sobre los dientes delanteros.

– Hoy Christina deberia estar en casa con su familia -dijo Helena Starke y abrio el segundo cajon del escritorio de la jefa de los Juegos-. Eso quiere decir que piensa trabajar en casa en lugar de aqui, en la oficina -aclaro.

El jefe del comite olimpico vio que Helena Starke cogia una gruesa agenda y la abria por el final. Paso algunas hojas hacia delante. El papel crujia.

– Nada. Sabado dieciocho de diciembre. Esta completamente vacio.

– Quiza tenga limpieza de Navidad -comento Evert Danielsson y ahora el y Helena Starke sonrieron al unisono. La idea de que Christina se pusiera un delantal y se paseara por casa con un plumero era comica.

– ?Quien era? -pregunto Helena Starke y coloco de nuevo la agenda en el cajon. El jefe del comite observo como lo volvia a cerrar meticulosamente y echaba el cerrojo en una esquina del mismo.

– Una periodista del Kvallspressen. No recuerdo el nombre.

Helena se guardo la llave en el bolsillo delantero de sus vaqueros.

– ?Por que dijiste que no habiamos localizado a Christina?

– ?Que iba a decir? ?Que no quiere hacer comentarios? Eso seria todavia peor.

Danielsson abrio los brazos.

– La cuestion es -dijo la mujer y se acerco tanto al hombre que este recibio su aliento cargado de alcohol en la cara-, la cuestion es saber donde esta Christina, ?o no? ?Por que no ha venido? Dondequiera que este, tiene que ser un lugar donde no pueda recibir noticias, ?verdad? ?Donde cono estara? ?Tienes alguna idea?

– ?En el campo?

Helena Starke lo observo con ironia.

– ?Por favor! Y ese rollo del terrorismo que sacaste en la rueda de prensa no fue muy inteligente. ?Que crees que dira Christina de eso?

Ahora Evert Danielsson estallo; aquella pesada sensacion de fracaso le parecia tan injusta que le agobiaba.

– Eso fue lo que decidimos, ?no? Tu tambien estuviste en la reunion. No fue solo idea mia. Debiamos tomar la iniciativa en el debate y crear rapidamente opinion, estabamos de acuerdo en eso.

Helena le dio la espalda y se dirigio hacia la puerta.

– Resulto un poco embarazoso que la policia lo desmintiera todo con tanto enfasis. En la television parecias histerico y paranoico, no era muy favorecedor.

Se dio la vuelta en el umbral y apoyo la mano en el quicio de la puerta.

– ?Te vas a quedar aqui, o cierro con llave?

El jefe del comite abandono el despacho de Christina Furhage sin decir palabra.

La reunion de redaccion tuvo lugar en la mesa de conferencias del director. Aktuellt comenzaba dentro de un cuarto de hora y todos los participantes menos Jansson estaban ahi.

– Ahora viene -notifico Annika-. «Solo va».

«Solo voy» era una expresion para explicar los retrasos que se debian a la confusion en general u otras minucias: reporteros que no comprendian lo que tenian que hacer o un lector que queria expresar por telefono su opinion en ese mismo instante. Tambien podia implicar ir al bano o a tomar un cafe.

Los participantes se prepararon y esperaron en torno a la mesa. Annika reviso sus anotaciones con los puntos que aportaria en la reunion. No tenia una larga lista como Ingvar Johansson, que en ese momento repartia notitas a todos los participantes con la lista de trabajos pendientes. El jefe grafico Pelle Oscarsson hablaba por el telefono movil. El director se balanceaba y miraba sin prestar atencion a la television sin sonido.

– Sorry -dijo el redactor jefe de noche cuando entro en la habitacion con una taza de cafe en una mano y un borrador con todas las paginas del periodico en la otra. Aun estaba recien levantado, acababa de tomar el segundo cafe del dia. Por supuesto derramo un poco al cerrar la puerta.

Anders Schyman lo vio y resoplo.

– Okey -empezo, aparto una silla y se sento a la mesa-. Comencemos por el Dinamitero. ?Que tenemos?

Annika no espero a Ingvar Johansson, sino que comenzo a hablar. Sabia que al redactor jefe le gustaba hablar de todo, hasta del area de responsabilidad de ella. No pensaba permitirselo.

– Desde mi punto de vista, habra cuatro articulos de la seccion de sucesos -anuncio-. No podemos olvidar la hipotesis terrorista, pero la policia lo quiere matizar. Podria ser un articulo independiente. El caso es que hemos descubierto que la jefa de los Juegos Olimpicos, Christina Furhage, esta sometida a algun tipo de amenaza. Esta empadronada en la delegacion de Hacienda de Tyreso. Ademas, nadie sabe donde se encuentra ahora mismo, ni siquiera sus colaboradores mas cercanos del comite organizador. Yo escribire sobre esto.

– ?Que titular tienes pensado? -pregunto Jansson.

– Algo como «La jefa olimpica vive amenazada» y luego una cita conmovedora de Danielsson: «Es un acto terrorista».

Jansson asintio complacido.

– Luego tenemos, por supuesto, la noticia en si, que debe elaborarse a conciencia. Se podria hacer con una gran foto de los destrozos con flechas y texto alrededor. Patrik esta en ello. Tenemos fotos del estadio de dia, tanto desde el aire como desde el tejado de Lumahuset, ?no es asi, Pelle?

El redactor grafico asintio.

– Si, creo que las del helicoptero son mejores. Por desgracia, las fotos desde el tejado estan muy subexpuestas, es decir, son demasiado oscuras. He intentado aclararlas en el mace, pero estan desenfocadas, asi que creo que utilizaremos las fotos aereas.

Jansson escribio algo en su borrador. Annika sintio que la ira se avivaba como un fuego en su interior, ?maldito jodido fotografo Armani que no sabia enfocar ni colocar el diafragma!

– ?Quien saco las fotos? -pregunto Andres Schyman.

– Olsson -dijo Annika rapidamente.

El director anoto algo.

– ?Que mas?

– ?Quien es la victima? ?Hombre, mujer, joven, viejo? El dictamen del forense, la investigacion tecnica de la policia, ?de que pistas hablaba el fiscal general en la rueda de prensa? En eso estamos Berit y yo.

– ?Que tenemos hasta ahora? -inquirio Schyman.

Annika suspiro.

– Por desgracia no mucho. Trabajaremos en ello durante la noche. Siempre saldra algo.

El redactor jefe asintio y Annika continuo.

– Luego tenemos el misterio de la victima, la busqueda del Dinamitero, pistas, teorias, pruebas. ?Quien era el hombre de oscuro que estaba junto al estadio antes de la deflagracion? ?Quien es el testigo que lo vio? Patrik, escribe sobre eso. No hemos podido encontrar a Tigern, y la policia tampoco. Segun Lindstrom no es sospechoso de ningun crimen, pero eso es bullshit [2] . Es posible que emitan una orden de busca y captura esta tarde o esta noche, eso debeis controlarlo. Y por supuesto el lado olimpico, pero de eso te encargas tu, Ingvar…

El redactor jefe carraspeo.

– Si, en efecto. La seguridad en los Juegos Olimpicos. Hemos hablado con Samaranch, del COI, en Lausana; tiene plena confianza en Suecia como organizadora y tambien confia en que la policia sueca pronto atrapara al criminal, bla, bla, bla… Ademas, dice que los Juegos no estan de ninguna manera en peligro. Luego tenemos el «que pasa ahora»; lo ha hecho Janet. La graderia se va a reconstruir inmediatamente. El trabajo comenzara tan

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