dejandolo climatizado y aromatizado.

– ?Ha sido el programa de limpieza lo que ha matado a Levine?

Ellery sacudio la cabeza.

– Lo dudo. Estar encerrado en los lavabos durante el programa de limpieza no debe de ser una experiencia agradable, pero tampoco necesariamente fatal. El caso es que…, vaya, deberia haberseme ocurrido antes. Mire, yo estuve ahi dentro justo antes de Tony y casi se lo comente. Solo que el me dijo algo y se me fue de la cabeza.

– ?Que ibas a comentarle?

– Que si Abraham utilizaba la instalacion del aire acondicionado para incomodarnos, era logico que tambien utilizase los servicios con intencion hostil. Por lo que nos ha dicho Coleman me parece que Abraham ha matado a Tony al climatizar el aire. Ha debido aumentar la presion por encima de lo normal, como en un avion. Pero posiblemente eso no ha tenido consecuencias fatales hasta que Coleman ha abierto la puerta. Entonces debe de haberse producido una desclimatizacion inmediata. Lo bastante brusca para hacer saltar a Levine en pedazos.

– ?Hay algun modo de detener el programa de limpieza?

– ?Sin pasar por Abraham, quiere decir? -Ellery puso la mano en el panel que recubria la pared del pasillo, junto a la puerta-.

Tengo la impresion de que aqui detras hay algo que podria servirnos, pero primero tengo que comprobarlo en el portatil.

– Hagalo -le insto Curtis.

Ellery volvio corriendo a la sala de juntas. Se detuvo a medio camino, dio media vuelta y grito:

– Si empieza el programa, digale a Coleman que se tape bien los ojos.

– Vale.

Mitch inspeccionaba el modo en que el panel de revestimiento estaba fijado al muro.

– Tornillos de expansion. Voy a preguntar a Helen si ha encontrado un destornillador.

Curtis aporreo la puerta de los lavabos.

– ?Nat? Estamos probando una cosa para sacarte de ahi, pero llevara unos minutos. Cuando se ponga en marcha el programa, procura taparte los ojos. El liquido contiene amoniaco. Puede que este caliente.

– ?Cojonudo, Frank! -dijo la voz detras de la puerta-. Buscare un cepillo, a ver si me puedo sacar la mugre de las unas, ?vale?

Curtis volvio corriendo a la sala de juntas. Alli encontro a Willis Ellery y a Mitch, que estaban estudiando un dibujo tridimensional.

– ?Que han encontrado? -pregunto impaciente, tratando de entender el luminoso dibujo verde.

Sin apresurarse, Mitch movio la bola del raton para inclinar el dibujo de Intergraph a un lado y luego a otro.

– Cada lavabo funciona de forma independiente -explico Ellery-. Detras de ese panel estan los empalmes de tuberias, conductos y cables conectados a las demas instalaciones del edificio. El agua entra en los aseos por la columna ascendente y luego el ordenador se encarga de calentarla, mezclarla con amoniaco para la limpieza, todo eso. Si logramos cortar la toma principal, podriamos detener el programa de limpieza.

– Perfecto. ?Como lo hacemos?

– Un momento -repuso Ellery-. Dejeme ver.

Curtis echo una mirada alrededor. Bob Beech estaba encorvado frente al terminal. Arnon y Birnbaum habian extendido sobre la mesa un plano del edificio y discutian algo al tiempo que prestaban oidos al ultimo incidente. Jenny estaba inclinada sobre el hombro de Mitch, mirando la pantalla del portatil. Al otro extremo de la mesa, Helen Hussey habia colocado una seleccion de herramientas y otros objetos utiles, como si estuviese preparando una operacion quirurgica. Habia un botiquin de primeros auxilios, una cuchilla de moqueta, un serrucho pequeno, un bisel, una rasqueta, una escofina, una talocha, unos alicates, una garlopa, unas tijeras, varios cuchillos y tenedores, un surtido de bulones, un par de destornilladores, un abrebotellas y una llave inglesa grande.

Curtis escogio un destornillador.

– ?Donde cono encontro todo esto? -pregunto, impresionado por la eficiencia de Helen.

– Se sorprenderia de ver todo lo que los obreros dejan en los edificios cuando terminan el trabajo -contesto ella-. Habia un saco de herramientas en los servicios de senoras, figurese.

– Si, pero sera mejor que no vuelva a utilizar los aseos -le recomendo Curtis, alzando la voz-. Y ustedes tampoco. Abraham acaba de matar a Levine en los servicios de caballeros. Y ahora Nat se ha quedado alli encerrado.

– ?Santo Dios!

– ?Tienes ahi una llave inglesa, Helen? -pregunto Ellery.

A Helen nunca le habia caido simpatico Tony Levine. Siempre dando vueltas a su alrededor. Era peor que Warren Aikman. Pero lamentaba que hubiese muerto. Con un sobresalto, se dio cuenta de que ya no estaba segura de cuantas personas habian muerto en la Parrilla desde aquella tarde.

– No se -dijo vagamente, mostrando algo que podia responder a la descripcion.

– Mejor que mejor -comento Ellery, entusiasmado-. Es de las que se ajustan a la presion del mango.

Cuando el agua empezo a entrar a raudales, Coleman casi sintio alivio, porque ni estaba caliente ni parecia contener amoniaco. Pero el nivel aumentaba a cada momento. Cuando Curtis volvio al otro lado de la puerta, ya habia mas de diez centimetros. Coleman habria probado a contener la inundacion, solo que el agua entraba por todos los sitios imaginables: por los aspersores de alta presion del techo, por los grifos del lavabo, hasta por las cisternas de los retretes. Poco a poco, en la mente del policia empezo a abrirse paso la idea de que Abraham pretendia ahogarlo.

– ?Aqui hay un escape de cojones, Frank! -grito-. Esto se esta llenando de agua. Nada de amoniaco. A lo mejor Abraham ha cambiado de planes despues de que le destroce el altavoz.

Eso le dio una idea. Volvio a desenfundar la pistola.

– ?Oye, Frank! Apartate, voy a ver si hago unos cuantos agujeros en la puerta. Me parece que pronto me haran falta mas desagues. ?Frank?

– ?No, es inutil, Nat! -grito a su vez Curtis-. Acaban de decirme que la puerta es de acero. Necesitarias un bazuka del cincuenta para atravesarla. Trata de mantener la calma. Estamos buscando el modo de desconectar el modulo de los servicios de la toma principal de agua.

– De acuerdo, Frank. Lo que tu digas. Pero no tardeis mucho. Nunca me han gustado las peliculas de submarinos.

Coleman enfundo la pistola y, con el agua casi a las rodillas, volvio a sentarse en el retrete.

Inclinandose hacia delante, cogio agua con las manos y bebio.

– Por lo menos no me morire de sed.

Curtis quito el ultimo tornillo, dejando que el panel se desprendiera de la pared y cayera al suelo. En el hueco habia un gran tubo rojo en forma de codo, otra tuberia mas pequena de conexion con los aseos, unas valvulas circulares de ceramica y, dentro de un cajetin con material aislante, los cables electricos que regulaban el funcionamiento de los servicios.

Willis Ellery indico una junta de la tuberia de derivacion.

– Creo que para cortar el agua lo unico que tenemos que hacer es apretar ahi.

– Espere un momento -objeto Curtis-. ?No sera peligroso tocar esa tuberia? ?Que me dice de todos esos cables electricos? ?Suponga que Abraham ha conectado la tuberia a la corriente?

– Tiene razon, Will -intervino Mitch, que ya estaba tecleando en el portatil el codigo estampado en el cajetin-, cacoas 21. El diagrama de la instalacion quiza nos diga como abrir la puerta.

En la pantalla, el menu pidio la version deseada del esquema de conexion, Rapida o Tecnica. Mitch selecciono Rapida y observo el programa Intergraph, que trazaba una linea por cada cable en vez de una linea por cada hilo.

Willis Ellery irguio la cabeza por encima del hombro de su colega y estudio el diagrama durante unos momentos.

– Ninguna tuberia esta conectada a la instalacion electrica -aseguro al fin. Luego, golpeando la llave inglesa sobre la palma de la mano, anadio-: Bueno, vamos alla.

Se preparo para cortar el agua y, ajustando las dentadas mandibulas de la llave a la junta que abrazaba la

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