– Entonces, ?por que me lo preguntas?
– Tienes razon. No importa. Ahora pasa el brazo por detras de la tuberia y esposate la otra muneca.
Cuando lo hubo hecho, el hizo oscilar las llaves y dijo:
– Las dejare en mi caja fuerte. Supongo que sabes donde esta. Estoy convencido de que ya trataste de abrirla cuando registraste mi camarote. La llave de la sala de radio tambien esta alli. Es una combinacion de cuatro cifras. El primer numero ya esta grabado. Solo se necesitan dos horas para probar con las 999 posibilidades restantes. Todos los tripulantes del buque estan encerrados en el taller, pero no les costara mas de unas pocas horas salir de alli. Les he dicho donde estas, o sea que no tendras que esperar mucho tiempo. Por supuesto, para entonces ya nos habremos marchado.
Saco un rollo de esparadrapo. Solo por si empezaba a chillar y alertaba a las tripulaciones de los barcos de los rusos.
– Siento tener que hacer esto -dijo-; de verdad que lo siento. Tienes la boca mas atractiva que…
– Ahorrate eso para el juez, hijo de puta.
– ?Quieres algo antes de que me vaya? ?Un vaso de agua?
– ?Que tal un vaso de agua y un beso de despedida?
– Eso esta hecho.
Todavia disculpandose, Dave fue a buscar un vaso de agua del grifo y la ayudo a beber. Ella trago la mayor parte, pero cuando el se acercaba para besarla, le lanzo un chorro directo a la cara.
Riendose dijo:
– Ahi lo tienes. Ahi tienes tu beso. Un gran beso humedo para que siempre me recuerdes.
Dave cogio una toalla y se seco la cara. Esforzandose por sonreir dijo:
– En tu proxima vida, sera mejor que te reencarnes en una fuente.
– Tendrias que darme las gracias. Puede que nunca vuelvas a sentirte tan limpio como ahora.
Cuando acabo de taparle la boca con el esparadrapo, le pregunto si podia respirar bien. Ella asintio, hosca.
– ?De verdad que no cambiaras de opinion? ?No vendras conmigo? Podriamos estar bien juntos.
Ella nego con la cabeza.
– Bueno, si cambiaras de opinion…
Kate volvio la cabeza para el otro lado.
– Mira la edicion de los martes del
Kate siguio con la cabeza vuelta. Al cabo de unos segundos oyo como la puerta se cerraba tras el.
21
– ?Por que has tardado tanto? -gruno Al-. ?Es que no pudiste resistirte a tirarte a esa zorra federal otra vez? Por los viejos tiempos.
– No lo entenderias -le dijo Dave-. Tal como fue, resulto bastante mas poetico que un simple polvo.
Al se echo a reir.
– Nada es mas poetico que un polvo, tio, que parece que tengas mierda en el cerebro. Excepto, quizas, un polvo que se desvie por su culo arriba. Todos esos libros de la prision deben de haberte convertido la polla en gelatina -Al se seco la frente y los brazos cubiertos de sudor con una toalla que habia cogido del ultimo barco en el que habia estado- Pero si que tenias razon en una cosa.
– Me alegra saberlo.
– Este rollo del FBI funciona mejor que un arma. Le dices a la gente lo que tienen que hacer, chasqueas los dedos como la jodida Mary Poppins y lo hacen. Es mejor que una pistola; y ademas no hacen preguntas.
– Ya te lo dije. Alias Smith & Jones. No hay necesidad de dispararle a nadie si llevas esa placa en el pecho.
– Eso cuentaselo a David Koresh. Pero, ?sabes que?, destapas un monton de mierda cuando entras en casa de alguien sin que te inviten. Aquella puta del
– ?Que pasa con ella?
– La puta estaba en la cama con una de las chicas de su tripulacion. Las dos desnudas como el dia que las parieron. No sabia si ensenarles la polla o la placa. Lesbianas, las dos. Te juro que estaban enganchadas al mismo jodido consolador. Como si estuvieran conectadas a una de esas maquinas que mantienen a la gente con vida.
Estaban en la chimenea de popa a babor, mirando hacia la proa del buque. Al tiro la toalla al cabeceante mar con un gesto de repugnancia y encendio un cigarro.
– Me habia olvidado de tu homofobia -dijo Dave, encogiendose de hombros-. Mira, alla cada uno con sus gustos.
– No soy homofobico -insistio Al-, pero no trago con esa mierda del consolador. Quiero decir, si eres una tortillera, lo tuyo es un conejo. Si quieres meterte una pieza de un palmo dentro, lo mejor es que escojas lo autentico, ?no?, y no una polla de plastico que parece salida de una tienda de juguetes. Quiero decir, ?que sentido tiene?
– No soy la doctora Ruth -dijo Dave-. ?Que dijeron cuando las interrumpiste?
– Se cabrearon conmigo. Pero les dije que me daba igual en lo que estuvieran metidas o lo que se metieran; por mi, podian follarse a un gato con la espalda rota, siempre que no se movieran del barco. A menos que quisieran que les volaran la cabeza.
– Eso fue muy habil -dijo Dave-. Bueno, ?cuantos barcos nos faltan por visitar?
– ?Aparte de nuestros tres rusos? Solo
– Buen trabajo. Has estado muy ocupado.
– Es lo que te he dicho; lo del FBI funciona de puta madre.
– Tomate un respiro. Yo me encargo del
– Tu mismo. Eh, ?sabias que Calgary Stanford estaba en el barco? El actor de cine. Estaba dandole al opio cuando entre. Drogata de mierda.
– En este mundo hay gente para todo, Al. Por lo menos, eso es lo que dice la Biblia, ?no? -Dave empezo a bajar las escaleras dirigiendose hacia la popa del
– ?Como cono quieres que lo sepa?
– Bueno, tu eres el catolico, ?no?
– ?No te has enterado? A la iglesia catolica no le gusta que la gente lea la Biblia. Antes te machacaban si lo hacias.
A la luz de la luna, el mar parecia algo vivo, como la piel escamosa de algun enorme reptil. Puede que el mismo reptil que el se sentia. Habia creido darle libertad de escoger a Kate: ir con el o quedarse en el barco. Pero en realidad no le habia dado ninguna opcion. Y ella no habria sido la chica a la que queria si hubiera aceptado. Eso lo sabia y no hacia que se sintiera mejor consigo mismo.
Dave subio al
El
