Realmente me iba a resultar dificil salir de aquel atolladero. Tras varias semanas de escaso trabajo, los quebraderos de cabeza y las obligaciones se me acumularon alrededor de repente, amenazando con sepultarme en cualquier momento. Tenia tantos encargos por terminar que madrugaba cada dia como un gallo y rara era la noche que lograba acostarme antes de las tres de la manana. El timbre no paraba de sonar y las clientas entraban y salian del taller sin descanso. Sin embargo, no me preocupo sentirme tan agobiada: casi lo agradeci. Asi tenia menos ocasiones para pensar en que demonios iba yo a hacer en aquella recepcion para la que ya quedaba poco mas de una semana.

Superado el escollo de Rosalinda, la segunda persona en enterarse de la inesperada invitacion fue, inevitablemente, Felix.

–?Pero bueno, lagarta, que suerte! ?Verde de envidia me dejas!

–Te cambiaria el puesto encantada -dije sincera-. El festejo no me hace la menor ilusion; se que voy a sentirme fuera de lugar, acompanada de un hombre al que apenas conozco y rodeada de personas extranas, y de militares y politicos por cuya culpa mi ciudad esta asediada y yo no puedo volver a mi casa.

–No seas boba, nena. Vas a ser parte de un fasto que pasara a la historia de esta esquinita del mapa africano. Y, ademas, iras con un tipo que no esta nada, pero que nada mal.

–?Tu que sabes, si no le conoces?

–?Como que no? ?Donde crees tu que he llevado a merendar a la loba esta tarde?

–?Al Nacional? – pregunte incredula.

–Exactamente. Me ha salido tres veces mas caro que los suizos de La Campana, porque la muy zorrupia se ha puesto hasta las cejas de te con pastas inglesas, pero ha valido la pena.

–?Has llegado a verle, entonces?

–Y a hablarle. Hasta me ha dado fuego.

–Eres un caradura -dije sin poder contener una sonrisa-. ?Y que te ha parecido?

–Gratamente apetecible cuando se le reparen las averias. A pesar de la cojera y la media cara hecha un Cristo, tiene una pinta barbara y parece todo un gentleman.

–?Tu crees que sera fiable, Felix? – inquiri entonces con un punto de preocupacion. A pesar de que Logan me habia pedido que confiara en el, aun no estaba segura de poder hacerlo. Me respondio mi vecino con una carcajada.

–Imagino que no, pero a ti eso tiene que importarte poco. Tu nuevo amigo no es mas que un simple periodista de paso, con quien hay en juego un trueque en el que esta implicada la mujer que tiene el seso sorbido al alto comisario. Asi que, por la cuenta que le trae y si no quiere salir de esta tierra en peores condiciones de las que traia cuando llego, mas le vale portarse bien contigo.

La perspectiva de Felix me hizo apreciar las cosas de otra manera. El desastroso final de mi historia con Ramiro me habia convertido en una persona descreida y recelosa, pero lo que con Marcus Logan estaba en juego no era una cuestion de lealtad personal, sino un simple intercambio de intereses. Si usted me da, yo le doy; en caso contrario, no hay trato. Esas eran las normas, no tenia por que ir mas alla obsesionandome constantemente con el alcance de su fiabilidad. El era el primer interesado en una buena relacion con el alto comisario, asi que no habia razon para que me fallara.

Aquella misma noche Felix me puso tambien al tanto de quien era exactamente Serrano Suner. A menudo oia hablar de el en la radio y habia leido su nombre en el periodico, pero apenas nada sabia del personaje que se escondia tras aquellos dos apellidos. Felix, como tantas otras veces, me facilito el mas completo de los informes.

–Como imagino que ya sabes, querida mia, Serrano es cunado de Franco, casado con Zita, la hermana menor de Carmen Polo, una senora bastante mas joven, mas guapa y menos estirada que la mujer del Caudillo, por cierto, segun he podido comprobar en algunas fotografias. Dicen que es un tipo tremendamente brillante, con una capacidad intelectual mil veces superior a la del Generalisimo, algo que a este no le hace, por lo visto, la menor gracia. Antes de la guerra era abogado del Estado y diputado por Zaragoza.

–De derechas.

–Obviamente. El alzamiento, sin embargo, le cogio en Madrid. Lo detuvieron por su filiacion politica, estuvo preso en la carcel Modelo y finalmente logro que lo llevaran a un hospital, padece una ulcera o algo asi. Cuentan que entonces, gracias a la ayuda del doctor Maranon, se las arreglo para escapar de alli disfrazado de mujer, con peluca, sombrero y los pantalones arremangados bajo el abrigo; ideal todo el.

Reimos imaginando la escena.

–Logro despues huir de Madrid, llego a Alicante y alli, disfrazado de nuevo de marinero argentino, salio de la Peninsula embarcado en un torpedero.

?Y se fue de Espana? – pregunte entonces.

–No. Desembarco en Francia y volvio a entrar a zona nacional por tierra, con su mujer y su ristra de criaturas, cuatro o cinco creo que tiene. Desde Irun se las arreglaron entonces para llegar a Salamanca, que es donde al principio tenia el bando nacional su cuartel general.

–Seria facil, siendo familia de Franco.

Sonrio malevolo.

–Que te crees tu eso, mona. Se comenta que el Caudillo no movio un dedo por ellos. Podria haber propuesto a su cunado como canje, algo comun entre ambos bandos, pero nunca lo hizo. Y cuando lograron llegar a Salamanca, el recibimiento no fue, al parecer, excesivamente entusiasta. Franco y su familia estaban instalados en el palacio episcopal y cuentan que alojaron a toda la tropa de los Serrano Polo en un desvan con unos cuantos catres desvencijados mientras la nina de Franco tenia un dormitorio enorme con cuarto de bano para ella sola. La verdad es que, mas alla de todas esas maldades que circulan de boca en boca, no he logrado obtener mucha informacion sobre la vida privada de Serrano Suner; lo siento, querida. Lo que si se es que en Madrid mataron a dos de sus hermanos ajenos a cuestiones politicas con los que estaba muy unido; al parecer eso le traumatizo y le animo a implicarse de forma activa en la construccion de lo que ellos llaman la Nueva Espana. El caso es que ha logrado convertirse en la mano derecha del general. De ahi que le llamen el cunadisimo, por aquello de

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