una capulla arrogante, eres una estupenda colaboradora, la mejor que he tenido nunca. Eso te disculpa por haber venido a felicitarme.

– Gracias, pero… ?no querias que te felicitara? -pregunto ella, titubeante.

Blanes replico con otra pregunta.

– ?Sabes lo que significa el Nobel en mi caso? La zanahoria. La «teoria de la secuoya» no esta probada oficialmente, y no podemos revelar nuestros experimentos en Nueva Nelson porque constituyen «materia clasificada». Pero quieren darme una palmada en la espalda. Decirme: «Blanes, la ciencia lo admira. Siga trabajando para el gobierno». -Hizo una pausa-. ?Que te parece?

Ella lo penso un rato.

– Me parece la opinion de un capullo arrogante -dijo, poniendo su tipica expresion «cruel».

Esa vez ambos soltaron carcajadas.

– Uno a uno -dijo Blanes, enrojeciendo-. Pero te explicare por que creo tener razon. -Se paso la mano por la cara, y de repente Elisa supo que llegaba el momento de hablar en serio. En la habitacion no habia ventanas, pero el rumor de la lluvia y el zumbido del climatizador se filtraban a traves del revestimiento metalico de las paredes. Por un momento solo se oyeron esos ruidos-. ?Has coincidido alguna vez con Albert Grossmann?

– No, nunca.

– El me ha ensenado todo lo que se. Lo quiero como a un padre. Siempre he pensado que la relacion entre maestro y discipulo es mucho mas intensa en nuestra especialidad que en otras. -Y tan cierto, penso Elisa-. Los idealizamos hasta extremos inconcebibles, pero a la vez sentimos la imperiosa necesidad de superarlos. Creo que es debido a lo solitario que es este trabajo. En fisica teorica somos como monstruos encerrados en madrigueras… Transformamos la faz del mundo sobre el papel, Dios mio, somos realmente peligrosos… Pero me estoy desviando del tema… Grossmann es un tipo fuerte, un gran teuton, lleno de energia. Esta retirado ya. Recientemente le diagnosticaron un cancer… Esto no lo sabe nadie, asi que no lo comentes… Te lo cuento para que entiendas que clase de hombre es. No le da ninguna importancia a su enfermedad, y tiene mejor aspecto que yo, te lo juro. Dice que aun durara muchos anos, y le creo. Estaba retirado ya en 2001, pero la noche en que obtuvimos la imagen del Vaso Intacto fui a su casa y se lo conte. Pense que se alegraria, que me felicitaria. En lugar de eso me miro y dijo: «No, David», tan debilmente como si solo hubiese respirado. Y repitio: «No, David, no lo hagas. El pasado esta prohibido. No te atrevas a tocar lo prohibido». Creo que en ese instante comprendi por que se habia jubilado. Un fisico teorico se jubila cuando empieza a pensar que los descubrimientos estan prohibidos. -Contemplaba las teclas blancas y negras con intensa concentracion. Tras una pausa anadio-: De cualquier forma, quiza Grossmann tuviese razon en algo. En aquella epoca todavia no sabiamos nada del Impacto. Pero no hablo solo de eso. Tambien de la empresa que financia el Proyecto Zigzag.

– Eagle Group -dijo Elisa.

– En efecto. Pero eso solo es la punta del iceberg. Debajo… ?que hay? ?Te lo has preguntado alguna vez? Yo te lo dire: los gobiernos. ?Y debajo? Negocios. El Impacto es una excusa. Lo que Eagle quiere ocultar a toda costa es el interes militar del proyecto.

– ?Que?

– Ponte a pensar. ?De veras crees que toda la pasta que cuesta Zigzag viene de la pasion que despiertan Troya, el antiguo Egipto o la vida de Jesus? No seas ingenua. Cuando Sergio y yo les mostramos el Vaso Intacto aparecieron letreros de neon en la mente de los jerarcas: «?Como podemos aprovechar esto contra el enemigo?» fue el primer titular que brillo en sus, complejos cerebros. «?Y como podemos impedir que el enemigo lo use contra nosotros?» Ese fue el segundo. En cuanto a los Cristos, faraones o emperadores, son resultados interesantes, pero no decisivos en el computo total. -Elisa parpadeo., Nunca se le hubiese ocurrido aquella posibilidad. Ni siquiera alcanzaba a imaginar que clase de uso militar podia darse al hecho de contemplar el pasado remoto. Pero Blanes empezo a levantar los dedos de la mano derecha respondiendo a sus dudas como si le leyera el pensamiento-: Espionaje. Captacion de imagenes desde el espacio que pueden mostrar no solo lo que esta ocurriendo ahora, sino lo ocurrido hace diez meses o diez anos antes, cuando el enemigo no podia ni sospechar que estaba siendo espiado. Esto resulta util para obtener datos de los campos de entrenamiento de terroristas, tan aficionados al nomadismo: hoy estan aqui, manana alli, y no dejan pruebas… O para el rastreo de atentados. No importa que la bomba haya estallado ya: se filma la zona y se busca lo sucedido en los dias previos hasta dar con los culpables y el metodo exacto que utilizaron.

– Dios mio…

– Si, Dios mio. -Blanes torcio los labios-. El ojo de Dios viendolo todo. El Gran Hermano del Tiempo. A ello hay que anadir el espionaje industrial y politico, la busqueda de pruebas de escandalos para expulsar a tal o cual presidente… Es una carrera contrarreloj entre Europa, financiadora del proyecto, y Estados Unidos, que seguramente han iniciado en cualquier isla del Pacifico su Zigzag personal. Hemos demostrado que con una simple camara de video puedes contemplar todo lo ocurrido en cualquier momento y en cualquier lugar del mundo… Zigzag ha desnudado a la humanidad, y los militares quieren ser los primeros mirones. Solo los frena una cosa, pequena pero jodida. -Se llevo las manos al pecho-: Yo.

A Elisa no le parecio presuncion. Era como si aquel papel no le gustara en absoluto. Sus siguientes palabras se lo confirmaron.

– Para ellos soy… ?Como dice el bolero? -Y canto-: «Soy como una espinita que se te ha clavado en el corazon…». Te juro que no me agrada ser un incordio para nadie. Me fui de Estados Unidos porque invirtieron en armas antes que en aceleradores, y me marchare de Europa si Zigzag se destina a uso militar, pero soy consciente de que estoy aqui porque me pagan. Deseo darles lo que me piden, te lo aseguro, pero me niego a experimentar con el pasado reciente. -De pronto su voz revelaba inquietud-. Les he dicho que hay riesgos, y es cierto, Elisa… Muchos riesgos, creeme. No obstante, se trata de una postura personal. Sergio, por ejemplo, es mas atrevido, aunque ha terminado dandome la razon. Por eso quieren que sigamos con nuestros juegos, para ver si topamos con algo que no implique tantos riesgos y que ellos puedan usar.

– No me dijeron nada de eso cuando me contrataron -comento Elisa, asombrada.

– Claro que no. ?Crees que a mi me lo han dicho todo? Desde cierto once de septiembre, el mundo ha dejado de dividirse en verdades y mentiras. Ahora solo disponemos de mentiras; el resto nunca lo conoceremos.

Hubo un silencio. Blanes contemplaba un punto en el suelo metalico. En algun remoto lugar atronaba la lluvia.

– Y lo peor, ?sabes que es? -dijo el de improviso-. Que si me hubiese negado, si hubiese obedecido a Grossmann y lo hubiese abandonado todo, nunca habriamos contemplado un, bosque jurasico, o las antenas de un dinosaurio, o una mujer caminando por la Jerusalen de tiempos de Cristo… Nada de eso me disculpa, pero al menos me explica. Es como tener un inmenso regalo y no poder compartirlo con nadie… De modo que, si me dan el Nobel, te lo regalare. ?Lo quieres? -Le apunto con el dedo..

– Creo que no. -Elisa bajo de la mesa y estiro los bordes; de su breve camiseta hacia el vientre mientras sonreia-. Puedes quedartelo.

– Oye, tu obligacion como discipula es hacerte cargo de las cosas que yo rechace. ?Que ibamos a hacer si no? ?Tirarlo a la papelera?

– Daselo a Ric Valente. Seguro que lo acepta encantado.

Volvieron a sonreir.

– Ric Valente… -medito Blanes-. Un chico raro. Un alumno extraordinario, pero demasiado ambicioso… En Alighieri trate de conocerlo bien y me di cuenta de que no me gustaba. De ser por mi, no habria sido reclutado, pero Sergio y Colin estan enamorados de el.

Ella permanecio un instante mirandolo. Luego dijo, antes de marcharse:

– Gracias.

Blanes alzo la vista.

– ?Por que?

– Por compartir conmigo ese regalo.

Mientras regresaba por el pasillo recordando fragmentos de la conversacion, percibio que la lluvia habia redoblado su fuerza. Sin duda se trataba del preambulo del tifon. Pero la proximidad del temporal no la inquietaba: Carter habia asegurado que no iba a representar ningun peligro, y ya se habian tomado «las medidas necesarias».

Y tenia razon. El tifon seria lo menos peligroso de todo.

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