tiempo de hacerlo al llegar a la casa. Lo primero de todo es lograr que se confie.

La furgoneta se detuvo y los hombres bajaron. El viento, que alisaba el cesped alrededor de las pistas despeino el niveo cabello de Harrison. La escalerilla ya estaba situada, pero la compuerta de salida del avion no se abria. ?A que esperan?

– Las ventanillas… -senalo su hombre de confianza.

Por un instante Harrison no entendio que queria decir. Entonces volvio a mirar al avion y cayo en la cuenta.

Salvo el cristal de la cabina de los pilotos, los cinco ojos del buey a los costados del lujoso Northwind parecian pintados de negro. No le constaba que aquel modelo tuviese cristales ahumados. ?Que hacian los pasajeros a oscuras?

De repente las ventanillas se encendieron con la suavidad con que, al anochecer, se despiertan las farolas en una calle solitaria. La luz flotaba de una abertura a otra: sin duda, alguien sostenia una linterna dentro de la cabina. Pero lo mas llamativo era el color de aquella luz.

Roja. De un tono sucio, poco uniforme.

O bien el efecto lo causaban las manchas que cubrian por dentro los cristales.

Un hormigueo procedente de sus entranas clavo a Harrison en el suelo. Durante un momento fue como si el tiempo no transcurriera.

– Entrad… en ese avion… -dijo, pero nadie parecio oirle. Tomo aliento y reunio fuerzas, como un general dirigiendose a su maltrecho ejercito ante la inminencia de la derrota-. ?Entrad en el maldito avion!

Le parecio que gritaba en medio de un mundo de seres paralizados.

27

– Sergio Marini lo planeo todo. Conocia tan bien los riesgos como yo, pero tenia… -Blanes quedo un instante pensativo, como buscando la palabra justa-. Puede que mas curiosidad. Creo que ya te comente alguna vez, Elisa, que Eagle queria que hicieramos experimentos con el pasado reciente, pero yo me negaba. Sergio nunca estuvo de acuerdo conmigo en eso, y cuando vio que no lograba convencerme aparento capitular. Supongo que yo resultaba imprescindible para el proyecto y tenia que fingir delante de mi, pero a mis espaldas hablo con Colin. El era un fisico joven y genial, habia disenado a SUSAN y estaba deseando destacar. «Es nuestra oportunidad, Colin», le diria. Se pusieron a pensar como iban a hacerlo sin que yo me enterara, y se les ocurrio la gran idea: ?por que no usar a uno de los estudiantes? Eligieron a Ric Valente. Era ideal para eso, un alumno brillante, con ambiciones; Colin lo conocia desde Oxford. Al principio, sin duda, le pedirian pocas cosas: que se entrenara en el manejo del acelerador y los ordenadores… Luego le dieron instrucciones mas especificas. Practicaba casi todas las noches. Carter y sus hombres lo sabian y lo protegian.

– Los ruidos que oia en el pasillo… -murmuro Elisa- Esa sombra…

– Era Ric. Incluso hizo algo mas, que sorprendio a Marini y a Colin: mantuvo relaciones con Rosalyn Reiter para que todo el mundo creyese, si lo atrapaban yendo y viniendo de noche por los barracones, que era debido a que la visitaba.

La memoria de Elisa se habia trasladado a la habitacion de Nueva Nelson: oia los pasos y veia deslizarse la sombra por la mirilla de la puerta. Y alli estaba de nuevo Ric Valente, contemplandola con una sonrisa de desprecio. Lo que ahora sabia encajaba muy bien con el Ric que ella habia conocido: la ambicion, el deseo de sobresalir aun por encima de Blanes… Todo eso era propio de el, asi como su mezquino uso de los sentimientos de Rosalyn. Pero ?que clase de cosa habia hecho durante sus pruebas nocturnas? ?Como se habian producido esos suenos y visiones? ?De que manera Ric habia trastornado hasta ese punto la vida de todos?

Jacqueline parecio leerle el pensamiento. Alzando la cabeza pregunto:

– Pero ?que fue lo que Ric hizo para que haya sucedido esto…?

– Todo a su tiempo, Jacqueline -repuso Blanes-. No sabemos aun lo que hizo exactamente, pero os contare lo que Reinhard y yo creemos que ocurrio la noche del sabado primero de octubre de 2005. La noche en que Rosalyn murio y desaparecio Ric.

Se hallaban sentados de nuevo alrededor de la mesa, con el flexo como una isla de luz en el centro. Estaban fatigados y hambrientos (lo unico que habian ingerido durante las ultimas horas era agua), pero Elisa apenas pensaba en otra cosa que en escuchar lo que Blanes contaba. Suponia que su porcentaje de adrenalina era cada vez mayor, y lo mismo debia de ocurrir con los demas, incluyendo al pobre Victor. Entretanto, Carter entraba y salia, recibia llamadas y enviaba mensajes. Le habia pedido el documento de identidad a Victor, explicandole que necesitaria un pasaporte falso si queria acompanarlos. Ahora hablaba con alguien afuera. Elisa no podia oirlo.

– Como recordareis -prosiguio Blanes-, esa noche se nos prohibio el uso de aparatos electronicos debido a la tormenta. Nadie podia ir a la sala de control ni conectar las maquinas. Imagino que Ric penso que no encontraria mejor oportunidad para experimentar por su cuenta, ya que nadie lo molestaria. Ni siquiera se lo dijo a Marini y Craig. Se levanto y preparo la cama con la almohada y la mochila como acostumbraba, simulando que seguia acostado. Pero ocurrio algo que no esperaba. Es decir, dos cosas. La primera (segun creemos, no hay pruebas concretas), que Rosalyn se dirigio a su cuarto en plena noche para hablarle: hacia dias que el se habia hartado de fingir con ella y estaba desesperada. Al intentar despertarle descubrio el engano, se intrigo y lo busco por toda la estacion. Quiza se encontraron en la sala de control, o quiza ella llegara cuando el ya habia desaparecido. Sea como fuere, sucedio la segunda cosa, la que debemos averiguar, eso que Ric hizo de especial (puede que lo hiciera Rosalyn, pero lo dudo: ella solo sufrio las consecuencias), lo erroneo… El resto solo es conjetura: Zigzag aparecio y mato a Rosalyn, y Ric desaparecio, -Tras una pausa, Blanes continuo-. Marini y Craig, mas tarde, borraron los rastros de la utilizacion del acelerador para que no sospecharamos nada, o bien se borrarian con el apagon, no estoy seguro. Lo cierto es que Marini conservo una copia secreta de los experimentos de Ric, asi como de los suyos propios. Ni siquiera Eagle conocia su existencia. Los especialistas nos interrogaban con drogas, pero Carter afirma que ninguna, droga puede obligarte a confesar algo que tratas de ocultar, a menos que te hagan las preguntas precisas. La existencia de esos archivos se les paso por alto. Sergio los guardaba, sin duda porque habia empezado a sospechar que lo sucedido podia relacionarse con los experimentos de Ric, aunque quiza no tuviera certeza absoluta hasta la muerte de Colin. El fue el primero de nosotros que se entero (lo que demuestra que estaba muy pendiente). ?Y recordais lo nervioso que se encontraba en la base de Eagle, reclamando proteccion?

– Hijo de puta -dijo Jacqueline. Su vientre, desnudo bajo el top, y sus pechos se movian con los jadeos de furia-. Hijo de…

– No pretendo disculparlo -murmuro Blanes tras un denso silencio-, pero sospecho que lo que Sergio soporto fue peor que lo de muchos de nosotros, porque el si creia saber como habia comenzado todo…

– No te atrevas a compadecerlo. -Jacqueline hablaba con voz quebrada, gelida-. Ni lo intentes, David…

El fisico oriento hacia Jacqueline sus parpados entornados.

– Si Zigzag surgio debido a errores humanos, Jacqueline -dijo lentamente-, todos merecemos compasion. En cualquier caso, Sergio guardo esos archivos en una unidad USB que escondio en su casa de Milan. Durante estos tres ultimos anos Carter ha estado sospechando de el. Envio a varios profesionales a registrar su apartamento, pero no hallaron nada. No se atrevio a intentarlo de nuevo: era arriesgarse a que Eagle conociera su doble juego. Pero ayer, cuando se supo que Marini habia sido asesinado, aprovecho la circunstancia para rastrear con un equipo de sus propios hombres. Encontro la unidad en el doble fondo de una de esas cajitas de trucos de magia a los que Marini era tan aficionado y envio los archivos a Reinhard. Yo tenia que venir a Madrid a preparar esta reunion, asi lo habiamos acordado. Silberg es el unico que ha estado estudiando los archivos toda la noche y el dia de hoy. Sus conclusiones viajan con el ahora. Por eso es tan importante recuperarlas.

– Pero Harrison se ha enterado -senalo Elisa.

– Era necesario decirselo para que no sospechara nada. Carter mismo se lo dijo, pero le echo la culpa a Marini, aduciendo que el miedo le habia llevado a enviarnos esos documentos. Sabe que Harrison confiscara los archivos, pero intentara recobrarlos.

– ?Y luego?

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