– Huiremos. Carter ha disenado un plan de fuga: primero iremos a Zurich, y de alli a cualquier lugar que el decida. Permaneceremos ocultos mientras buscamos alguna forma de… de solucionar el problema de Zigzag.

Aquella expresion hizo que Elisa apretara los labios. Si, es un «problema». Miranos a nosotras. Mira nuestro aspecto, mira en lo que nos hemos convertido Jacqueline y yo: ratas cobardes que tratan de embellecerse y tiemblan confiando en que el problema les perdone la vida una noche mas. No podia evitar pensar que Blanes, Silberg y Carter quiza se sentirian atemorizados, pero no habian probado ni un tercio de la mierda que ellas tragaban a paletadas todos los dias.

Se enderezo en el asiento y hablo con la energia que solia mostrar cuando tomaba una decision.

– No, David. No podemos huir, y lo sabes. Tenemos que regresar. -Fue como si hubiese estado sentada a la mesa con titeres abandonados y solo en aquel momento alguien los manejara: cabezas, gestos, cuerpos que se removian. Anadio-: A Nueva Nelson. Es nuestra unica oportunidad. Si Ric desencadeno todo esto alli, solo alli podremos… ?Como dijiste? «Solucionar el problema.»

– ?Regresar a la isla? -Blanes fruncio el ceno.

– ?No! -Jacqueline Clissot habia estado murmurando aquella palabra en voz cada vez mas alta, hasta llegar al grito, Entonces se puso en pie. Su estatura era considerable, y aquellos tacones negros la incrementaban. Los maquillados ojos relampagueaban de dolor en la penumbra de la habitacion-. ?No volvere a esa isla jamas! ?Nunca! ?Ni se te ocurra!

– ?Y que propones, entonces? -pregunto Elisa en un tono casi suplicante.

– ?Ocultarnos! ?Huir y ocultarnos en algun sitio!

– ?Y, mientras tanto, dejar que Zigzag elija al siguiente?

– ?Nada ni nadie me hara regresar a esa isla, Elisa! -Bajo su alborotada mata de pelo bermellon peinado hacia atras y la blancuzca capa de maquillaje, la expresion y el tono de Jacqueline se habian vuelto amenazadores-. ?Alli… me converti en lo que soy! ?Alli…! -gruno-. ?Alli entro eso en mi vida! ?No voy a regresar…! ?No regresare… ni aunque EL quiera…!

Se detuvo bruscamente, como si de pronto se hubiese percatado de lo que acababa de decir.

– Jacqueline… -murmuro Blanes.

– ?No soy una persona! -Con una horrible mueca, la paleontologa se llevo la mano al pelo como si quisiera arrancarselo-. ?No estoy viva! ?Soy una cosa enferma! ?Contaminada! ?Alli me contamine! ?Nada me hara regresar! ?Nada! -Habia alzado las manos como garras, como si deseara defenderse de algun ataque fisico. Su pantalon se cenia a las caderas, provocativamente descendido. Era una imagen sensual y a la vez deprimente.

Oyendola gritar, algo abrumador subio como la espuma a la cabeza de Elisa. Se levanto y se encaro con Jacqueline.

– ?Sabes una cosa, Jacqueline? Estoy harta de oir como te adjudicas siempre toda la nausea para ti sola. ?Tus anos han sido dificiles? Bienvenida al club. ?Tenias profesion, esposo e hijo? Dejame decirte lo que tenia yo: mi juventud, mis ilusiones de estudiante, mi futuro, toda mi vida… ?Has perdido tu propio respeto? Yo he perdido mi estabilidad, mi cordura… Sigo viviendo en esa isla todas y cada una de las noches. -Sus ojos se llenaron de lagrimas-. Incluso ahora, incluso esta noche, con todo lo que se, algo dentro de mi me reprocha que no este en mi dormitorio vestida como una puta sonando que obedezco sus asquerosos deseos, enferma de terror cuando lo siento acercarse y asqueada de mi misma por no ser capaz de rebelarme… Te juro que quiero abandonar esa isla para siempre, Jacqueline. Pero si no regresamos a ella, nunca podremos salir de ella. ?Entiendes? -pregunto con dulzura. Y de subito lanzo un grito inesperado, brutal-: ?Entiendes de una maldita puta vez, Jacqueline?

– Jacqueline, Elisa… -susurro Blanes-. No debemos…

El intento apaciguador se vio interrumpido bruscamente al abrirse la puerta.

– Ha cazado a Silberg.

Momentos despues, cuando logro recordar con coherencia aquellos instantes, Elisa penso que Carter no podia haber empleado mejor termino. Zigzag nos caza, en efecto. Somos su presa.

– Ha ocurrido en pleno vuelo, uno de mis hombres acaba de llamarme. Tuvo que suceder en cuestion de segundos, poco antes de aterrizar, porque los pilotos habian hablado con los escoltas y todo iba bien… Cuando aterrizaron comprobaron que las luces de la cabina de pasajeros no se encendian y echaron un vistazo con linternas. Los escoltas estaban en el suelo, en medio de un mar de sangre, completamente pirados, y Silberg repartido en trozos por todos los asientos. Mi contacta no lo ha visto, pero ha oido decir que era como si hubieran transportado un matadero en un avion…

– Dios mio, Reinhard… -Blanes se dejo caer pesadamente en la silla.

El llanto de Jacqueline quebro el silencio. Era una vocecilla gemebunda, casi de nina. Elisa la abrazo con fuerza y le susurro las pocas palabras de consuelo que se le ocurrian. Noto, a su vez, la mano reconfortante de Victor sobre su hombro. Le parecio que nunca aquellos simples contactos fisicos la habian hecho sentirse mas unida a alguien como en aquel momento. Los que no han tenido tanto miedo no saben lo que es abrazar, aunque amen.

– La buena noticia es que Silberg envio los documentos a la direccion de correo seguro que le suministre para casos de emergencia. -Carter iba de un sitio a otro recogiendo varios aparatos pequenos de la estanteria mientras hablaba. No habia cesado de hacer cosas desde que habia entrado en la habitacion-. Antes de irnos, los transferire a una USB y podremos disponer de ellos. -Se detuvo y los miro-. No se ustedes, pero yo me dedicaria a pensar en largarme. Luego tendre tiempo de llorar a moco tendido.

– ?Cual es el plan? -pregunto Blanes con voz atona.

– Son casi las tres de la madrugada. Tendremos que esperar a que Harrison se marche del aeropuerto. Mi contacto me informara de eso. Todavia tardara dos o tres horas. Clausurara el avion, lo metera en un hangar a cargo del ejercito y se ira: no le interesa levantar polvo en un aeropuerto publico.

– ?Por que debemos esperar a que se marche?

– Porque vamos al aeropuerto, profesor -replico Carter con sorna-. Volaremos en un avion comercial, y no querra que el viejo nos vea entrando en la puerta de embarque, ?verdad? Ademas, quiero conectar un rato las camaras ocultas con ustedes sentados a la mesa para que no se mosquee. Cuando el se marche, saldremos. Hay un par de hombres fuera que no son de los nuestros, pero no sera dificil encerrarlos en una habitacion y quitarles los moviles. Eso nos dara algo de tiempo. Tomaremos el vuelo de Lufthansa a Zurich a las siete de la manana. Alli tengo amigos que podran ocultarnos en lugar seguro. Y de alli, ya veremos.

Elisa seguia abrazando a Jacqueline. De repente le hablo en voz baja pero con firmeza.

– Vamos a acabar con el, Jacqueline. Vamos a joder de una vez a ese… ese hijo de puta, sea lo que sea… Solo alli podremos hacerlo… ?De acuerdo? -Clissot la miro y asintio. Elisa tambien asintio en direccion a Blanes. Este parecio titubear, pero dijo:

– Carter, ?en que estado se encuentra Nueva Nelson?

– ?La estacion? Mucho mejor de lo que Eagle pretende hacerles creer. La explosion del almacen no dano demasiado los instrumentos, y varios tecnicos han reparado el acelerador y mantenido las maquinas a punto durante los ultimos anos.

– ?Cree que podriamos ocultarnos alli?

Carter se quedo mirandolo.

– Pense que querian alejarse lo mas posible de la mansion de los horrores, profesor. ?Es que se les ha ocurrido alguna forma de arreglar el estropicio?

– Quiza -dijo Blanes.

– No veo ningun problema. Podemos ir primero a Zurich y de alli a la isla.

– ?Esta vigilada?

– Ya lo creo: con cuatro patrullas costeras armadas hasta, los dientes y un submarino nuclear, todos a las ordenes de un coordinador.

– ?Quien es ese coordinador?

Por una vez, Carter se permitio sonreir.

Pasan cosas. Es la unica sabiduria infalible que puede adquirirse en esta vida. No necesitamos ser grandes cientificos para conocerla. Te encuentras bien justo hasta el dia en que tu salud se desmorona como un castillo de naipes; planeas algo concienzudamente, pero no puedes tener en cuenta todas las contingencias; preves lo que va a ocurrir en las proximas cuatro horas y tan solo cinco minutos despues se

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