enseguida descubrian que no podian volar juntos —aunque el sedal era en teoria lo suficientemente largo— y acababan (tras unos torpes intentos acrobaticos muy divertidos) peleandose.

Cuando finalmente uno de ellos acababa muerto la situacion no era mucho mejor para el que quedaba, normalmente herido y atado a un pesado cadaver en lugar de a un contendiente vivo. He podido ver a un par de ellos, con gran determinacion, que acabaron cortandole la pata al adversario vencido, pero la mayoria no lo conseguian, o ni siquiera se les ocurria, y acababan atrapados por las ratas al caer la noche.

Tenia otros juegos, pero ese siempre me parecio una de mis invenciones mas maduras; cargada de un cierto simbolismo y de una rara mezcla de crueldad y de ironia.

Uno de los pajaros se cago encima de Gravti cuando iba pedaleando por el camino que lleva al pueblo un martes por la manana. Me detuve, lance una mirada furibunda hacia las gaviotas que volaban en circulo y a un par de zorzales, arranque un manojo de hierbas y limpie la mancha blancuzca amarillenta que me dejaron en el guardabarros delantero. Era un luminoso dia soleado y soplaba una suave brisa. El pronostico del tiempo para el dia siguiente era bueno y esperaba que continuara hasta la llegada de Eric.

Me encontre con Jamie para comer juntos en el salon del Cauldhame Arms y nos sentamos a jugar a un juego electronico en una mesa con televisor.

—Si esta tan loco no entiendo por que no lo han cogido todavia —dijo Jamie.

—Ya te lo he dicho; esta loco pero es muy astuto. No es tonto. Siempre ha sido muy inteligente, desde nino. Aprendio muy pronto a leer y conseguia que todos los parientes y tios y tias le dijeran «Vaya, en estos tiempos parecen personitas mayores desde tan pequenos» y cosas asi antes, incluso de que yo naciera.

—Pero eso no quita que sea un demente.

—Eso es lo que ellos dicen, pero yo no lo se.

—?Y que me dices de los perros? ?Y de las larvas?

—De acuerdo, no te voy a decir que eso no es de locos, lo admito, pero a veces pienso que es posible que este tramando algo, que, al fin y al cabo, no este verdaderamente loco. Tal vez esta simplemente harto de actuar como una persona normal y ha decidido actuar como un loco, y lo encerraron porque se paso de la raya.

—Y los odia con locura —dijo Jaime con un mohin de incredulidad mientras se bebia su pinta mientras yo aniquilaba varias naves espaciales evasivas y multicolores en la pantalla.

—Bueno, si lo prefieres asi —le dije echandome a reir—. Yo que se. Quiza este realmente loco. Quiza yo sea quien esta loco. Quiza todo el mundo esta loco. O, por lo menos, toda mi familia.

—Asi se habla.

Me quede mirandolo un segundo y despues sonrei.

—A veces lo pienso. Mi padre es un excentrico… Supongo que yo tambien. —Me encogi de hombros y volvi a concentrarme en el campo de batalla— Pero no me molesta. Hay mucha gente mucho mas loca por todas partes.

Jamie se quedo un rato en silencio mientras yo iba pasando de pantalla en pantalla, repletas de zumbadoras naves que me perseguian. Pero al final se me acabo la racha de suerte y me alcanzaron. Agarre mi pinta mientras Jamie se disponia a cargarse algunos de aquellos aguerridos escuadrones. Me fije en su coronilla cuando bajo la cabeza para acercarse a la pantalla. Estaba empezando a quedarse calvo aunque yo sabia que solo tenia veintitres anos. Volvio a recordarme a un titere, con aquella cabeza desproporcionada y aquellos bracitos y piernecitas rechonchos que se agitaban con el esfuerzo de apretar el boton de «fuego», moviendo de un lado a otro el mando.

—Si —dijo al rato, sin dejar de atacar las oleadas de naves invasoras—, y me da la impresion de que muchos de ellos son politicos y presidentes y cosas asi.

—?Como? —exclame, sin saber muy bien de que estaba hablando.

—Lo de que hay gente aun mas loca. Me da la impresion de que muchos de ellos son dirigentes de paises, de religiones o de ejercitos. Los que estan autenticamente chalados.

—Si, supongo que si —le dije pensativo observando la batalla en la pantalla—. O quiza es que son los unicos que estan en sus cabales. Despues de todo, ellos son quienes acaparan todo el poder y la riqueza. Son quienes consiguen que todo el mundo haga lo que ellos quieren, como morir por ellos y trabajar para ellos y llevarlos al poder y protegerlos y pagar impuestos y comprarles juguetes, y son los que sobreviviran a otra gran guerra, en sus bunkers y sus tuneles. Asi que, teniendo todo eso en cuenta, ?quien se atreve a decir que son ellos los que estan chalados porque no hacen las cosas como el hombre de la calle cree que se deberian hacer? Si ellos pensaran como el hombre de la calle entonces serian el hombre de la calle y en su lugar habria otro que se lo estaria pasando bomba.

—Supervivencia del mas fuerte.

—Si.

—Supervivencia del… —Jamie inspiro profundamente y sacudio el mando con tanta fuerza que por poco se cae del taburete, pero consiguio esquivar los veloces rayos amarillos que lo acosaban en la esquina de la pantalla— …mas cabron. —Alzo la mirada hacia mi y tras un rapido mohin volvio enseguida la vista a sus controles. Yo bebi un trago y asenti con la cabeza.

—Como prefieras llamarle. Si el que sobrevive es el mas cabron, entonces estamos bien jodidos.

—Cuando dices «estamos» te refieres a todos los que somos hombres de la calle —dijo Jamie.

—Si, o a cualquiera. A toda la especie. Si verdaderamente fueramos tan malos y desalmados como para llegar a utilizar todas esas maravillosas bombas H y bombas de neutrones contra nosotros mismos, entonces no seria una mala idea que acabaramos borrandonos nosotros mismos del mapa antes de llegar al espacio y empezar hacer cosas horribles contra otras razas.

—Quieres decir que llegaremos a ser los Invasores del Espacio.

—?Si! —dije riendome y balanceandome en el taburete—. ?Eso es! ?Eso es lo que somos! —Volvi a reirme y golpee con un dedo la pantalla para senalarle una formacion de cosas rojas y verdes que aleteaban cuando, en ese preciso momento, uno de ellos se separo de la formacion y se lanzo en picado disparando sobre la nave de Jamie, sin llegar a alcanzarla pero golpeandole con una de sus alas verdes antes de desaparecer por el fondo de la pantalla, haciendo que la nave de Jamie detonara en una deflagracion de destellos rojos y amarillos.

—Mierda —dijo incorporandose en su asiento. Sacudio la cabeza.

Yo me incorpore hacia delante en espera de que apareciera mi nave espacial.

Un poco mareado tras mis tres pintas me puse a pedalear silbando en mi bicicleta hacia la isla. Siempre disfrutaba con mis charlas de sobremesa con Jamie. A veces conversabamos cuando nos encontrabamos los sabados por la noche, pero no se puede oir nada cuando hay un grupo tocando, y despues estoy demasiado borracho para hablar o, si puedo hablar, estoy demasiado borracho para recordar algo de lo que he dicho. Lo cual, si me paro a pensarlo, viene a ser lo mismo, a juzgar por el modo en que personas normalmente sensibles acaban metamorfoseandose en idiotas que farfullan y pontifican con malos modos y mucho ruido cuando las moleculas de alcohol en su flujo sanguineo sobrepasan al numero de sus neuronas, o lo que sea. Afortunadamente, eso solo se nota si uno permanece sobrio, asi que la solucion es tan agradable (al menos en ese momento) como obvia.

Cuando volvi, mi padre estaba dormido en una silla de madera en el porche de entrada. Deje la bici en el cobertizo y me quede observandolo un rato con la puerta entornada detras de mi, con el aplomo necesario en el semblante para que, en caso de que se despertara de repente, pareciera que yo estaba cerrando la puerta en ese mismo instante. Tenia la cabeza ladeada un poco en direccion a mi y la boca entreabierta. Tenia puestas unas gafas oscuras, pero a traves de ellas podia ver sus ojos cerrados.

Tenia que ir a hacer pis de modo que no me quede mirandolo mucho tiempo. Y tampoco es que tuviera una razon especial para andar observandolo; simplemente me gustaba. Me sentia bien sabiendo que yo podia verlo y que el no me podia ver, y que yo estaba consciente y despierto mientras que el no lo estaba.

Entre en la casa.

El lunes, tras la revision habitual de los Postes, lo habia pasado haciendo algunas reparaciones y mejoras en la Fabrica, trabajando toda la tarde hasta que me dolieron los ojos y mi padre tuvo que llamarme para que fuera a cenar.

Por la noche se puso a llover, asi que me quede en la casa y mire la television. Me fui a la cama pronto. Eric

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