En el mundo en que el se mueve, lo «poco llamativo» es lo mas llamativo de todo. Sin embargo, casi nadie indaga demasiado en una propaganda porno. Y eso hice, pero jugue con dos barajas. Supuse que ciertas imagenes basadas en el diagrama de Euclides podian parecer dibujos perversos para cualquiera que careciera de conocimientos matematicos. En cuanto al anuncio y la pagina de «mercuryfriend», fueron detalles anecdoticos. Y el modo de entrar en tu ordenador tambien.
– ?Entrar en mi ordenador?
– Lo mas sencillo del mundo -repuso Valente rascandose una axila-. Tienes un
Pese a la admiracion creciente que experimentaba por la brillantez de aquel plan, Elisa no pudo evitar sentirse muy incomoda.
– ?Y por que avisarme? ?Que podia importarte que yo tambien estuviera al tanto de que me vigilan?
– Oh, queria conocerte. -Valente adopto una expresion seria-. Me resultas muy interesante, como a casi todo el mundo… Si -admitio tras reflexionar un instante-, estoy seguro de que a Blanes tambien le interesas, pese a que siempre me pregunta a mi… Se ven pocas tias en cursos de fisica avanzada, menos aun en Oxford que en Madrid, creeme, y todavia menos como tu. Quiero decir que jamas habia visto a ninguna que, ademas de tus conocimientos, poseyera tu boca de chupadora profesional y las tetas y el culo que tienes.
Aunque los oidos de Elisa habian captado perfectamente las ultimas palabras, su cerebro demoro en procesar la informacion: Valente las habia pronunciado en un tono identico al resto, casi hipnotico, y el trance se incrementaba con aquellos ojos color pantano, saltones, clavados en aquel rostro tan flaco y demacrado. Cuando por fin se dio cuenta de lo que el habia dicho, no supo que replicar. Por un momento se sintio
Por otra parte, le quedo claro que el deseaba ofenderla, y dedujo que si reaccionaba ante aquellas vulgaridades le ayudaria a anotarse un triunfo. Decidio esperar su oportunidad.
– Hablo en serio -habia continuado el-. Eres jodidamente atractiva. Pero tambien rara, ?verdad? Como yo. Tengo una teoria para explicarlo. Creo que es una cuestion organica. Los fisicos geniales han sido siempre gente patologica, reconocelo. Un cerebro de
Se levanto otra vez y senalo los retratos conforme los mencionaba.
– Schrodinger, un obseso sexual: descubrio la ecuacion de onda mientras follaba con una de sus amantes. Einstein, un psicopata: abandono a su primera mujer y a sus hijos y se caso con otra, y cuando esta fallecio, dijo que se sentia mejor porque eso le permitia trabajar con tranquilidad. Heisenberg, un filonazi: colaboro activamente en la fabricacion de una bomba de hidrogeno para su
Elisa se sorprendio a si misma planteandose si aceptaria. La forma de hablar de Valente era como una radiacion: no te enterabas de nada y ya habias sufrido los efectos.
– No, gracias -dijo-. ?En que mas somos raros?
– Quiza tambien en lo que a nuestras familias se refiere -dijo el y volvio a sentarse-. Yo procedo de padres divorciados. Mi madre, incluso, queria matarme. Abortar, quiero decir. Al fin mi padre la convencio de que me tuviera y mis tios se encargaron de mi educacion: vine a Madrid y vivi en esta casa mucho tiempo antes de marcharme a Oxford, aunque no creas, he pasado temporadas con cada uno de mis progenitores. -Mostro los colmillos en una amplia sonrisa-. Resulta que, una vez resuelto el problema de vivir lejos de ellos, papa y mama han descubierto que me aman. Digamos que soy un buen amigo de ambos. ?Y tu? ?Como es tu vida?
– Para que me lo preguntas, si ya lo sabes -replico ella.
Valente le brindo una ronca carcajada.
– Se algunas cosas -admitio-: que eres la hija de Javier Robledo, que tu padre murio en un accidente de trafico… Lo que dicen de ti las revistas.
Ella opto por cambiar de tema.
– Hablabas antes de hacer algo. ?Por que no vamos a la policia? Tenemos pruebas de que nos vigilan.
– No te enteras de nada, ?verdad, querida? Es la policia la que nos vigila. No la policia comun y corriente, ni siquiera la secreta, sino las autoridades. O sea, algun
– Pero ?por que? ?Que hemos hecho?
Valente volvio a soltar aquella risa que a ella le resultaba tan irritante.
– Una de las cosas que aprendes con mi padre es que no es necesario hacer nada malo para ser vigilado. Al contrario, la mayor parte de las veces te vigilan porque haces cosas demasiado buenas.
– Pero ?por que nosotros? Solo somos estudiantes recien licenciados…
– Se trata de Blanes, seguro. -Valente giro y tecleo en el ordenador. Aparecieron las ecuaciones de la «teoria de la secuoya»-. Algo relacionado con el o con su curso, pero no tengo ni puta idea de que puede ser… Quiza alguna clase de trabajo en el que anda metido… Al principio pense que era por su teoria, alguna especie de aplicacion practica o de experimento relacionado con ella, pero esta claro que no es eso… -Desplazaba las ecuaciones en la pantalla con el repiqueteo constante del dedo indice-. Su teoria es bellisima, pero completamente inutil. -Se volvio hacia Elisa-. Como ciertas chicas.
Ella volvio a rehusar la tentacion de ofenderse.
– ?Te refieres al problema de la solucion de las ecuaciones? -indago.
– Por supuesto. Tiene un atolladero insuperable. La suma de tensores en el extremo «pasado» es infinita. Ya lo he calculado, ?ves?… Y por tanto, pese a tu ingeniosa respuesta sobre los bucles de esta manana (que tambien se me habia ocurrido a mi), no hay manera de aislar las cuerdas como particulas individuales… Es como preguntar si el mar es una sola gota o trillones de ellas. La respuesta en fisica siempre es: depende de lo que definamos como «gota». Sin una definicion concreta, tanto da que las cuerdas existan como que no.
– Yo lo veo de esta forma -dijo Elisa, y se inclino hacia delante para senalar una ecuacion en la pantalla-: si consideramos que la variable de tiempo es infinita, los resultados son paradojicos. Pero si empleamos una «delta t» limitada, por grande que sea, como por ejemplo el periodo transcurrido desde el
– Esa es una peticion de principio inadmisible -replico Valente de inmediato-. Tu misma creas un limite artificial. Es como sustituir un numero en una suma para que el total de la cifra que necesitas. Absurdo. ?Por que emplear el tiempo del origen del universo y no cualquier otro? Suena ridiculo…
El cambio en el habia sido notorio, y Elisa lo percibia: habia perdido su frialdad y su sonrisa burlona y hablaba sumido en la emocion.
– No te enteras de nada, ?verdad, querido? -repuso ella con absoluta calma-. Si podemos elegir una variable temporal, podemos obtener soluciones concretas. Es un proceso de renormalizacion. -Noto que Valente torcia el gesto y siguio, muy animada-: No estoy hablando de utilizar la variable del tiempo universal: me refiero a utilizar una variable como referencia para renormalizar las ecuaciones. Por ejemplo, el tiempo transcurrido desde el origen de la Tierra, unos cuatro mil millones de anos. Los extremos del «pasado» de las cuerdas de tiempo de la historia de la Tierra acaban en ese punto. Son longitudes discretas, calculables: En menos de diez minutos puedes obtener soluciones finitas aplicando las transformaciones de Blanes-Grossmann-Marini; ya lo he comprobado.
