vena por ser hijo de un canonigo de la catedral de Wells, quien sabe. El caso es que, en el momento de la sublevacion, el embajador Sir Henry Chilton y la mayor parte de su personal se habian trasladado a San Sebastian para pasar el verano y en Madrid quedaba solo al mando un funcionario que no fue capaz de estar a la altura de las circunstancias. Asi que Lance, como miembro veterano de la colonia britanica, tomo en cierta manera las riendas de forma totalmente espontanea. Como dicen ustedes los espanoles, sin encomendarse a Dios ni al diablo, abrio la embajada para refugiar en principio a los ciudadanos britanicos, apenas algo mas de trescientas personas entonces segun mis informaciones. Ninguno estaba en principio directamente implicado en politica, pero en su mayoria eran conservadores simpatizantes de las derechas, asi que buscaron proteccion diplomatica en cuanto tuvieron conocimiento del cariz de los acontecimientos. El caso es que la situacion sobrepaso lo esperado: a la embajada corrieron a refugiarse varios cientos de personas mas. Alegaban haber nacido en Gibraltar o en un barco ingles durante una travesia, tener parientes en Gran Bretana, haber hecho negocios con la Camara de Comercio Britanica; cualquier subterfugio para mantenerse al amparo de la Union Jack, nuestra bandera.
–?Por que precisamente en su embajada?
–No fue solo la nuestra, ni mucho menos. De hecho, la nuestra fue una de las mas reacias a proporcionar refugio. Todas hicieron practicamente lo mismo en los primeros dias: acogieron a sus propios ciudadanos y a algunos espanoles con necesidad de protegerse.
–?Y despues?
–Algunas legaciones han seguido muy activas a la hora de proporcionar asilo e implicase de una manera directa o indirecta en el trafico de refugiados. Chile, sobre todo; Francia, Argentina y Noruega, tambien. Otras, en cambio, una vez transcurridos los primeros tiempos de incertidumbre, se negaron a seguir con aquello. Lance, no obstante, no actua como representante del gobierno britanico; todo lo que hace es por si mismo. Nuestra embajada, como le he dicho, ha sido una de las que se han negado a seguir implicadas en dar asilo y facilitar la evacuacion de refugiados. Tampoco se dedica Lance a ayudar al bando nacional en abstracto, sino a personas que, a titulo individual, tienen necesidad de salir de Madrid. Por razones ideologicas, por razones familiares: por lo que sea. Es cierto que comenzo instalandose en la embajada y, de alguna manera, logro que le concediesen el cargo de agregado honorario para gestionar la evacuacion de ciudadanos britanicos en los primeros dias de guerra pero, a partir de entonces, actua por su cuenta y riesgo. Cuando a el le interesa, normalmente para impresionar a los milicianos y centinelas en los controles de las carreteras, hace un uso ostentoso de toda la parafernalia diplomatica que tiene a mano: brazalete rojo, azul y blanco en la manga para identificarse, banderitas en el automovil y un salvoconducto enorme lleno de sellos y estampillas de la embajada, de seis o siete sindicatos obreros y del Ministerio de la Guerra, todo lo que tiene a mano. Es un tipo bastante peculiar este Lance: simpatico, charlatan, siempre vestido con ropa llamativa, con chaquetas y corbatas que hacen dano a la vista. A veces creo que exagera todo un poco para que nadie lo tome demasiado en serio y asi
–?Como realiza los traslados hasta la costa?
–No lo se con exactitud, el es reacio a contar detalles. En un principio creo que comenzo con vehiculos de la embajada y camiones de su empresa, hasta que estos le fueron requisados. Ultimamente parece que utiliza una ambulancia del cuerpo escoces puesta a disposicion de la Republica. Suele ademas ir acompanado por Margery Hill, una enfermera del hospital Anglo-Americano, ?lo conoce?
–Creo que no.
–Esta en la calle Juan Montalvo, junto a la Ciudad Universitaria, practicamente en el frente. Alli me llevaron en principio cuando me hirieron, despues me trasladaron para operarme al hospital que han montado en el hotel Palace.
–?Un hospital en el Palace?-pregunte incredula.
–Si, un hospital de campana, ?no lo sabia?
–No tenia idea. Cuando deje Madrid el Palace era, junto con el Ritz, el mas lujoso de los hoteles.
–Pues ya ve, ahora lo dedican a otras funciones, hay muchas cosas que han cambiado. Alli permaneci ingresado unos dias, hasta que decidieron evacuarme a Londres. Antes de ser ingresado en el hospital Anglo-Americano, yo ya conocia a Lance: la colonia britanica en Madrid es en estos dias muy reducida. Despues vino a verme varias veces al Palace; parte de su autoimpuesta tarea humanitaria es tambien ayudar en lo posible a todos sus compatriotas en dificultades. Por eso se algo de como funciona todo el proceso de evacuacion, pero tan solo conozco los detalles que el mismo me quiso contar. Los refugiados llegan normalmente por su cuenta al hospital; a veces los mantienen un tiempo haciendolos pasar por enfermos, hasta que preparan el siguiente convoy. Suelen ir ambos, Lance y la enfermera Hill, en todos los trayectos: ella, al parecer, es unica sorteando a funcionarios y milicianos en los controles si las cosas se ponen adversas. Y, ademas, se las suele arreglar para llevarse de vuelta a Madrid todo lo que puede sacar de los barcos de la Royal Navy: medicamentos, material para curas, jabon, comida enlatada…
–?Como hacen el viaje?
Queria anticipar en mi mente el traslado de mi madre, tener una idea de en que iba a consistir su aventura.
–Se que salen de madrugada. Lance ya conoce todos los controles, y eso que son mas de treinta; a veces tardan en recorrer el trayecto mas de doce horas. Se ha hecho, ademas, un especialista en la psicologia de los milicianos: se baja del auto, habla con ellos, les llama camaradas, les muestra su impresionante salvoconducto, les ofrece tabaco, bromea y se despide con «Viva Rusia» o «Mueran los fascistas»: cualquier cosa con tal de poder seguir su camino. Lo unico que nunca hace es sobornarles: el mismo se lo impuso como principio y, que yo sepa, siempre lo ha mantenido. Tambien es extremadamente escrupuloso con las leyes de la Republica, jamas las desacata. Y, por supuesto, evita en todo momento provocar contratiempos o incidentes que pudieran perjudicar a nuestra embajada. Sin ser uno de ellos mas que a titulo honorario, cumple sin embargo con un rigurosisimo codigo de etica diplomatica.
Apenas habia terminado la respuesta cuando yo ya estaba lista para disparar la siguiente pregunta; estaba demostrando ser una alumna aventajada en el aprendizaje de las tecnicas interrogatorias del comisario Vazquez.
–?A que puertos lleva a los refugiados?
–A Valencia, a Alicante, a Denia, depende. Estudia la situacion, disena un plan sobre la marcha y al final, de una u otra manera, se las arregla para embarcar su cargamento.
–Pero esas personas ?tienen papeles, permisos, salvoconductos…?
–Para moverse dentro de Espana, normalmente si. Para marchar al extranjero, probablemente no.
