– Mucha gente no sabe nadar.

– Claro, y mucha gente muere ahogada cada ano.

Al le devolvio la sonrisa.

– No, si no van a nadar. Por lo que yo se, son casi siempre los que saben nadar y van a nadar los que se ahogan. Dejame que te pregunte algo. ?Quien de nosotros dos es mas probable que se ahogue en este momento, tu o yo?

– Ahi tengo que darte la razon.

– Es que la tengo. Y eso es asi porque tu eres el capullo retrasado mental que sabe nadar y utilizar ese Scuba, ?o no?

– Es una idea consoladora -admitio Dave y recogio la linterna y el cuchillo.

– Q.E.D. -dijo Al, con un encogimiento de hombros.

– ?Q.E.D.? -repitio Dave sonriendo.

– Si, es otro de esos jodidos acronimos. Significa la clase de mierda que habla por si misma.

– Se lo que significa -dijo Dave, retrocediendo hacia la popa del barco y subiendose a la escalera-. Solo me preguntaba si sabias que significaban las letras.

– Claro que si. Puede que no lea libros, pero no soy lo que se dice un ignorante. Quieren decir «Que se emplea sin destreza». Como pasa con los capullos que saben que cono hacen en el agua y se creen James Bond o algo asi y pueden acabar con sus cuerpos terrenales mas ahogados que la ciudad perdida de la Atlantida. ?Entiendes lo que digo? Ten cuidado alla abajo. Si metes el culo en un agujero de problemas, no esperes que salte y te ayude. Y tampoco esperes que lo haga Pamela Anderson. El unico vigilante que hay por estos contornos es el Baywatch que llevas en la muneca.

– Si me ahogo, es para ti -dijo Dave mirando su reloj.

– Ya, como que yo voy a bajar a buscarlo. ?Es sumergible?

– Claro, es un autentico taquimetro.

– Tu lo has dicho, tio. Es el medidor de tiempo mas de tios tiquismiquis que he visto en mi vida -Al se echo a reir-. Nada, te lo quedas tu. Yo ya tengo bastante basura.

Sonriendo, Dave se deslizo al agua. Estaba mucho mas fria de lo que esperaba y se alegro de llevar el traje de neopreno. Se detuvo un momento y miro hacia arriba a las altas paredes del buque y al monton de navios que le rodeaba. No era solo de la luz del dia de lo que se alegraba; tambien de que el mar estuviera mas en calma. Meterse en el dique flotante del Duke durante la tormenta habria sido mucho mas peligroso. Encendio la linterna, se ajusto la mascara, sujeto la boquilla entre los dientes y luego se sumergio en las aceitosas aguas.

Mientras nadaba por debajo del casco lleno de lapas del buque, la sensacion de estar encerrado amenazo por un momento con desembocar en el panico. Era como estar otra vez en Homestead. Otra vez en su celda, empapado en el sudor de su peor pesadilla, ahogandose en las profundidades insondables de su condena de cinco anos. Armandose de valor, se impulso con los pies hacia el soporte submarino soldado al fondo del muelle del Duke, al cual estaba firmemente sujeto el Britannia. Solo tenia que cortar las cuerdas para que el barco flotara libre. De no ser porque Al lo ignoraba todo de la navegacion y del funcionamiento de un yate moderno, esta era la etapa del plan en la que mas nervioso habria estado Dave por miedo a que su socio lo traicionara. Porque, una vez cortadas las cuerdas, Al solo tenia que soltar los cables de babor que amarraban el Britannia al Duke y el barco flotaria libremente. Un rapido aceleron de los motores marcha atras y el barco estaria en medio del Atlantico por si mismo. La falta de conocimientos maritimos de Al nunca le habia parecido tan tranquilizadora como en aquel momento.

Como la popa del Duke estaba abierta al oceano, habia peces nadando en el agua del dique. En su mayor parte eran mujoles y roncadores, y apenas reparo en ellos mientras nadaba con fuerza por debajo del casco del barco y asia la clavija. La cuerda era gruesa y utilizo el filo de sierra de su cuchillo de submarinismo para cortarla. Incluso asi, tardo varios minutos en lograrlo y poder desanudar el extremo atado a la clavija para que no se enredara en la helice cuando se pusieran en marcha. Entretanto, el extremo amarrado al soporte del muelle se hundia en el agua y asusto a un pequeno banco de mujoles. Confundiendo la cuerda con alguna especie de depredador, una anguila, quizas, los peces se dieron la vuelta y pasaron al lado de Dave, casi rozandole la cara, como si quisieran utilizarlo para protegerse. Todavia se maravillaba de su velocidad y belleza y se felicitaba por la facilidad con que habia completado su tarea, cuando vio la autentica razon de la subita huida de los mujoles. No era la cuerda en absoluto, sino la aerodinamica silueta de color azul plateado de una gran barracuda. El sobresalto que tuvo al verla hizo que se le cayera la linterna.

Rapida y potente, con sus dos aletas dorsales bien separadas, su mandibula inferior prominente y su enorme boca llena de afilados dientes, la barracuda de casi dos metros era un pez aterrador y Dave conocia lo suficiente su fama de animal agresivo como para desconfiar enormemente de ella. En Florida las barracudas eran responsables de mas ataques a los nadadores que los tiburones. Y aunque nunca devoraban a la gente, podian infligirles las heridas mas graves. Instintivamente, Dave empezo a alejarse de ella nadando suavemente, dirigiendose hacia la proa del Britannia y, curioso, el gran pez le siguio. Se decia que las barracudas se sentian atraidas por los objetos brillantes y Dave no estaba seguro de si la hoja del cuchillo que llevaba en la mano era un recurso de defensa o la causa de que estuviera en peligro. Nadaba de espaldas, no queriendo perder de vista a la criatura por si decidia atacarlo. No es que pensara que el pez pudiera matarlo, pero los dientes afilados como cuchillas de algunas barracudas estaban impregnados de una substancia toxica que podia envenenarte. Lo ultimo que Dave necesitaba en mitad del Atlantico era una mordedura infectada.

Se sumergio mas profundamente para evitar golpearse la cabeza contra los cascos de los otros barcos. Y la barracuda lo siguio lentamente, desapareciendo a veces en la oscura sombra de un barco para reaparecer como un brillante rato de plata cuando entraba de nuevo en aguas iluminadas por el sol. Dave penso tan friamente como pudo que era como si te siguiera un perro peligroso y algo cobarde que solo esperara la oportunidad adecuada que le volvieras la espalda para atacar por ejemplo. Y por mas que Dave se impulsara en el agua, la barracuda mantenia la distancia de tres metros entre ellos agitando sin el menor esfuerzo su cola de aspecto furtivo.

Dave se arriesgo a mirar el reloj. Estaba perdiendo un tiempo precioso. Y cuando vio que ya habia recorrido todo el largo del Duke y que estaba bajo la proa del Jade, a proa del dique flotante, supo que tendria que hacer algo pronto, o su pequena reserva de oxigeno se agotaria. Nadando en un circulo soleado, Dave miro hacia arriba y vio la escala de proa del Jade tocando el agua a unos tres metros por encima de su cabeza. Al impulsarse a una posicion mas vertical con los pies vio como el sol daba en su reloj y, al mismo tiempo, la barracuda se volvia ligeramente hacia la pequena explosion de luz. Solo podia hacer una cosa. A reganadientes, Dave se quito el reloj y lo paso a la mano donde sostenia el cuchillo. Durante un par de segundos dejo que el sol espejeara en el conjunto de brillante metal de su mano. Solo cuando estuvo seguro de que la barracuda observaba los dos objetos, los solto. Cuando se hundian hacia el fondo del dique, la barracuda, con un golpe de la cola, se lanzo tras ellos. Las mandibulas del animal, una trampa para hombres, se abrian y cerraban sobre la plata, como de escamas de pez, de la pulsera metalica del reloj.

Dave no vacilo. Se impulso con fuerza con los pies hacia la ondulante superficie y la escala que habia por encima de su cabeza.

Justo cuando alcanzaba y agarraba la escala intuyo que la enorme barracuda iba a por el. La adrenalina se le disparo por el corazon y los musculos de la espalda, haciendolo subir por la escala con tanta velocidad que casi penso que habia alguien tirando de el desde fuera del agua. Unos centimetros por debajo del final de la escala y del talon del pie descalzo de Dave, la barracuda se arqueo en la aceitosa superficie y luego desaparecio en las azules y poco profundas aguas.

Dave se arranco la boquilla y trago una bocanada profunda y vacilante del aire de la manana.

– ?Leche! ?Joder!-solto jadeando-. ?Por que poco!

Ahora que el pez se habia marchado, tambien se le habia ido la fuerza de los brazos y pasaron un par de minutos antes de que pudiera subirse a la cubierta del Jade. De pie en ella, volvio a respirar profundamente y trato de calmarse. Un instante despues oyo un disparo y algo silbo por encima de su cabeza, rebotando en el mamparo delantero del Duke. Se tiro al suelo, sin poder creerse el giro letal de los ultimos acontecimientos.

– Cono, ?y ahora que pasa?

Вы читаете Plan Quinquenal
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату