Soplaba un viento fuerte y helado; la temperatura habia descendido en la hora que habian pasado dentro de la iglesia, y el sol ya habia iniciado su declive en el blanco cielo invernal.

– Y despues me devolvera las llaves, sargento.

– ?Le hablo Andy Fallon alguna vez de su hermano?

– No.

– ?Menciono alguna vez si salia con alguien o si tenia problemas en su vida privada?

– Ya le dije que su vida personal no era asunto mio. ?Por que insiste, sargento?

Kovac intento adoptar una expresion inocente, pero Savard dudaba de que jamas lo hubiera conseguido, ni siquiera de bebe. En su rostro se advertia una madurez y una experiencia que superaba con creces los anos que contaba.

– Me pagan por investigar -repuso.

– Por investigar delitos, sargento, y que yo sepa, aqui no se ha producido ningun delito.

– A Mike Fallon le falta media cabeza -explico Kovac-, y antes de zanjar el asunto quiero cerciorarme de que nadie se la quito.

Savard se lo quedo mirando a traves de las gafas oscuras.

– ?Por que cree que alguien mataria a Mike Fallon? El capitan Wyatt dice que se suicido.

– El capitan Wyatt se ha precipitado, porque la investigacion sigue abierta. El cadaver todavia estaba caliente cuando sali de su casa para venir aqui.

– No tiene sentido que alguien asesinara a Mike Fallon -arguyo Savard.

– ?Y por que tiene que tener sentido? -replico Kovac-. Alguien se cabrea, pierde los estribos y ataca. Patapam, asesinato. Alguien guarda rencor a alguien durante mucho tiempo, un dia se harta y algo hace saltar la chispa. Patapam, asesinato. Lo veo cada puto dia de mi vida, teniente.

– La salud del senor Fallon era precaria, y ademas acababa de perder a su hijo. Imagino que los indicios que vio en el escenario de la muerte de Mike apuntaban al suicido. ?No parece mas logico suponer que el mismo apretara el gatillo, en lugar de pensar que alguien lo mato?

– Claro, pero a esa misma conclusion puede llegar un asesino listo -observo Kovac.

– No deben de tener mucho trabajo en Homicidios ultimamente -comento Savard-, si uno de sus mejores detectives puede pasar todo el tiempo que quiera investigando casos inexistentes.

– Cuanto mas tiempo paso con personas que conocian a Andy y Mike Fallon, menos convencido estoy de que se trate de casos inexistentes. Usted conocia a Andy y afirma que lo apreciaba. ?Pretende que deje correr el asunto si considero que existe la posibilidad de que no se ahorcara el solo? ?Pretende que haga la vista gorda si existe la posibilidad de que Mike no se metiera ese 38 en la boca sin ayuda? ?Que clase de policia seria si hiciera eso?

A su espalda, las puertas de la iglesia se abrieron, y por ellas empezaron a salir los deudos, encogidos por el frio y dirigiendose a toda prisa al aparcamiento. Kovac vio a Steve Pierce con Jocelyn Daring, quien intentaba asir del brazo a su prometido, aunque este se zafaba de ella. A poca distancia los seguian Ace Wyatt y su secuaz. Wyatt parecia inmune al frio, pues caminaba con los hombros erguidos y la mandibula alta. Al ver a Kovac se acerco a el como un misil laser.

– Sam -lo saludo con voz seria y televisiva-. Tengo entendido que tu encontraste a Mike. Que tragedia, Dios mio.

– ?Su muerte o el hecho de que lo encontrara yo?

– Las dos cosas, supongo. Pobre Mike; se vio incapaz de sobrellevar la carga. Creo que se sentia muy culpable por la muerte de Andy, por los problemas que habian quedado sin resolver entre ellos. Es una lastima…

Al ver a Savard la saludo con una inclinacion de cabeza.

– Amanda, me alegro de verla a pesar de las circunstancias.

– Capitan.

Pese a las gafas, Kovac comprobo que Savard no miraba a Wyatt, sino mas alla.

– Es terrible lo de Mike Fallon -prosiguio la teniente-. Se que lo apreciaba usted mucho.

– Pobre Mike -suspiro Wyatt con voz ronca antes de hacer una pausa, como si quisiera mostrar su respeto por el difunto, y respirar hondo-. Veo que conoce a Sam.

– Mejor de lo que querria -replico Savard al tiempo que alargaba la mano y recuperaba las llaves de su coche-. Y ahora, caballeros, si me disculpan…

– Le estaba diciendo a la teniente que me parece extrano que Mike se alterara tanto anoche por el suicidio de Andy, diciendo que era pecado mortal y demas, y que luego volviera a casa y se pegara un tiro en la boca - comento Kovac, lo cual hizo detenerse a Savard-. No tiene sentido, ?no te parece?

– ?Y por que tiene que tener sentido? -espeto Savard, sarcastica.

– Amanda tiene razon -convino Wyatt-. Mike no estaba en su sano juicio, ?verdad?

– Apenas hablaba con coherencia cuando lo vi por ultima vez -asintio Kovac-. ?Y tu que dices, Ace? Lo llevaste a casa. ?En que estado se encontraba cuando lo dejaste alli?

Gaines miro ostensiblemente el reloj.

– Capitan…

– Lo se, Gavin -dijo Wyatt con una mueca-. La reunion con los de Relaciones Publicas.

– ?No vas al entierro? -exclamo Kovac.

Te vas a perder una buena ocasion de foto, penso, aunque tuvo el suficiente sentido comun para callarse la frase.

– Lo han aplazado -informo Gavin-. Algun problema con el equipo.

– Ah, el famoso problema tecnico DFJ, o sea, «demasiado frio, joder». Perdone mi lenguaje, teniente -se disculpo con infinita dulzura.

– No creo que tenga usted perdon, sargento Kovac -espeto Savard con sequedad-. Y ahora si me despido, caballeros.

Alzo la mano a modo de saludo y huyo por el aparcamiento nevado. Kovac la dejo marchar, percibiendo que si intentaba retenerla en presencia de testigos cruzaria una frontera a la que, de todos modos, ya se habia acercado demasiado. Sin embargo, se permitio seguirla con la mirada un instante.

– No creeras en serio que Mike fue asesinado -dijo Wyatt.

– Trabajo en Homicidios -le recordo Kovac mientras se ponia el sombrero-, asi que creo que todo el mundo es asesinado. Forma parte de mi mentalidad. ?A que hora dejaste a Mike en su casa?

– Capitan, si quiere ir a la reunion, yo puedo encargarme de este asunto -interrumpio Gavin.

– ?Tambien come su comida y le limpia el culo? -pregunto Kovac, granjeandose una mirada gelida del asistente.

– El capitan tiene una reunion muy importante, sargento Kovac -le recordo Gaines mientras se colocaba sutilmente entre el y Wyatt-. Yo acompane al capitan a casa del senor Fallon, asi que puedo responder a sus preguntas tan bien como el.

– No es necesario, Gavin -le aseguro Wyatt-. Sam y yo zanjaremos este asunto mientras vas a buscar el coche.

– Eso, guaperas, ve a poner en marcha el coche -anadio Sam con expresion satisfecha-. Tu y yo podemos quedar mas tarde para tomar un cafe y asi me puedes exponer todas las opiniones que quieras, ?vale? Estaras contento…

A Gaines no le hacia gracia que lo despacharan de esa forma, como se advertia en la expresion gelida de sus ojos azules y en la posicion de su mandibula cuadrada. Sin embargo, acato la orden de Wyatt y se dirigio hacia un Lincoln Continental de color negro.

– Debo reconocer que te has agenciado un perro guardian muy elegante, Ace -comento Kovac.

– Gavin es mi mano derecha. Es ambicioso, tenaz y extremadamente leal; no habria llegado hasta aqui sin el. Le espera un futuro brillante. A veces muestra un celo excesivo, pero lo mismo podria decirse de ti, Sam. A menos que me haya perdido algo, y no lo creo, no hay nada en la muerte de Mike que haga sospechar que se tratara de un asesinato.

Kovac embutio las manos en los bolsillos del abrigo y suspiro.

– Era uno de los nuestros, Ace. Mike era especial. Por supuesto, es posible que la leyenda fuera mas especial que el, mas importante, pero aun asi… Le debo una investigacion concienzuda, ?me comprendes? Deberias

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