que los cuadros en las paredes forradas de madera de roble eran del gusto mas cutre posible; la clase de cosas insulsas que compras pensando solo en que entonen con el colorido de la habitacion. Bajo las escaleras. Cuando tuviera dinero de verdad, se compraria arte de verdad. Cuadros; no decoracion de interiores.
Bajo cubierta, en los tres camarotes en
– ?Quien cono eres? ?Que pasa? -exigio el hombre.
– FBI, senor -dijo Dave, exhibiendo la placa de Kate-. Siento interrumpirles asi en medio de una noche como esta, pero si guardan silencio, les explicare lo que pasa.
La mujer se envolvio con rabia en la sabana y sacudio la cabeza furiosa.
– No me lo puedo creer. Es que no me lo puedo creer. Mierda. Es una cabronada -dijo-. Mierda, mierda, mierda.
– Calmese, ?quiere? -dijo Dave-. Mire, tenemos que hacer un arresto en otro barco. Unos traficantes de drogas. Pero antes, queremos advertir a todos los pasajeros que permanezcan en sus barcos. Si oyen disparos, tienen que tumbarse en el suelo, hasta que les digamos que el peligro ha pasado. Es solo por precaucion, por si acaso. No creo que haya necesidad de preocuparse.
– Me cago en… -dijo Nicky Vallbona.
– Capullo de mierda -dijo Gay Gilmore, dandole un fuerte punetazo.
– ?Yo? ?Que cono he hecho yo?
– Te dije que nos iban detras, ?no? En Lauderdale; te dije que nos estaban vigilando. Pero no, no quisiste escucharme. Tu no, claro; tu lo sabes todo. El senor Capullo Profesional.
– ?Han oido lo que he dicho? -pregunto Dave.
– No podias creer que yo hubiera visto algo y tu no. Bueno, si crees que voy a ir a prision por un pedazo de hijo de puta como tu, Nicky, olvidalo. No lo hare. Se lo contare todo. Tengo toda la vida por delante y no voy a pasarla entre rejas.
– ?Quieren dejar de gritar?
– Que te jodan -rugio Gay-. ?Que diferencia hay? Si vas a arrestarnos, arrestanos, pero no esperes que nos alegremos, tio. ?O eso de que te arresten es como ir a una fiesta? Dimelo, senor G-Man. Me gustaria saber como tengo que reaccionar a esta mierda.
– ?Arrestar? -Dave fruncio el ceno. De repente lo comprendio. Aquella era una de las voces que habia en la cinta de Kate. Este era el barco de la droga. Claro que se habian puesto histericos al verlo. Si consiguiera que ella se callara aunque fuera un segundo, podria aclarar las cosas.
– Nos tomamos un poco de coca hace un rato -explico Vallbona-. Todavia esta subida.
– Ya no, carino. Gracias a ti, ahora estoy con un jodido bajon de mierda.
– ?Quieres callarte? -le espeto Dave-. Cierra el pico, aunque sea un minuto. Mirad, esto no es una redada. No estais arrestados.
– Dijiste que nos echaramos al suelo -insistio Gay.
– Entonces, hazlo, joder -Sacudio la 45 con silenciador senalando al suelo. De todos modos, iba a tener que ponerse duro con ellos, cuando llegara el momento de robarles el barco. Puede que ahora fuera un momento tan bueno como cualquier otro-. No puedo perder tiempo con toda esta mierda.
De repente la puerta se abrio detras de Dave, golpeandole en la cabeza. Oyo que alguien en el pasillo decia:
– ?Que cono pasa ahi dentro?
Era la ocasion que aquellos dos necesitaban. Cada uno salto a coger una pistola.
La enorme automatica de la mano de Dave parecio hacerse cargo de lo que paso a continuacion y con la mira de laser era tan facil como hacer fotografias con la camara a prueba de idiotas de un idiota. Por un instante el mundo de Dave quedo reducido a un circulo rojo con un punto flotando en el centro y, antes de que la puerta a su espalda se abriera de golpe, lanzandolo encima de la cama llena de sangre, habia disparado varias veces mas.
Dave resbalo hasta el suelo, perseguido por el nuevo atacante, que agarro con una mano el puno en el que sostenia la pistola con tanta firmeza como con la otra le apretaba la garganta. Dave lo golpeo con fuerza por debajo de la barbilla, pero sin resultado alguno, y mientras forcejeaban, volvieron a ponerse de pie y fueron a parar a la puerta del bano de la
La puerta del bano se abrio de golpe y algo escupio dos veces al aire, sacudiendo al hombre como una descarga electrica. La presion del cordel alrededor del cuello se aflojo y un liquido humedo y caliente se le deslizo por el cuello. Pasaron un par de segundos antes de que Dave se diera cuenta de que la sangre era del otro, que gimio agonizante cuando Al se lo quito de encima. Luego, Al dio un paso atras, apunto y disparo otra vez al hombre en la garganta, solo para estar seguro.
Al miro ansiosamente a su socio, que no dejaba de toser, y pregunto:
– ?Estas bien?
Temblando, Dave respiro honda y libremente. Aguantandose el cuello, quemado por el nailon, metio la cabeza, que parecia que le iba a estallar, debajo de la ducha fria, sin prestar apenas atencion a la sangre que seguia manando de las heridas de bala del muerto y que desaparecia por el desague. Cuando Dave pudo contestar por fin a Al, la voz le sonaba como si se hubiera fumado un par de cartones de cigarrillos.
– Creo que si. Gracias. Me habria estrangulado sin remedio.
– De nada. Pero ?que clase de mierda de actor eres? Quiero decir, no te dan un Oscar por lo que ha pasado aqui abajo. Ni siquiera una mierda de Emmy. Joder con la habitacion. Parece salida
Dave se envolvio la cabeza con una toalla y suspiro.
– Que me cuelguen si lo se.
– ?Lo ves? Es lo que yo te dije. ?El factor Alias Smith & Jones? Es pura mierda. La gente lleva armas, a la gente le disparan. Es de pura logica.
– No me dieron ninguna opcion. Tuve que dispararles. Eran ellos o yo.
– Claro. Supongo que hubo algo en tus modales que les disgusto. Yo puedo comprenderlos. A veces, tu labia puede ser como las pulgas. Pica mas que la leche. Puede que ver esa placa tambien los provocara. ?Quien cono puede saberlo? Pero tuviste suerte de que yo bajara, tio, si no ahora estarias mas muerto que John Brown.
– Pensaron que los habiamos atrapado. Pensaron que era un arresto de verdad. Por eso trataron de coger las pistolas.
Pero a Al todo eso no le importaba. Estaba volviendo ya hacia el camarote, donde los dos cuerpos yacian en una postura grotesca, retorcidos en la cama manchada de sangre, para encaminarse escaleras arriba.
– ?Que cono importa eso ahora? -dijo-. Estan muertos, ?no? Para ellos fue un arresto de verdad. Estar muerto es el mayor arresto que hay.
Cuando subio y salio a la luz de la luna, Dave respiro hondo, aspirando el aire fresco de la noche. El
