comprenderlo, teniendo en cuenta lo que os une.

– Cuesta hacerse a la idea de que acabe de cerrarse la puerta de ese capitulo de nuestras vidas. Cuesta creer que Mike ya no esta -murmuro Wyatt con la mirada fija en el humo que salia del tubo de escape del Lincoln.

Kovac estaba convencido de que, para Wyatt, aquel desenlace era en parte un alivio. La noche del asesinato de Thorne, hacia ya tantos anos, habia sido el momento mas decisivo en la vida de Ace Wyatt y Mike Fallon. Aquella noche habia marcado un punto de inflexion; sus vidas nunca volverian a ser las mismas y siempre quedarian vinculadas por el instante en que Mike habia quedado invalido y Ace Wyatt se habia convertido en un heroe. La desaparicion de Mike sin duda quitaba a Wyatt un peso de encima, produciendole una sensacion a caballo entre el alivio y el desconcierto. ?Como podia existir Ace Wyatt sin el contrapeso de Mike Fallon?

– Me fui de casa de Mike hacia las diez y media -repuso Wyatt por fin-. Estaba muy callado, absorto en el dolor. No tenia idea de lo que le rondaba por la cabeza, de lo contrario se lo habria impedido. -Sus labios se curvaron en una mueca ironica cuando el coche se detuvo ante ellos-. O tal vez eso habria sido una tragedia aun mayor. Sufrio durante muchos anos, pero ahora todo ha terminado. Dejalo descansar en paz, Sam.

Gaines se apeo del coche y lo rodeo para abrir la portezuela derecha. Wyatt subio sin anadir palabra, y el Lincoln se alejo entre los vapores del tubo de escape. El llanero solitario y Tonto cabalgando hacia la puesta de sol.

Kovac permanecio inmovil unos instantes, el unico que quedaba de todas las personas que habian acudido a dar el ultimo adios a Andy Fallon. Incluso el sacerdote se habia volatilizado.

– Llanero solitario -mascullo mientras echaba a caminar por el aparcamiento helado, con las manos en los bolsillos y los hombros encogidos para protegerse del frio.

Capitulo 18

– Neil Fallon tiene antecedentes.

Kovac quedo paralizado con el abrigo a medio quitar.

– Vaya, que rapidez.

– A tu servicio -intervino Elwood, asomando la cabeza por encima del tabique divisorio.

Liska estaba sentada en su silla con una expresion radiante que iluminaba su carita de duende. Era la hostia cuando encontraba una pista, penso Kovac, como una adicta ante la mejor droga. Le producia una excitacion tan intensa que casi era sexual. Kovac no recordaba haber experimentado semejante sensacion en ningun momento de su carrera, y eso que el trabajo era el amor de su vida. Tal vez le conviniera someterse a un tratamiento hormonal.

– Tiene antecedentes como menor, un expediente sellado, por supuesto, aunque he presentado una solicitud para echar un vistazo -explico Liska-. Paso siete anos en el ejercito, y tambien he pedido su expediente militar. El ano que salio lo metieron en la carcel por asalto. Le cayeron de tres a cinco anos, pero solo cumplio dieciocho meses.

– ?Que hizo?

– Se metio en una pelea en un bar, y el otro estuvo una semana en coma.

– Vaya, Neil, que caracter.

Kovac acabo de quitarse el abrigo y lo colgo del perchero sin dejar de pensar. La oficina era el tipico hervidero de actividad discreta. Sonaban los telefonos, de vez en cuando se oia una carcajada. Dos agentes llevaban esposado a un desgraciado de veintitantos anos con tropecientos piercings, el pelo en punta decolorado y los pantalones colgandole culo abajo hacia una sala de interrogatorios. En tiempos de Mike Fallon, alguien le habria propinado una paliza por su aspecto.

– ?Y como consiguio una licencia para vender bebidas alcoholicas si tenia antecedentes? -pregunto Kovac mientras se dejaba caer en su silla.

– No la consiguio -repuso Elwood.

– ?Quieres hacer el favor de venir, Elwood? -refunfuno Kovac-. Me va a dar un ataque de torticolis.

Liska sonrio y empujo su silla con la puntera de la bota.

– Deberias estar agradecido por la sensacion -comento.

– Muy graciosa.

Elwood rodeo el tabique con un fax en la mano.

– El ayuntamiento de Excelsior expidio la licencia a nombre de Cheryl Brewster, que al cabo de unos meses se convirtio en Cheryl Fallon.

– Ah, la esposa ausente -comento Kovac.

– La futura ex esposa -corrigio Liska-. La llame a su casa. Es enfermera y trabaja de noche en Fairview Ridgedale. Dice que va a divorciarse de el y que cuanto antes mejor. Bebe demasiado, es un cabron… por mencionar dos de los encantadores piropos que le echo.

– Vaya, y a mi que me parecia un tipo tan agradable -suspiro Kovac-. En fin, asi que es la mujer quien tiene la licencia. ?Y que paso cuando dejo a Neil?

– Neil es un desgraciado -sentencio Liska-. Pueden vender el bar con la licencia, quedando pendiente que el ayuntamiento de Excelsior de su aprobacion al nuevo propietario. Neil podria buscarse otro hombre de paja, pero de momento no tiene a nadie. Cheryl dice que esta intentando comprar el resto del negocio y pasar de la licencia, pero por lo visto tampoco consigue reunir pasta suficiente para eso. Aun cuando pudiera, Cheryl dice que no podria vivir del establecimiento sin el bar, asi que… Le pregunte si creia que intentaria pedir prestado dinero a su familia. Se echo a reir y me dijo que Mike no daria a Neil ni cambio de diez centavos, por no hablar de dinero suficiente para comprar el negocio, aunque afirma saber que Mike tenia mucha pasta.

– En nuestra profesion, esto recibe el nombre de movil -tercio Elwood.

– Me gustaria saber si tanteo a Andy -murmuro Kovac.

– Le habia dicho a Cheryl que preguntaria a Andy si queria invertir, pero no sabia si lo habia hecho -prosiguio Liska-. Podemos preguntarselo a Pierce. Lo mas probable es que asesorara financieramente a Andy.

– Pero si Pierce creyera que el hermano de Andy esta implicado en su muerte, ?por que no lo ha dicho? -se extrano Elwood.

– Exacto -convino Kovac-. ?Por que no senalar con el dedo a otro en lugar de comportarse como si la responsabilidad fuera suya? Revisemos las notas sobre los interrogatorios a los vecinos de Fallon. Debemos comprobar si hemos pasado por alto a alguien y hacer algunas llamadas de seguimiento. Puede que alguien reconozca un coche o sepa si Andy salia con alguien. Elwood, ?tienes tiempo de repasar la agenda de Fallon y ponerte en contacto con sus amigos?

– Lo hare.

– De todos modos, tenemos que volver a interrogar a bastantes de los vecinos -tercio Liska.

– ?Por que?

– Porque la primera vez, dos de nuestros muchachos eran ni mas ni menos que Ogden y Rubel.

– Genial -refunfuno Kovac-. Lo que nos faltaba, que Ogden haya ido por ahi diciendole a todo el mundo que nadie ha visto nada.

– Si algun testigo vio a alguien aparte de el y Rubel, como Neil Fallon o Pierce, incluso Ogden tendria cerebro suficiente para decirnoslo -senalo Liska.

– O sea que solo nos cabe esperar que los agentes uniformados no vieran a ese alguien.

– ?Que quien no viera a quien? -pregunto Leonard, deteniendose bruscamente ante el cubiculo.

Kovac fingio buscar un expediente sobre su mesa mientras cubria las notas que habia tomado sobre la muerte de Andy Fallon.

– Hablabamos del tipo que apaleo a Nixon -mintio-. El gorila de Deene Combs. Esperemos que su gente no metiera el miedo en el cuerpo a alguien que sepa algo sobre el asunto.

– ?Habeis vuelto a hablar con esa mujer, la que el taxista vio entrar en el edificio cuando el asaltante salio huyendo?

– Cinco veces.

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