demasiado realistas para su gusto: grandes fragmentos de intestinos se proyectaban contra la pantalla y luego desaparecian lentamente dejando anchos rastros de sangre. Cogio la caja que contenia el CD-ROM y leyo el titulo. El juego se llamaba Fuga de la fortaleza. Habia otros juegos igualmente violentos en una bolsa que el chico tenia a los pies. Juicio final II. En el ultimo momento. Intruso. En total, valdrian doscientos o trescientos dolares. Mitch se pregunto si serian adecuados para un nino de la edad de Michael. Se volvio. Probablemente, no era asunto suyo.

Sacudio la cabeza, pensando si el juego que se traia entre manos con sus colegas era en realidad tan diferente. Desde luego, Alison no lo habria creido asi: pensaba que los edificios inteligentes eran intrinsecamente absurdos. ?Que era lo que decia? Cuanto mayores son los chicos, mas grandes son sus juguetes. En aquel momento, al mirar a los tres expertos informaticos, penso que quiza tuviera razon.

– Muy bien, escuchad -dijo al fin-. Mi decision es la siguiente. Sois los puneteros especialistas, ?no? Pues decidid vosotros. Sometedlo a votacion, o algo asi. No dispongo de suficiente informacion sobre el tema. -Subrayo estas palabras asintiendo vigorosamente con la cabeza-. Esa es mi decision. Votad. ?Que os parece?

– ?Votamos sobre si lo sometemos a votacion? -pregunto Yojo-. A mi me parece muy bien.

– ?Aid?

– A votos. -Kenny se encogio de hombros-. Vale.

– ?Bob?

– Supongo que si.

– Entonces, arreglado -concluyo Mitch-. Vamos a ver. La mocion es que se desconecte el SAR.

– Yo digo que hay que desconectar a Isaac -dijo Kenny-. Es la unica forma. Si no, tendriamos un SGE absolutamente ridiculo.

– Y yo voto no -se opuso Beech-. El SGE solo supone una pequena parte de las funciones de Abraham. Y hasta ahora nunca liemos desconectado un sistema autorreproductor. No sabemos como reaccionaran los sensores de observacion de Abraham. Me parece que lo que propones va contra las leyes del universo.

– ?Las leyes del universo? -rio Yojo-. ?Joder! Eso es un poco fuerte, ?no te parece? ?Quien te crees que eres? ?Arthur C. Clarke o alguien asi? Pero ?que cono te pasa, Beech? Siempre con la mierda esa de Dios jugando a los dados. -Sacudio la cabeza-. Yo voto que matemos al hijo de puta. La evolucion debe satisfacer al creador, no a la maquina. -Miro a Beech y anadio-: ?Lo ves? No eres el unico que sabe decir cosas importantes.

– Se desconecta el SAR -sentencio Mitch-. Mocion aprobada.

Aidan Kenny suspiro hondo.

– ?Es un error, hombre! -dijo Beech meneando la cabeza.

– Hemos votado -replico Yojo en tono despectivo.

– Vale -dijo Mitch, sin dirigirse a nadie en particular-. Manos a la obra.

– Eh, escuchad al Gary Gilmore ese -dijo Beech-. En todo caso, no conteis conmigo para el raspado. Soy antiabortista.

– Deja ya de decir chorradas -refunfuno Yojo-. Me estas dando dolor de cabeza.

– Es solo TPH -repuso Beech-. Tension Pre-Homicida. Y, ademas, siempre tienes dolor de cabeza. ?Es que ya no me quieres? No deberia haberme casado contigo. -Lanzo a su colega una casete informatica-. ?Es esto lo que estas buscando, criminal asqueroso, pedazo de cabron?

– Aid, este tio se lo esta tomando a pecho. Muy a pecho.

– Vamos, Bob -tercio Kenny-. Hemos votado. Es una decision democratica.

– Debo someterme a la decision de la mayoria. Pero no tengo por que alegrarme. Eso es la democracia, ?no?

Yojo se dirigio a uno de los monolitos metalicos del circulo exterior e introdujo la casete en uno de los lectores.

– ?Democracia? -replico-. ?Que sabes tu de eso? Eres republicano. Crees que libertad de expresion significa libertad para no decir ni hacer nada.

– ?Que hay en esa cinta? -pregunto apresuradamente Mitch.

– PEPE -contesto Yojo con toda naturalidad-. Programa Especifico Predatorio de la Especie. Para desmantelar la progenie ilegitima. -Se paso el indice por la garganta-. Corta el cuello del pequeno hijo de puta. -Dirigiendose a Beech con una sonrisa lobuna, anadio-: Tranquilo, Beech. Es muy suave. Isaac no se enterara de nada.

Volviendo a su asiento, dio una palmada al monitor para disolver el salvapantallas.

– A lo mejor se me quita el punetero dolor de cabeza con un pequeno infanticidio.

Mitch dio un respingo al recordar el aborto de su mujer.

– Esas jaquecas son gajes del oficio -opino Kenny-. A mi tambien me daban. Mirando a la pantalla todo el dia. La tension en el cuello, esa es la causa. Deberias ir al quinesioterapeuta.

– Lo que tiene no es dolor de cabeza -solto Beech-. Es su mala conciencia, que le esta jodiendo.

– Abraham, ejecuta el programa PEPE -ordeno Yojo-. ?Crees que con eso se quita, Aid?

– A mi se me quito. Podria enumerarte una serie…

– Que raro -dijo Yojo-. Un RENEG. Abraham, reconoce, por favor.

– ?Que es un RENEG? -pregunto Mitch.

– Reconocimiento negativo -explico Kenny-. El programa no funciona.

– A lo mejor tenias que haberle preguntado a Abraham si queria votar -rezongo Beech.

– ?Vaya, que cosa tan cabreante! -se quejo Kenny-. Prueba otra vez, Hideki.

– Abraham, ?quieres hacer el favor de ejecutar el programa PEPE? -repitio Yojo.

De pronto, los cuatro dieron un salto ante el aterrador alarido que invadio la sala de informatica. Resono durante unos momentos como el grito de un animal feroz en el estertor de la agonia. Aidan Kenny se puso palido. Beech y Yojo intercambiaron miradas de espanto. Mitch sintio un escalofrio al notar que el sonido procedia de una de las estructuras metalicas del Yu-5.

– ?Que cono ha sido eso? -pregunto.

– ?Joder! -jadeo Yojo-. ?Parecia el cabron de Godzilla!

– ?Uau! -la exclamacion de Michael Kenny sorprendio a todos-. ?Ha sido verdaderamente espantoso!

– ?Michael! -grito su padre-. ?Crei haberte dicho que te pusieras los cascos!

– Me los puse. Los tengo. Pero -el nino se encogio de hombros- no se lo que ha pasado, papa. Bueno, a lo mejor si. Cuando mate al Demonio Paralelo supongo… creo que me deje llevar por el entusiasmo y desenchufe el cable de los cascos. Y a lo mejor tenia el volumen un poco alto.

– El juego del nino -dijo Beech-. El sonido salio por los altavoces principales.

– ?Mike! ?Nos has dado un susto de muerte!

– Vaya, papa, lo siento.

Hideki Yojo vio el lado comico del incidente y se echo a reir.

– Este hijo tuyo, Aidan, es todo un caracter.

– Ejecutando el programa predatorio -anuncio la agradable voz inglesa del ordenador-. Tiempo estimado de ejecucion, 36 minutos y 42 segundos.

– Eso ya esta mejor -dijo Yojo-. Creiamos que te habiamos perdido, Abraham. Comprueba todos los sistemas, por favor.

– Comprobando todos los sistemas -dijo la voz.

– Ya que estas en eso, comprueba tambien mi punetero corazon -dijo Beech-. Creo que se me ha atascado en la garganta. Me daba saltos como una jodida rana.

Yojo, Beech y Kenny volvieron a sentarse y observaron atentamente sus pantallas.

– Y por hoy basta de juegos con el ordenador, Mike -mascullo Kenny.

– ?Venga, papa!

– Ni venga ni nada. Te he dicho que lo dejes, ?vale, hijo?

El nino se levanto y, con los dientes apretados, empezo a dar vueltas por la sala dando punetazos a algun culpable imaginario.

– Mirad esto -dijo Yojo-. Poca energia… Alimentacion de reserva. ?Que os parece, eh? El generador de seguridad se ha puesto un momento en linea.

– ?Ya lo creo, cono! -repuso Kenny que, mirando a su hijo con el ceno fruncido, anadio-: Y ahi tenemos la razon. Sientate, hijo, me pones nervioso.

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