para, bajo la tapadera de su puesto oficial, encargarse tambien de coordinar encubiertamente las actividades del SOE y el SIS, el
SOE.
–El SIS, el
Preferi no preguntar que queria de mi exactamente. Lo hiciera o no, me lo iba a contar igual y el panico iba a ser el mismo, asi que decidi concentrarme en llenar de nuevo las copas. Pero la coctelera ya estaba vacia. Me levante entonces y rebusque entre las cajas apiladas contra la pared. Todo aquello era demasiado fuerte como para digerirlo a palo seco. Saque una botella de algo que resulto ser whisky, le quite el tapon y di un largo trago directamente de la botella. Despues se la pase a Rosalinda. Me imito y me la devolvio. Siguio hablando. Entretanto yo volvi a beber.
–Hemos pensado que podrias montar un taller en Madrid y coser para las mujeres de los altos cargos nazis.
La garganta se me obstruyo, y el trago de whisky que iba ya camino abajo retorno a la boca y salio disparado en mil salpicaduras. Me limpie la cara con el dorso de la mano. Cuando por fin consegui articular palabra, solo salieron tres.
–Estais locos perdidos.
No se dio por aludida y prosiguio sin alterarse.
–Todas ellas se vestian antes en Paris pero, desde que el ejercito aleman invadio Francia en mayo, la mayoria de las casas de alta costura han cerrado, muy pocos quieren seguir trabajando en el Paris ocupado. La Maison Vionet, la Maison Chanel en la rue Chambon, la tienda de Schiaparelli en la place Vendome: casi todos los grandes se han marchado.
Las menciones de Rosalinda a la alta costura parisina, ayudadas posiblemente por mi nerviosismo, los cocteles y los tragos de whisky, me produjeron de pronto una carcajada ronca.
–?Y quieres que yo sustituya en Madrid a todos esos modistos?
No consegui contagiarle mi risa y prosiguio hablando seria.
–Podrias intentarlo a tu manera y a pequena escala. Es el momento optimo, porque no hay demasiadas opciones: Paris queda out of the question y Berlin esta demasiado lejos. O se visten en Madrid, o no estrenaran modelos en la temporada que esta a punto de empezar, lo cual para ellas seria una tragedia porque la esencia de su existir en estos dias se centra en una intensisima vida social. Me he estado informando: son varios los talleres madrilenos que ya estan de nuevo en activo, preparandose para el otono. Se rumoreaba que Balenciaga iba a reabrir su atelier este ano, pero finalmente no lo ha hecho. Aqui tengo los nombres de los que si tienen previsto funcionar -dijo sacando una cuartilla doblada del bolsillo de la chaqueta-. Flora Villarreal; Brigida en la Carrera de San Jeronimo, 37; Natalio en Lagasca, 18; Madame Raguette en Barbara de Braganza, 2; Pedro Rodriguez en Alcala, 62; Cottret en Fernando VI, 8.
Algunos me resultaban familiares, otros no. Dona Manuela deberia haber estado entre ellos, pero Rosalinda no la menciono: posiblemente no habia vuelto a abrir su taller. Cuando termino de leer la lista rajo la nota en mil pequenos pedazos y los dejo en el cenicero lleno ya de colillas.
–A pesar de sus esfuerzos por presentar nuevas colecciones y ofrecer los mejores disenos, todos comparten, sin embargo, un mismo problema; todos tienen la misma limitacion. Asi que a ninguno va a resultarle facil salir adelante con exito.
–?Que limitacion?
–La escasez de telas; la absoluta escasez de telas. Ni Espana ni Francia estan produciendo tejidos para este tipo de costura; las fabricas que no han cerrado estan dedicadas a cubrir las necesidades basicas de la poblacion o a elaborar materiales destinados a la guerra. Con el algodon hacen uniformes; con el hilo, vendas: cualquier tejido tiene un destino prioritario mas alla de la moda. Ese problema podrias superarlo tu llevandote las telas desde Tanger. Aqui sigue habiendo comercio, no hay problemas para las importaciones como en la Peninsula. Llegan productos americanos y argentinos, aun hay mucho stock de telas francesas y lanas inglesas, de sedas indias y chinas de anos anteriores: puedes llevarte de todo. Y, en caso de que necesitaras mas suministros, encontrariamos la manera de que los recibieras. Si llegas a Madrid con genero e ideas, y si yo logro hacer que se corra la voz a traves de mis contactos, puedes convertirte en la modista de la temporada. No tendras competencia, Sira: seras la unica capaz de ofrecerles lo que quieren: ostentacion, lujo, frivolidad absoluta, como si el mundo fuera un salon de baile y no el sangriento campo de batalla en el que ellos mismos lo han convertido. Y las alemanas, todas, acudiran como buitres hasta ti.
–Pero me asociarian contigo… -dije intentando agarrarme a algun soporte que me impidiera ser arrollada por aquel demente plan.
–En absoluto. Nadie tiene por que hacerlo. Las alemanas de Madrid son en su mayoria recien llegadas y no tienen ningun contacto con las de Marruecos; nadie tiene que saber que tu y yo nos conocemos. Aunque, por supuesto, tu experiencia cosiendo para sus compatriotas en Tetuan te sera de gran ayuda: conoces sus gustos, sabes como tratarlas y como debes comportarte con ellas.
Mientras ella hablaba, cerre los ojos y me limite a mover la cabeza de un lado a otro. Por unos
