– Joder -dijo-, es como ir al aeropuerto con Madonna y los crios.
– Ahora ya sabes lo que la gente quiere decir cuando dice que la riqueza es una carga.
– Confio vivir para gastarlo. Con todo este esfuerzo, el corazon me va como una locomotora.
– Conformate con ser un hijo de puta rico con mala salud, en lugar de uno de esos chavales de aspecto saludable que siempre piden que cambien las cosas.
– Eso es algo que puedo soportar.
Jadeando, los dos hombres llegaron a cubierta y dejaron caer los sacos, aliviados.
– Joder, tio, es un trabajo duro -dijo Al.
– ?Y eso es un problema?
– Mierda, si. Yo tengo ya mi
– Yo tambien estoy bastante cansado -admitio Dave.
– ?Que hora es?
– Hay dos barcos mas de dinero, y hay un monton mas de bolsas que tenemos que subir antes de que puedas aposentar tu culo en el vestibulo.
– Lo se. Solo preguntaba la hora. Pensaba que quizas te complaceria decirmelo, siendo como eres el orgulloso propietario del Rolls Royce de los relojes.
– Pronto amanecera.
– ?Tengo el aspecto de un jodido vampiro? Si quiero saber esa clase de mierda, esperare a que cante el gallo. Numeros. Eso es lo que quiero oir. Tic, tac, cono. Debido a mi urbanizado trasero y a mis jodidas costumbres urbanas.
– ?Pero, tu que eres: Stephen Hawking o algo asi? Son casi las tres. ?Que importancia tiene? Te lo dire si nos retrasamos. Lo primero que hare en cuanto lleguemos a Miami es comprarte un reloj, Al. Asi sabras cuando es hora de que cierres la boca. Venga, pongamonos en marcha antes de que algunos de los supernumos empiecen a sentir curiosidad por lo que esta pasando. Ya he matado a bastante gente por esta noche.
– ?Todavia te preocupa esa mierda?
– Por extrano que parezca, si.
– Calmate. Como te dije antes, eran ellos o tu. Un accidente.
– A mi no me suena a accidente.
– Claro que si. Una contingencia imprevista. Eso es lo unico que sucedio. Es necesario que busques algo positivo en lo que ha pasado. No quiero que te me pongas en plan Leonard Cohen. Eleva los ojos y piensa en tu nueva situacion. Primero, ahora eres un cabron rico. Y segundo, podian haber sido los federales los que te cargaste. Los de verdad. Piensa que te sentirias mas mierda que la mierda de un reptil si hubieras acabado con esa zorra federal en lugar de con la otra.
22
En Quantico, Kate habia aprendido que el secreto para librarse de unas esposas, perfeccionado por gente como Houdini, era muy sencillo. Consistia en tener la llave.
Cuando no se requerian llaves o ganzuas era necesario que las esposas tuvieran un muelle y un resorte en el sitio adecuado. Pero, por lo general, Houdini llevaba una llave en el recto o una ganzua diminuta debajo de la gruesa piel de la planta de los pies. Incluso con una ganzua, Kate no creia poder abrir todas las palancas de dentro de la diminuta cerradura. Se necesitaban anos de practica para conseguir esa habilidad. Ademas, ella prestaba un cuidado especial a sus pies. Tenia un trozo de piedra pomez al lado de la banera en casa y visitaba de forma regular al podologo. La salud y la buena forma eran importantes para ella. Hacia yoga para relajarse y para mantener un cuerpo flexible. Y, de vez en cuando, se volvia vegetariana. Howard decia que todo eso hacia que estuviera demasiado delgada, pero su ideal del aspecto que debia tener una mujer era Anna Nicole Smith. No es que Kate fuera plana de pecho o algo asi. Era femenina, de constitucion delgada. No un polvo de fantasia construido por Goodyear. Una vez, Howard le dijo que «de constitucion delgada» era un eufemismo para escualida. Eso fue poco despues de que ella le pusiera delante la prueba de su adulterio. ?Por que necesitaba otras mujeres? ?No la encontraba atractiva? ?Habia algo malo en su aspecto fisico? Le estuvo bien empleado por preguntar. Era esbelta. Elegante. Como un junco, como un bambu. La unica vez que Kate se sintio escualida fue cuando Howard, que queria un polvo rapido, trato de meterse dentro de la ducha con ella. Al infierno con aquel gordo hijo de puta. Delgada y esbelta, eso es lo que era. Pero no tan delgada como para poder sacarse las esposas como si fueran un brazalete.
Una vez, en Titusville, cuando era nina, metio la cabeza entre unos barrotes y, como no la podia sacar, su madre llamo a los bomberos. Durante media hora su hermano mayor la habia martirizado diciendo que tendrian que cortar los barrotes con un soplete de oxiacetileno, y que, a lo mejor, le quemaban tambien el cuello. Pero cuando llego el momento, se limitaron a cubrirle la cabeza con un espeso jabon liquido industrial y tirar de ella suavemente hasta sacarla de su prision. Ahora, sentada en el suelo del bano, penso en probar algo semejante. En el armario habia varias botellas de champu y gel de bano que Kate consiguio coger con los pies y luego colocar en sus manos esposadas. No tardo mucho en tener manos y munecas cubiertas de una espesa masa oleaginosa de color verde formada por diversos jabones. Las manos de Kate no eran mucho mas anchas que sus munecas; por lo menos no lo eran cuando apretaba con fuerza los huesos del metacarpio del pulgar y el menique; y cuando Dave la esposo, se habia sentido demasiado avergonzado para apretar tanto las esposas como para que estuviera incomoda. Detras del esparadrapo que le tapaba la boca, Kate lo maldijo y, decidida a no reconocer el dolor, empezo a tirar de las pegajosas esposas como si le fuera la vida en ello.
Dave tiro la ultima bolsa de dinero en la cubierta del
– Mejor tu que yo con esa mierda estilo Lloyd Bridges -dijo Al, sacudiendo la cabeza y temblando-. Miro, circunspecto, por la borda y luego escupio al mar-. El agua no parece demasiado limpia.
Dave estuvo a punto de decir algo sobre la botella de vodka que Al llevaba en la peluda mano y sobre la posible reaccion al mezclarla con las dos tiritas de Scopoderm que todavia llevaba en los brazos, pero lo penso mejor. El trabajo de Al habia acabado. A partir de ahora, mas o menos todo era asunto de Dave.
– Y ademas, ?que mierda quiere decir eso de
– Significa
Se metio por la cabeza lo que parecia un chaleco salvavidas hecho de goma negra: sujetos a la parte de delante habia algunos tubos, una boquilla y un cilindro verde del tamano de un extintor casero.
Al fruncio el ceno y dijo:
– ?Eso es todo? ?Eso es el deposito de aire? Tengo uno mas grande en el jodido sifon de la soda.
Dave asintio.
– Es un sistema Draeger de circuito cerrado. Un respirador. Recoge el aire espirado, sin producir burbujas. Es comodo y ligero -Se paso las correas del arnes por la entrepierna y luego alrededor de la cintura-. Puro oxigeno, sin mezcla, es ideal para el trabajo a poca profundidad. Y es muy pequeno, como puedes ver.
Al volvio a mirar por la borda.
– ?Que profundidad hay ahi abajo? -pregunto.
Dave observaba el cielo. El sol estaba saliendo. Iban un poco retrasados, pero se alegraba. No le entusiasmaba la idea de sumergirse en el agua del dique flotante del
– Unos seis metros -dijo, y comprobo el suministro de aire en la boquilla. Confiaba que fueran seis metros. El oxigeno era toxico por debajo de los diez metros.
– Bueno -dijo Al y bebio otro trago de vodka-, mejor tu que yo. Es lo unico que puedo decir.
Dave escupio en la mascara y froto el cristal con la saliva.
– Al, voy a hacer una suposicion arriesgada -dijo riendo-. No sabes nadar ?verdad?
