considera al simio un ser inferior al cual un primo suyo, mas agresivo y al que nada detenia en el cumplimiento de su destino nietzscheano, dejo rezagado, antes llegareis a ser autenticos paleoantropologos. Me gustaria, por ello, dedicar el tiempo que nos queda a reflexionar sobre nuestra naturaleza simiesca.
»En 1962 no era Johnny Weissmuller quien interpretaba el papel de Tarzan sino Jock Mahoney. No se muy bien quien hacia de Chita, el chimpance que era su fiel amiga, pero baste con decir que no habia muchos especimenes entre los cuales elegir. En cualquier caso, estabamos dispuestos a suspender momentaneamente nuestro raciocinio y a creer en la historia de Edgar Rice Burroughs, en la cual el hombre y el mono son tan afines que el primero puede crecer entre los monos y, al llegar a la edad viril, dominarlos.
»Por la misma epoca, un cientifico llamado Morris Goodman trajo a colacion algo que la gente habia mas o menos olvidado: el descubrimiento, realizado por George Nuttall, un catedratico de biologia de la Universidad de Cambridge, del uso de la quimica de las proteinas del plasma sanguineo en la determinacion del parentesco genetico entre los primates superiores. Basandose en las conclusiones a las que habia llegado Nuttall sobre las proteinas sericas, Goodman descubrio que los antigenos del hombre y de los chimpances son practicamente identicos. Por aquel entonces, todo el mundo, salvo quiza Tarzan y Chita, creia que el chimpance tenia mas rasgos en comun con un gorila que con un hombre. Pero Goodman demostro que esto no era cierto.
»Desde entonces, mediante tecnicas inmensamente superiores a las que empleo Goodman, los antropologos moleculares, y, ocupando un lugar destacado entre ellos, Vince Sarich y Alian Wilson, profesor de esta universidad, han podido completar el asombroso descubrimiento de Goodman y dar cifras.
Swift bebio un poco de agua de un vaso que tenia a mano y explico como, utilizando albumina, una de las proteinas comunmente presentes en la sangre, pudieron aislar los aminoacidos, que son de un tamano reducidisimo, y establecer las diferencias entre ellos, y tambien la diferencia, en terminos de ADN, entre especies y generos distintos.
– Las cifras son muy impresionantes -comento-. Y tambien sorprendentes. Mientras que el ADN entre dos especies de rana puede diferir hasta en un ocho por ciento, la diferencia entre el ADN del hombre y el del chimpance se reduce al uno coma seis por ciento. Uno coma seis por ciento.
Escribio la cifra en la pizarra y guardo silencio con la intencion de que las cabezas de sus alumnos la asimilaran bien. Meneo la cabeza como si todavia no saliera de su asombro.
– ?Os dais cuenta? La diferencia es menor de la que se da entre el ADN de dos especies de gibones, entre un caballo y una cebra, entre un perro y un zorro y, lo que es mas importante, entre un chimpance y un gorila. En otras palabras, tenemos mas rasgos en comun con un chimpance de los que tienen un chimpance y un gorila entre ellos.
»Uno coma seis por ciento no es una diferencia importante que pueda explicar la existencia de seres como Aristoteles, Shakespeare, Miguel Angel, Mozart, Wagner, Picasso y Einstein. Pero lo que estos genios han creado es tal vez mas sorprendente si lo considerais desde otro punto de vista. Quiza recordeis la observacion de sir Arthur Stanley Eddington: si un numero infinito de simios aporrearan las teclas de unas maquinas de escribir, podrian escribir todos los libros contenidos en el Museo Britanico. Pero el hecho es que cada uno de los libros contenidos en el Museo Britanico fue escrito por un hombre cuyo noventa y ocho coma cuatro por ciento de su genetica es identica a la de un chimpance.
»Jared Diamond, que es un catedratico de fisiologia de esta universidad, sostiene que el hombre es el tercer chimpance. Su tesis se funda en cierta escuela de taxonomia denominada cladistica segun la cual la clasificacion de los seres vivos deberia ser objetiva, uniforme y basada en la distancia genetica o el tiempo en que emprendieron caminos distintos y divergentes. Diamond defiende que los chimpances, los gorilas y el hombre pertenecen al mismo genero. Y afirma que, puesto que nuestro genero, el genero Homo, se dio primero, es innegable, desde el punto de vista zoologico, que somos tambien mas importantes. La consecuencia de este argumento antropocentrico es que en la tierra en la actualidad no hay una sino cuatro especies de Homo: el chimpance comun, el chimpance pigmeo, el hombre y el gorila, que es un poquitin distinto.»La verdad es que es una idea nada despreciable, sobre todo si se tiene en cuenta la etimologia de los nombres de los primeros especimenes de simios. Se dice que la palabra chimpance procede de un vocablo bantu, medio portugues y medio angolano, que significa «falso hombre». Orangutan significa en malayo «hombre de los bosques». Y aunque gorila sea un nombre griego, puede que tambien proceda de una palabra de una lengua africana que significa «hombre salvaje». Quiza estas palabras latinas nos han hecho olvidar quienes y que son estas criaturas. Reflexionad sobre ello.
»Habria, pues, cuatro especies de hombre, cuando anteriormente pensabamos que solo habia una. Lo dicho hasta aqui puede servir para responder a la pregunta que se hacen todos los astronomos y todos los cosmologos: ?estamos solos? Es evidente que la respuesta es que no lo estamos. Y que nunca lo hemos estado.
»Puede que algunos de vosotros sepais que, con el objeto de proteger de los cazadores furtivos a los gorilas y a los chimpances en peligro de extincion, hay paises africanos que han adoptado las tesis del profesor Diamond y estan cambiando las leyes sobre el homicidio e incluyen en ellas estas nuevas especies del genero Homo. En estos paises matar a un gorila pronto va a ser considerado un asesinato y sobre el criminal recaera la pena maxima. Esto es ciertamente muy encomiable. Pero es preciso tener en cuenta que el Homo sapiens no es la unica especie de Homo capaz de asesinar en masa a los de su propia especie. Jane Goodall estuvo observando a lo largo de un periodo de varios anos a un grupo de chimpances que extermino sistematicamente a otro. Goodall creyo que el hecho de que la exterminacion se prolongara durante tanto tiempo habia que atribuirlo a la falta de esas poderosas armas mortales que el Homo sapiens es un consumado experto en fabricar. La investigacion llevada a cabo por Dian Fossey sobre los gorilas demuestra sobradamente que un simio, y en especial si es joven, tiene las mismas probabilidades que un norteamericano de morir a manos de un ser de su misma especie.
»Como he dicho, son las herramientas las que convierten al hombre en el asesino mas poderoso del planeta. Pero ?que fue primero, el tamano del cerebro o las herramientas? Pensareis quiza que el tamano del cerebro es un requisito esencial para poder fabricar herramientas eficaces. No obstante, los fosiles hallados hasta hoy demuestran que no esta ni mucho menos claro que una cosa dependa de la otra. Tal vez os sorprendera saber que hace cuarenta mil anos el hombre de Neandertal poseia un cerebro cuyo tamano era mayor que el del hombre actual y, sin embargo, los utensilios que fabricaba no eran demasiado sofisticados. Aun asi, creo que la mayor capacidad craneana de los neandertales, un tres por ciento mayor que la nuestra, deberia bastar para eliminar el prejuicio de que eran estupidos porque tenian un craneo huidizo. Aunque nadie sepa de que le servia esta mayor capacidad craneana.
»Sea cual sea, la causa de la bifurcacion, tal como convencionalmente se sostiene, entre el hombre y el simio, lo que a nosotros nos gusta llamar «el gran salto hacia adelante», esta contenida en solo el uno coma seis por ciento de nuestros genes. Quiza deseeis aventuraros a meditar por vuestra cuenta sobre todo lo que os acabo de decir. Sean cuales sean las conclusiones a las que llegueis, no seran mas validas, ni tampoco menos, que cualquiera de las teorias que ya se han elaborado. Como espero que pronto descubrais por vuestros propios medios, en el mundo de la paleoantropologia son pocas las cosas que se saben a ciencia cierta. De hecho, aunque la incluyamos entre las ciencias naturales, es muy poco cientifica. El metodo empirico apenas tiene cabida en nuestra…
Swift echo una ojeada a su reloj al oir los toques del carillon de sesenta y una campanas del campanario de la Sproul Plaza. Tocaban manualmente aquel concierto, que duraba diez minutos, tres veces al dia. El que se oia en aquel momento indicaba que era mediodia y que su clase habia terminado. Sus alumnos ya se habian levantado y recogian sus libretas y boligrafos.
– Muy bien -dijo alzando la voz entre el creciente estrepito-, mejor sera que lo dejemos aqui. Recordad lo que dijo una vez Matt Cartmill de la Universidad de Duke. Dijo que todas las ciencias son extranas pero que la paleoantropologia era la mas extrana de todas.
– Eso por descontado -gruno Todd-. Jo, me estaba haciendo a la idea de que era un simio.
– Me parece que te falta bien poco -comento una companera con sarcasmo-. Te he visto comer, Todd.
Todd hizo una mueca bonachona.
– Pero ?cuatro especies distintas de hombres? -exclamo meneando la cabeza-. No entiendo como podeis haberos enterado de esto y quedaros tan anchos. Quiza ahora vais a dejar que os apaleen. Pues para mi no tiene ninguna gracia, si tengo que deciros la verdad. ?Pensad en todos esos chimpances y en todos esos gorilas que hay enjaulados en los zoos! Imaginaos que descubrieran que no son animales y que leyeran la Constitucion. Se verian metidos en verdaderos problemas.
