– Joder, ?no puede ni siquiera dejarme hacer esto? -se quejo mientras su expresion se trocaba de asombro en furia-. ?Tan pocas ganas tiene de que lo lleve al funeral que prefiere llamar a uno de los suyos? Maldito hijo de puta…

– Ha muerto, Neil -anuncio Kovac sin rodeos-. Parece que se ha suicidado. Lo siento.

Fallon lo miro con fijeza durante un minuto entero y por fin sacudio la cabeza.

– Es usted un autentico Angel de la Muerte, ?eh?

– Solo soy el mensajero.

Fallon giro sobre sus talones como si pretendiera salir de la casa y largarse, pero en lugar de eso permanecio inmovil, con los brazos en jarras, subiendo y bajando los voluminosos hombros.

Kovac aguardo, anhelando otro cigarrillo y ese whisky que tanto le apetecia. Recordaba la botella de Old Crow que Neil tenia en su cobertizo el dia en que le habia llevado la noticia de la muerte de su hermano; recordaba a ambos en el frio exterior, compartiendo el whisky con la mirada fija en la nieve que barria el lago helado. Tenia la sensacion de que habia transcurrido un ano desde entonces.

– ?Cuando fue la ultima vez que hablo con Mike? -pregunto para refugiarse en la rutina, como siempre.

– Anoche, por telefono.

– ?A que hora?

Fallon lanzo una carcajada ronca y discordante.

– Es usted la hostia, Kovac -exclamo, echando a andar en un pequeno circulo en el extremo mas alejado de la mesa del comedor-. Mi hermano y mi padre mueren en el espacio de una semana, y usted se dedica a acribillarme a preguntas. La hostia. He visto a mi padre unas cinco veces en los ultimos diez anos, y usted cree que lo he matado yo. ?Por que iba a molestarme?

– No le he preguntado eso, pero ya que saca el tema, necesito saber donde estaba usted la pasada madrugada entre medianoche y las cuatro.

– Que le jodan.

– Lo procurare.

– Estaba en la cama.

– ?Tiene mujer o novia que puedan confirmarlo?

– Tengo mujer, pero estamos separados.

Fallon miro a su alrededor como si buscara una tercera parte neutral que presenciara lo que le estaba sucediendo, pero no habia nadie. Siguio paseandose como un oso enjaulado y meneo la cabeza mientras el enfado y la frustracion se acumulaban visiblemente en su interior.

Por fin avanzo un paso hacia Kovac y retrocedio de nuevo, agitando el dedo indice en el aire con el rostro distorsionado.

– ?Odiaba a ese hijo de puta! ?Lo odiaba, joder!

Las lagrimas brotaron entre sus parpados apretados y le rodaron por las mejillas.

– Pero era mi padre -gimio-, y ahora esta muerto. ?No tengo por que aguantar esta mierda de usted!

Se detuvo y se inclino hacia delante con las manos apoyadas sobre las rodillas como si le acabaran de asestar un punetazo en el estomago.

– Joder, voy a vomitar -mascullo entre dientes.

Kovac se dispuso a impedirle la entrada en el bano, pero Fallon cruzo la cocina y salio por la puerta trasera. Kovac quiso seguirle, pero se detuvo al ver que el jefe de los tecnicos forenses entraba por la puerta principal. Mejor asi. Cuando por fin pudo reunirse con el en la escalinata posterior, los fuegos artificiales gastrointestinales habian terminado. Fallon se apoyaba en la barandilla, contemplando el jardin trasero mientras bebia de una esbelta petaca. Tenia el rostro un poco ceniciento y los ojos inyectados en sangre. Hizo caso omiso de Kovac, pero senalo un roble desnudo que se alzaba en el rincon mas alejado del jardin.

– Era el arbol del ahorcado -explico con voz desapasionada-. Cuando Andy y yo eramos pequenos.

– ?Cuando jugaban a indios y vaqueros?

– Y a piratas, Tarzan o lo que fuera. Deberia haberse ahorcado aqui. Andy colgado en el jardin, y Iron Mike en la casa con un tiro en la cabeza. Yo podria haberme unido a la fiesta aparcando el coche en el garaje y dejando el motor encendido.

– ?Como sonaba Mike anoche por telefono?

– Como un cabron, como siempre. «Quiero llegar al puto funeral a las diez en punto» -imito de forma muy poco halaguena, pero no por ello menos precisa-. «Espero que seas puntual.» Capullo de mierda -mascullo, enjugandose la nariz con la mano enguantada.

– ?A que hora fue eso? Intento hacerme una idea acerca de la cronologia de los acontecimientos -explico Kovac-. Lo necesitamos para el informe.

Fallon se encogio de hombros sin dejar de mirar el arbol.

– No se, a eso de las nueve o algo asi.

– Imposible. Me encontre con el en casa de su hermano a las nueve.

– ?Y que hacia usted alli? -quiso saber Fallon, volviendose hacia el.

– Echar un vistazo para atar un par de cabos sueltos.

– ?Como que? Andy se ahorco. ?Como puede tener dudas al respecto?

– Me gusta averiguar el porque de las cosas -senalo Kovac-. Soy asi de raro. Quiero saber en que estaba trabajando, como iba su vida privada, cosas asi… Para encajar las piezas y completar el rompecabezas, ?entiende?

Si Fallon lo entendia, desde luego no le hacia ni pizca de gracia. Desvio la mirada y bebio otro trago de la petaca.

– Estoy acostumbrado a que la gente muera -prosiguio Kovac-. Los traficantes de drogas se matan por dinero. Los yonquis se matan por la droga. Los maridos y las mujeres se matan por odio. Toda locura tiene su metodo. Cuando una persona como su hermano, un hombre al que la vida sonrie, se mata, tengo que intentar encontrarle el sentido a su muerte.

– Pues buena suerte.

– ?Que le ha pasado en la cara?

Fallon intento eludir el tema frotandose el cardenal como si quisiera borrarlo.

– Nada, que anoche tuve un pequeno encontronazo con un cliente en el aparcamiento.

– ?Por que razon?

– Hizo un comentario estupido al que respondi diciendo algo respecto a sus preferencias sexuales y una oveja. Intento darme un punetazo y acerto.

– Eso es asalto -observo Kovac-. ?Ha llamado a la policia?

Fallon solto una risita nerviosa.

– Que bueno. El tipo era policia.

– ?Como? ?Urbano?

– No llevaba uniforme.

– ?Y como sabe que era policia?

– Por favor, como si no los reconociera a la legua.

– ?Sabe como se llamaba? ?Su numero de placa?

– Claro, despues de que me derribara, le pedi su numero de placa. Mire, no quiero pasar por el trago de presentar una denuncia. No era mas que un capullo que conocia a Andy. Hizo un comentario desagradable, y lo resolvimos fuera.

– ?Que aspecto tenia?

– El mismo que la mitad de los policias de este mundo -replico Fallon con impaciencia.

Se guardo la petaca en el bolsillo del abrigo, saco un paquete de cigarrillos e intento encenderlo con mano temblorosa por el frio… o por el nerviosismo. Mascullo un juramento entre dientes, consiguio encenderlo por fin y dio un par de chupadas.

– Ojala me hubiera callado. No quiero saber nada mas del asunto. Habia tomado algunas copas de mas, y soy un bocazas cuando bebo demasiado.

– ?Era grandullon, menudo, blanco, negro, viejo, joven?

Fallon fruncio el ceno y se removio inquieto, intentando escurrir el bulto y sin mirar a Kovac.

– Ni siquiera se si lo reconoceria si volviera a verlo. En cualquier caso, no tiene importancia.

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