el Arbol de la Vida, discriminando las diez
– ?Cual?
– Esta, mire. -Moliarti empezo a leer en voz alta-: «Ha sido solo para vosotros, hijos de la doctrina y de la sapiencia, para quienes hemos escrito esta obra. Examinad el libro, internaos en la intencion que hemos dispersado y dispuesto en varios lugares; lo que ocultamos en un lugar lo manifestamos en otro, para que pueda ser comprendido por vuestra inteligencia». Es una cita de
– Claro. -Cogio el libro y estudio el epigrafe-. «Lo que ocultamos en un lugar lo manifestamos en otro.» Realmente parece contener una insinuacion. Dejeme que lo analice mejor. -Hojeo con cuidado la novela. Despues del epigrafe venia una pagina en blanco que solo mostraba el digito «1» y la palabra «Keter»-. Keter.
– ?Que es?
– La primera
– ?Que es una
– Se dice
?CUAL ECO DE FOUCAULT PENDIENTE A 545 ?
Volvio a estudiar los subcapitulos de
– ?Dios mio! -exclamo casi saltando de la silla.
– ?Que? ?Que?
– ?Dios mio, Dios mio!
– ?Que, Tom? ?Que ocurre?
Tomas le mostro el indice a Moliarti.
– ?Lo ve?
– ?Que?
El dedo senalaba el guarismo 5, con
– Esto.
– Si, es un cinco. ?Y?
– ?Cual es el primer guarismo de la pregunta de Toscano?
– ?El 545?
– Si. ?Cual es el primero de esos guarismos?
– Pues el cinco, claro. ?Y?
– ?Y cuales son los otros dos guarismos de la pregunta de Toscano?
– ?En el 545?
– Si, hombre -se impaciento-. ?Cuales son los otros dos guarismos?
– Son el cuatro y el cinco.
– Cuatro y cinco, ?no? ?Hay aqui, en el capitulo 5, algun subcapitulo 45?
Moliarti miro el indice.
– Si, lo hay.
– Por tanto, como ve, en el capitulo 5, titulado
– Es cierto.
– Entonces lo que Toscano estaba diciendo no era 545, sino 5:45. Capitulo 5, subcapitulo 45. ?Entiende?
Moliarti abrio la boca.
– He entendido.
– Ahora mire -pidio de nuevo Tomas, volviendo a extenderle el indice-. ?Cual es el titulo del subcapitulo 45?
El estadounidense localizo la linea y leyo.
– «De aqui se deriva una pregunta extraordinaria.»-?Se da cuenta? -Tomas se rio-. «De aqui se deriva una pregunta extraordinaria.» ?Y cual sera? -Mostro una vez mas la hojita arrugada-. «?Cual Eco de Foucault pendiente a 545?» -Alzo la ceja derecha-. Esta es la pregunta extraordinaria.
– ?Fijese! -exclamo Moliarti-. ?Lo hemos descubierto! -Se inclino una vez mas para ver el indice-. ?En que pagina esta ese subcapitulo?
Consultaron el indice e identificaron la pagina del subcapitulo 45.
– Es la pagina 236.
El estadounidense, entusiasmado, se rio.
– Es lo que decia en el epigrafe, ?recuerda? -comento-. «Lo que ocultamos en un lugar lo manifestamos en otro.» -Sus ojos parpadearon, como dominados por un tic nervioso-. Es decir, lo ocultado en la pagina 545 se manifiesta en la 236.
Tomas hojeo el libro, agitado y exaltado, y, como en un tropel, busco la pagina 236. La encontro en un instante e inmovilizo el volumen, analizando el texto con cuidado. En el extremo, a la izquierda, estaban visibles los guarismos «45» en letra pequena, y a la derecha un epigrafe de Peter Kolosimo, extraido de
– «De aqui se deriva una pregunta extraordinaria.» -leyo Tomas-. «?Los egipcios ya conocian la electricidad?»-?Que quiere decir eso?
– No lo se.
Tomas recorrio la pagina con ansiedad. Parecia un texto mistico, con abundantes referencias a los miticos continentes perdidos de la Atlantida y de Mu, ademas de la legendaria isla de Avalon y el complejo maya de Chichen Itza, poblados por los celtas, por los nibelungos y por las civilizaciones desaparecidas del Caucaso y del Indo. Pero fue al leer el ultimo parrafo cuando el corazon de Tomas se acelero y sus ojos se desorbitaron hasta el punto de ponerse vidriosos.
– ?Dios mio! -murmuro llevandose la mano a la boca.
– ?Que? ?Que?
Le extendio el libro a Moliarti y le senalo el ultimo parrafo de la pagina.
– Mire lo que Umberto Eco escribio aqui -dijo Tomas. El estadounidense se acomodo las gafas y leyo las frases indicadas.
Solo un texto curioso sobre Cristobal Colon: analiza su firma y descubre en ella incluso una referencia a las piramides. Su intencion era reconstruir el Templo de Jerusalen, dado que era gran maestre de los templarios en el exilio. Como era notoriamente un judio portugues y, por tanto, especialista en la cabala, con evocaciones talismanicas calmo las tempestades y domino el escorbuto.
