– Santo Dios, esperemos que eso sea verdad.
La expresion de Jeannie reflejaba inquietud.
– Te va a parecer asombroso, Steve.
– No me importa, solo quiero entenderlo.
Jeannie introdujo la mano en la bolsa de basura de plastico negro y saco la cartera de lona.
– Mira esto.
Tomo el folleto a todo color abierto por la primera pagina. Se lo tendio a Steve, que leyo el parrafo inicial:
La Clinica Aventina fue fundada en 1972 por Genetico S.A., como centro pionero para la investigacion y desarrollo de la fertilizacion humana in vitro, la creacion de lo que la prensa llamo «ninos probeta».
– ?Crees que Dennis y yo somos ninos probeta? -pregunto Steve.
– Si.
Una extrana sensacion de asco se aposento en la boca del estomago de Steve.
– Eso es pura fantasia. Pero ?que explica?
– Los gemelos identicos podrian concebirse en el laboratorio y luego implantarse en uteros de madres distintas.
Se hizo mas acusada en Steve la sensacion de repugnancia.
– Pero el espermatozoide y el ovulo ?proceden de mi padre y mi madre o de los Pinker?
– No lo se.
– Asi que puede darse el caso de que los Pinker sean mis verdaderos padres. ?Dios!
– Hay otra posibilidad.
Por la cara de preocupacion que habia puesto Jeannie comprendio Steve que la muchacha temia tambien sobresaltarle. El cerebro de Steve dio un salto hacia delante y adivino lo que ella iba a decir.
– Tal vez el espermatozoide y el ovulo no procedian de mis padres ni de los Pinker. Yo podria ser hijo de unos absolutos extranos.
Jeannie no contesto, pero la expresion solemne de su rostro indico a Steve que habia dado en el clavo. Se sintio desorientado. Era como una pesadilla en la que el veia de pronto desplomandose en el vacio.
– Es duro de aceptar -confeso. El hervidor automatico se apago solo y, para hacer algo con las manos, Steve echo agua hirviendo en la tetera-. Nunca me he parecido mucho fisicamente a ninguno de mis padres. ?Me parezco a alguno de los Pinker?
– No.
– Entonces lo mas probable es que se trate de perfectos desconocidos.
– Steve, nada de todo eso anula el hecho de que tu madre y tu padre te han querido siempre, te han criado y ahora mismo darian su vida por ti. Es un hecho incuestionable.
A Steve le temblaban las manos mientras vertia te en dos tazas.
Dio una a Jeannie y se sento en el sofa, junto a la mujer.
– ?Como te explicas lo del tercer gemelo?
– Si en la probeta hay dos mellizos, lo mismo puede haber tres. El proceso es el mismo: uno de los embriones vuelve a dividirse. Sucede en la naturaleza, asi que supongo que tambien puede darse en el laboratorio.
Steve continuaba teniendo la impresion de que caia dando vueltas en el aire, pero ahora empezo a tener un nuevo sentimiento: alivio. La historia que contaba Jeannie era extrana, pero al menos proporcionaba una explicacion racional a la circunstancia de que le hubieran acusado de dos crimenes brutales.
– ?Saben algo de esto mi padre y mi madre?
– No creo. Tu madre y Charlotte Pinker me dijeron que habian ido a la clinica para recibir un tratamiento de hormonas. Por aquellas fechas no se practicaba la inseminacion in vitro. En esa tecnica, la Genetico marchaba varios anos por delante de todos los demas. Y creo que hacian pruebas con ella sin informar a sus pacientes de que las estaban llevando a cabo.
– No me extrana que la Genetico este asustada -dijo Steve-. Ahora comprendo por que Berrington trata tan desesperadamente de desacreditarte.
– Si. Lo que hicieron fue realmente algo falto de etica. Comparado con ello, la invasion de la intimidad parece una insignificancia. No solo fue inmoral, sino que podria representar la ruina financiera para la Genetico.
– Es un agravio… una afrenta civil. Lo vimos el ano pasado en la facultad. -En el fondo de su cerebro pensaba: ?por que diablos le estoy hablando de agravios?… Lo que de veras deseo decirle es que me he enamorado de ella-. Si la Genetico ofrecia a una mujer tratamiento hormonal y luego le implantaba el feto de otra persona sin informarla de ello, eso significaba quebrantamiento por fraude del contrato implicito.
– Pero eso sucedio hace mucho tiempo. ?No hay un estatuto de limitaciones por el que prescribiria el delito?
– Si, pero se empieza a contar a partir de la fecha del descubrimiento del fraude.
– Sigo sin ver como podria eso arruinar a la empresa.
– Es un caso ideal para reclamar danos y perjuicios. Eso significa que el dinero no es solo para compensar a la victima, por el coste, digamos, de la educacion y crianza del hijo de otra persona, sino tambien para castigar a las personas que cometieron el delito y garantizar en lo posible que otras escarmienten en cabeza ajena y se asusten lo suficiente como para no perpetrarlo a su vez.
– ?Cuanto?
– Si la Genetico abusara a sabiendas del cuerpo de una mujer en beneficio de fines secretos… estoy seguro de que cualquier abogado que conociese su profesion lo bastante como para ganarse el pan ejerciendola pediria tranquilamente cien millones de dolares.
– Segun ese articulo que aparecio ayer en el
– Asi que estarian arruinados.
– ?Puede que ese juicio tardara anos en celebrarse!
– Pero ?no te das cuenta? ?La simple amenaza del proceso sabotearia la operacion de compraventa!
– ?Por que?
– La posibilidad de que la Genetico corra el peligro de tener que pagar una fortuna en danos y perjuicios reduce el valor de sus acciones. El traspaso se aplazaria por lo menos hasta que la Landsmann evaluase la suma a que ascenderian sus responsabilidades.
– ?Vaya! Entonces no es solo su reputacion lo que esta en juego. Tambien pueden perder todo ese dinero.
– Exacto. -La mente de Steve volvio a proyectarse sobre sus propios problemas-. Nada de esto me sirve -dijo, y de pronto volvio a apoderarse de su animo un tenebroso pesimismo-. Necesito ponerme en situacion de demostrar tu teoria del tercer gemelo. El unico modo de hacerlo es encontrarlo. -Se le ocurrio una idea-. ?Existe la posibilidad de utilizar tu sistema informatico de busqueda? ?Comprendes lo que quiero decir?
– Desde luego.
Steve se entusiasmo.
– Si una exploracion dio conmigo y con Dennis, otra puede descubrirnos a mi y al tercero, a Dennis y al tercero o a los tres.
– Si.
Jeannie no parecia tan animada como debiera estarlo.
– ?Puedes hacerlo?
– Despues de este torbellino de publicidad negativa me va a ser muy dificil encontrar a alguien dispuesto a permitirme usar su base de datos.
– ?Maldita sea!
– Pero hay una posibilidad. He logrado hacerme con un barrido del archivo de huellas dactilares del FBI.
La moral de Steve se elevo como un cohete.
– Seguro que Dennis figura en sus archivos. ?Si al tercer gemelo le han tomado alguna vez las huellas digitales, ese barrido lo sacara a la superficie! ?Eso es magnifico!
