–La entiendo perfectamente, no se preocupe.

Esta vez no hubo lagrimas, el mal trago habia pasado ya. Tan solo nos sostuvimos brevemente la mirada, nos dimos las buenas noches y emprendi la subida de la escalera pensando en lo poco que se ajustaba aquel Marcus Logan al amenazante oportunista que Rosalinda y yo habiamos anticipado.

27

Beigbeder y Rosalinda quedaron encantados con la entrevista del dia siguiente. Por ella me entere mas tarde de que todo habia transcurrido en un ambiente distendido, sentados ambos hombres en una de las terrazas de la vieja villa del paseo de las Palmeras, bebiendo brandy con soda frente a la vega del Martin y las laderas del imponente Gorgues, el inicio del Rif. Primero comieron los tres juntos: el ojo critico de la inglesa necesitaba averiguar el grado de confianza de su compatriota antes de dejarlo a solas con su adorado Juan Luis. Bedouie, el cocinero arabe, les preparo tajine de cordero que acompanaron con un borgona grand cru. Tras los postres y el cafe, Rosalinda se retiro y ellos se acomodaron en sendos sillones de mimbre para fumar un habano y adentrarse a fondo en su conversacion.

Supe que eran casi las ocho de la tarde cuando el periodista regreso al hotel tras la entrevista, que no ceno aquella noche y que tan solo pidio que le subieran fruta a la habitacion. Supe que por la manana se dirigio a la Alta Comisaria nada mas desayunar, supe que calles transito y a que hora regreso. De todas sus salidas y entradas aquel dia, y el siguiente, y el siguiente tambien, tuve conocimiento detallado; me entere de lo que comio, lo que bebio, de la prensa que hojeo y el color de sus corbatas. El trabajo me tenia ocupada la jornada entera, pero me mantuve al tanto en todo momento gracias a la labor eficaz de un par de discretos colaboradores. Jamila se encargaba del seguimiento completo a lo largo del dia; a cambio de una perra chica, un joven botones del hotel me informaba con identico esmero de la hora a la que Logan se recogia por las noches; por diez centimos mas, incluso recordaba el menu de sus cenas, la ropa que mandaba a lavar y el momento en que apagaba la luz.

Aguante a la espera tres dias, recibiendo datos minuciosos sobre todos sus movimientos y aguardando a que me llegara alguna noticia al respecto del avance de las gestiones. Al cuarto, en vista de que no sabia de el, empece a malpensar. Y tanto, tanto malpense que en mi mente maquine un elaborado plan de acuerdo con el cual Marcus Logan, una vez logrado su objetivo de entrevistar a Beigbeder y recopilar la informacion sobre el Protectorado que para su trabajo necesitaba, tenia previsto marcharse olvidandose de que aun le quedaba algo que resolver conmigo. Y para evitar que la ocasion corroborara mis perversas presuposiciones, decidi que tal vez seria conveniente que yo me adelantara. Por eso, a la manana siguiente, apenas intui las claras del dia y oi al muecin llamar a la primera oracion, sali de casa hecha un pincel y me instale en una esquina del patio del Nacional. Con un nuevo tailleur color vino y una de mis revistas de moda bajo el brazo. A hacer guardia con la espalda bien recta y las piernas cruzadas. Por si acaso.

Sabia que lo que estaba haciendo era una absoluta majaderia. Rosalinda habia hablado de conceder a Logan un permiso de residencia temporal en el Protectorado, el me habia dado su palabra comprometiendose a ayudarme, las gestiones llevaban su tiempo. Si analizaba la situacion con frialdad, era consciente de que no habia nada que temer: todos mis miedos carecian de fundamento y aquella espera no era mas que una demostracion absurda de mis inseguridades. Lo sabia, si, pero con todo y con eso, decidi no moverme.

Bajo a las nueve y cuarto, cuando el sol de la manana entraba ya radiante a traves de la montera de cristal. El patio se habia animado con la presencia de huespedes recien levantados y con el ajetreo de los camareros y el movimiento incesante de jovenes botones marroquies transportando bartulos y maletas. Aun cojeaba levemente y llevaba el brazo en cabestrillo con un panuelo azul, pero su media cara magullada habia mejorado y el aspecto que le proporcionaba la ropa limpia, las horas de sueno y el pelo humedo recien peinado superaba con creces la apariencia que traia consigo el dia de su desembarco. Senti un pellizco de ansiedad al verle, pero lo disimule con un golpe de melena y otro airoso cruce de piernas. El tambien me vio al instante y se acerco a saludarme.

–Vaya, no sabia que las mujeres de Africa fueran tan madrugadoras.

–Ya conocera el refran: a quien madruga Dios le ayuda.

–?Y a que quiere que le ayude Dios, si me permite la pregunta? – dijo acomodandose en un sillon a mi lado.

–A que no se marche usted de Tetuan sin decirme como va todo, si lo de mi madre esta ya en marcha.

–No le he dicho nada porque no se sabe nada aun -dijo. Despego entonces el cuerpo del respaldo y se aproximo-. Todavia no confia en mi del todo, ?verdad?

Su voz sono segura y cercana. Complice, casi. Tarde unos segundos en contestarle mientras intentaba elaborar alguna mentira. Pero no logre ninguna, asi que opte por ser franca.

–Disculpeme, pero ultimamente no confio en nadie.

–La entiendo, no se preocupe -dijo sonriendo aun con esfuerzo-. No corren buenos tiempos para la lealtad y la confianza.

Me encogi de hombros con un gesto elocuente.

–?Ha desayunado? – pregunto entonces.

–Si, gracias -menti. Ni habia desayunado ni tenia ganas de hacerlo. Lo unico que necesitaba era confirmar que no me iba a dejar abandonada sin cumplir su palabra.

–Bueno, entonces tal vez podriamos…

Un torbellino envuelto en un jaique se interpuso entre nosotros interrumpiendo la conversacion: Jamila sin resuello.

–Frau Langenheim espera en casa. Va a Tanger, a comprar telas. Necesita que sinorita Sira decir cuantos metros comprar.

–Dile que espere dos minutos; estoy con ella en seguida. Que se siente, que vaya viendo los nuevos figurines que trajo Candelaria el otro dia.

Jamila se fue de nuevo a la carrera y yo me disculpe ante Logan.

–Es mi sirvienta; tengo a una clienta esperando, debo marcharme.

–En ese caso, no la distraigo mas. Y no se preocupe: todo esta ya en funcionamiento y antes o

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