– No estoy cansado -aseguro Kevin con rapidez.
– Entonces, ?estas de acuerdo en que Garrett y yo charlemos en el patio un rato?
– Si, adelante -respondio y dejo de prestarle atencion a su madre en cuanto dio vuelta a la primera pagina.
Una vez afuera, Garrett y Theresa se sentaron uno frente al otro.
– Te agradezco que hagas esto por el.
– Oye, no olvides que eso es lo que hago para ganarme la vida -despues de asegurarse de que Kevin seguia leyendo silla un poco mas-. Te ves de maravilla -anadio-. Te aseguro que eras la mujer mas hermosa que bajo del avion.
Theresa se sonrojo sin querer.
– Gracias. Tu tambien te ves muy bien -se inclino hacia el y lo beso-. Quisiera que no vivieramos tan lejos. Eres del tipo que le crea a una habito.
– Lo tomare como un cumplido.
Tres horas mas tarde y mucho tiempo despues de que Kevin se durmio, Theresa condujo a Garrett al pasillo y cerro la puerta. Se besaron largo rato; a los dos les costaba trabajo separarse.
– Me gustaria mucho que pudieras quedarte esta noche a mi lado -susurro ella.
– Tambien a mi, pero creo que ya debo irme -el no parecia muy convencido de lo que decia.
– ?Me harias un favor?
– Lo que quieras.
Suena conmigo, ?de acuerdo?
A la manana siguiente, Kevin desperto temprano y corrio las cortinas para dejar que la luz del Sol inundara la habitacion. Theresa entrecerro los ojos y se dio vuelta en la cama, tratando de ganar unos minutos mas de descanso, pero Kevin era insistente.
– Mama, tienes que hacer el examen antes de que nos vayamos.
– Es muy temprano todavia -respondio ella y cerro los ojos de nuevo. ?Puedes darme unos minutos mas, carino?
– No tenemos tiempo -aseguro el mientras se sentaba en la cama y la sacudia por el hombro con suavidad-. Ni siquiera has leido la primera seccion.
– ?Resolviste todo anoche?
– Si -respondio-. Mi examen esta alla, pero no me copies, ?de acuerdo? Tienes que saber todo esto.
– Muy bien, muy bien -dijo ella. Se levanto, estiro los brazos por encima de la cabeza y se dirigio a la pequena mesa. Tomo el manual y comenzo el primer capitulo. Por fortuna la informacion no era dificil y termino de leer antes de que Kevin acabara de banarse y vestirse. Tomo su examen y lo coloco frente a ella. Kevin se acerco y miro por encima del hombro de su madre hasta que ella tuvo que pedirle que se fuera a ver television.
– Pero no hay nada que ver -dijo el con desaliento.
– Entonces lee algo.
– No traje nada para leer.
– Entonces solo sientate y guarda silencio. Dejame hacer mi examen en paz.
– Esta bien, no dire una sola palabra. Estare tan mudo como Una estatua.
Y asi fue… durante dos minutos. Luego comenzo a silbar.
Theresa deje la pluma y miro a su hijo.
– ?Por que estas silbando?
– Porque estoy aburrido.
– Entonces enciende el televisor.
– No hay nada en la tele…
Y asi continuaron hasta que ella logro terminar. Tardo casi una hora para hacer algo que, de haber estado sola en su oficina hubiera podido resolver en la mitad del tiempo.
A las nueve en punto Garrett llamo a la puerta de la habitacion del motel y Kevin corrio a abrirle.
– ?Ya estan listos? -pregunto.
– Claro que si -respondio Kevin de inmediato-. Los examenes ya estan resueltos. Voy a traertelos.
Corrio a la mesa mientras su madre se levantaba de la cama para darle a Garrett un rapido beso de buenos dias.
Garrett le sonrio a Kevin cuando este le entrego los examenes. Los tomo y comenzo a revisar las respuestas.
– Mi madre tuvo algunos problemas con un par de preguntas, pero yo le ayude -se pavoneo Kevin mientras Theresa elevaba la mirada al cielo-. ?Lista para irnos, mama?
– Cuando tu lo estes -contesto ella.
– Entonces vamos -dijo Kevin, y camino por el pasillo, delante de ellos, hacia el camion de Garrett.
Durante toda la manana y parte de la tarde, Garrett les enseno los principios basicos del buceo. Aprendieron como funcionaba el equipo, como debian ponerselo, como probarlo y como respirar por la boquilla, primero al lado de la piscina y luego bajo el agua. Kevin, siempre exagerando la nota, penso que despues de algunos minutos sumergido sabia todo lo necesario.
– Es facil -le dijo a Garrett-. Creo que estare listo para ir al mar esta tarde.
– Estoy seguro que si, pero de todas maneras tenemos que tomar las lecciones en el orden correcto.
– ?Como lo hace mi mama?
– Bien.
– ?Tan bien como yo?
– Los dos lo estan haciendo de maravilla.
Despues de unas horas en el agua, tanto Kevin como Theresa se cansaron. Fueron a comer y una vez mas Garrett conto sus anecdotas de buceo, esta vez para que Kevin las oyera. El chico no dejaba de hacer preguntas con los ojos muy abiertos. Garrett respondio con paciencia a cada una de ellas y Theresa sintio alivio al ver que parecian
Despues de detenerse en el motel para recoger el libro y la leccion del dia siguiente, Garrett los llevo a los dos a su casa. Aunque Kevin habia planeado comenzar de inmediato los siguientes capitulos, un vistazo a la playa lo hizo cambiar de idea. Tomo la toalla que Garrett le tendia y corrio al agua. Garrett y Theresa se sentaron en el porche trasero y lo miraron.
– Es un buen muchacho -comento Garrett en voz baja-. Lo has educado bien.
Ella le tomo la mano y la beso con suavidad.
– No sabes lo que significa para mi que me digas eso. No he conocido hombres que quieran conversar con Kevin, ya no digamos estar con el.
– Ellos se lo pierden.
Ella sonrio.
– ?Como es que siempre sabes precisamente que decir para hacerme sentir mejor?
– Quiza sea porque sacas lo mejor que hay en mi.
– Tal vez asi sea.
A la manana siguiente las lecciones fueron un poco mas avanzadas. Theresa y Kevin practicaron la respiracion usando un solo tanque, en caso de que alguno de los dos se quedara sin aire y tuvieran que compartirlo, y Garrett les advirtio acerca de lo peligroso que podia resultar asustarse estando sumergidos y subir a la superficie con demasiada prisa.
– Si lo hacen les dara algo que se conoce como la enfermedad de los buzos. Puede poner en peligro sus vidas.
Tambien pasaron un buen tiempo en la parte mas profunda de la Piscina, nadando bajo el agua durante largos periodos y practicando como destaparse los oidos. Para finalizar la clase, Garrett les enseno una tecnica para saltar desde el borde de la piscina sin que se les cayera el visor. Como era de esperarse, despues de tantas horas en el agua los dos estaban cansados y listos para dar por terminado el dia.
– ?Iremos al mar manana? -pregunto Kevin mientras regresaban al camion.
– Si quieren. Creo que ya estan bien preparados, pero si lo prefieren, podemos pasar otro dia en la piscina.
