charlar.

– Claro. ?Donde?

– ?Que te parece Mukini’s? Apuesto a que no hay mucho sushi alla en Wilmington.

– Me parece estupendo.

Deanna le dio unos golpecitos a Theresa en el hombro y se encamino a su oficina. Theresa volvio a inclinarse para aspirar el fresco aroma de las rosas otra vez antes de poner el florero en un rincon de su escritorio. Durante un par de minutos estuvo clasificando la correspondencia, fingiendo que no veia las flores, hasta que la sala de redaccion reasumio su caotica rutina. Se aseguro de que nadie le estuviese observando, tomo el telefono y marco el numero de Island Diving.

Ian tomo la llamada.

– Espere. Creo que esta en su oficina. ?De parte de quien?

– Digale que es alguien que quiere reservar unas lecciones de buceo para dentro de un par de semanas -trato de mantener un tono impersonal, porque no estaba segura de si Ian sabia de la relacion entre ellos.

Ian la puso en espera y hubo silencio en la linea por un momento. Luego volvio la linea y se oyo la voz de Garrett.

– Digame, ?en que puedo servirle? -pregunto el con una voz que transmitia cansancio.

– Estan muy hermosas. Pero, ?como supiste que mis preferidas son las rosas?

El reconocio la voz y su tono se animo.

– ?Vaya, eres tu! No estaba seguro, pero nunca he sabido de una mujer a quien no le gusten, asi que me arriesgue.

Ella sonrio.

– ?Asi que le envias rosas a muchas mujeres?

– A millones. Tengo muchas admiradoras. Los instructores de buceo somos casi como las estrellas de cine, tu sabes.

– Como estrellas de cine, ?eh?

– Por supuesto. ?Alguien pregunto quien te las enviaba?

Theresa rio.

– Claro que si. Dije que tenias sesenta y ocho anos, eras gordo y con un terrible ceceo; pero ya que causabas tanta lastima, decidi salir a comer contigo. Y ahora me persigues.

– Oye, eso duele -replico el. Guardo silencio-. Pero si, estoy pensando en ti.

Ella miro las rosas.

– Igual yo -respondio.

Despues de colgar, Theresa se sento en silencio durante un rato Y tomo la tarjeta de nuevo. La leyo una vez mas y luego la guardo en su bolso para que estuviera segura. Conociendo a sus companeros de trabajo, alguno podria leerla cuando ella no se diera cuenta.

Durante la comida, Theresa recapitulo lo ocurrido durante la semana anterior. Se guardo muy poco para si y Deanna la escucho totalmente cautivada.

– Parece que te fue de maravilla -dijo.

– Asi es. De verdad fue una de las mejores semanas que he pasado. Solo que…

– ?Que?

Nerviosa, trato de organizar sus ideas.

– No estoy segura de que llegue a olvidar a Catherine.

De pronto, Deanna rio.

– ?Que te causa tanta gracia? -pregunto Theresa sorprendida.

– Tu, Theresa. Sabias perfectamente bien que el todavia estaba enamorado de Catherine cuando fuiste alla. Recuerda que fue ese intenso amor lo que te atrajo en primer lugar. ?Creias que el olvidaria por completo a Catherine en un par de dias solo porque ustedes dos se llevaron tan bien?

Theresa se sintio avergonzada.

La voz de Deanna se suavizo.

– Debes tomar esto paso a paso. Vean como se sienten a lo largo de las proximas dos semanas y, la siguiente vez que vayas, con seguridad sabras mas de lo que sabes ahora.

– ?Tu crees? -Theresa miro con preocupacion a su amiga.

– Tuve razon cuando te obligue a ir alla, ?recuerdas?

En la siguientes dos semanas Garrett y Theresa hablaron por telefono cada noche, a veces durante horas.

Kevin regreso y eso hizo que el tiempo pasara con mas rapidez para Theresa que para Garrett. La primera noche que Kevin estuvo de vuelta en casa Theresa le conto acerca de su viaje a Wilmington. Mencione a Garrett, tratando de transmitirle como se habia sentido con respecto a el pero, sin alarmarlo. Al principio, cuando le explico que irian a visitarlo el siguiente fin de semana, Kevin no parecio muy entusiasmado, pero despues de decirle lo que hacia Garrett para ganarse la vida, Kevin comenzo a mostrar algunos signos de interes.

– ?Quieres decir que tal vez me ensene a bucear? -pregunto.

– Dijo que lo haria si tu quieres.

– ?Genial! -exclamo Kevin.

Cuando por fin llego el dia en que Theresa y Kevin irian a visitarlo, Garrett compro algunas cosas para comer, lavo su camion por dentro y por fuera y despues se bano antes de dirigirse, nervioso, al aeropuerto.

Cuando Theresa bajo del avion con Kevin a su lado, toda la inquietud de Garrett se desvanecio de pronto. Estaba mas hermosa de lo que recordaba. Kevin se veia exactamente igual que su fotografia, y se parecia mucho a su madre: tenia el cabello y los ojos oscuros. El chico llevaba unas bermudas largas, tenis Nike y una camiseta de un concierto de Hootie and the Blowfish.

Cuando Theresa vio a Garrett lo saludo con la mano y el camino hacia ellos para ayudar con el equipaje de mano. Theresa se acerco a el y lo beso alegremente en la mejilla.

– Garrett, quiero presentarte a mi hijo, Kevin -dijo ella con gran orgullo.

– Hola, Kevin. ?Estas listo para tus lecciones de buceo este fin de semana?

– Eso creo. He estado leyendo algo sobre el tema -respondio el chico, tratando de parecer mayor.

– Vaya, que bien. Si tenemos suerte tal vez hasta podamos lograr que recibas tu certificado antes de que te marches.

– ?Puede hacerse eso en unos cuantos dias?

– Por supuesto. Hay que resolver un examen escrito y pasar algunas horas en el agua con un instructor, pero como seras mi unico estudiante este fin de semana, a menos que tu madre quiera aprender tambien, tendremos tiempo mas que suficiente.

– ?Eso es genial! -exclamo Kevin con alegria-. ?Tambien tu aprenderas, mama?

– No lo se. Tal vez.

– Creo que deberias hacerlo -dijo Kevin-. Seria divertido.

– Bien -acepto ella elevando los ojos al cielo-. Aprendere tambien pero si veo algun tiburon cerca, renuncio.

– ?Tu crees que haya tiburones? -pregunto Kevin con tono preocupado.

– Si, es probable que veamos algunos tiburones, pero son pequenos y no molestan a las personas.

– ?Estas seguro?

– Segurisimo.

– ?Genial! -repitio Kevin para si.

Despues de recoger su equipaje y detenerse a comer algo, Garrett los condujo a un motel que se encontraba a kilometro y medio de su casa, por la playa. Una vez que dejaron el equipaje, Garrett regreso a su camion y volvio con un libro y algunos papeles.

– Kevin, esto es para ti.

– ?Que es?

– Es el manual y los examenes que debes resolver para tu certificacion. Si quieres ir directo a la piscina manana tienes que leer las primeras dos secciones y resolver el primer examen -le entrego el libro a Kevin.

– Podemos hacerlo juntos manana por la manana si estas muy cansado para comenzar ahora -dijo Theresa.

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