De barbilla prominente y con aquel bigote a lo Douglas Fairbanks, tenia la pinta de intrepido bucanero, lo cual debia serle util a un periodista que trabajaba para un periodico americano.

Fuimos al Osteria Bavaria -el que fuera el restaurante favorito de Hitler-, y discutimos sobre quien pagaria la cuenta mientras recordabamos los viejos tiempos y pasabamos lista a los que habian muerto y a los que todavia seguian con vida. Pero cuando le dije que tenia la sospecha de que la fuente del obispo Neuhausler en la prision de Landsberg era una mentirosa y una granuja, se acabo la discusion sobre quien se haria cargo de la cuenta.

– A cambio de una historia como esa, el periodico paga la comida.

– Pues lo lamento -le dije-. Esperaba que tu me dieras informacion. Estoy buscando a un criminal de guerra.

– ?No lo es todo el mundo?

– Este se llama Friedrich Warzok.

– No me suena.

– Durante algun tiempo fue comandante de un campo de trabajos forzados situado cerca del gueto de Lvov.Un lugar llamado Lemberg-Janowska.

– Suena a un tipo de queso.

– Esta en el sureste de Polonia, cerca de la frontera con Ucrania.

– Un pais de mierda -dijo Korsch-. Alli perdi el ojo.

– ?Como se hace algo asi, Friedrich? ?Por donde comienzo a buscar a ese hombre?

– ?Que te interesa saber?

– Su esposa es mi clienta. Quiere volver a casarse.

– ?Y no puede obtener una declaracion de la Weh rmacht? Son bastante serviciales, en serio. Incluso en casos de ex miembros de las SS.

– En marzo de 1946 seguia vivo.

– Asi que quieres saber si se ha llevado a cabo alguna investigacion.

– Eso es.

– Todos los crimenes de guerra cometidos por nuestros amigos y superiores estan siendo investigados por los Aliados. Aunque se dice que dentro de poco la oficina del fiscal se hara cargo de las investigaciones. Sin embargo, hoy por hoy, te conviene comenzar por el Registro Central de Criminales de Guerra y de Sospechosos de atentar contra la Se guridad, creado por el SHAEF. Los registros CROWCASS. Hay unos cuarenta. Aunque no se puede acceder a ellos. La responsabilidad de la investigacion esta ahora en manos de la Jun ta Directiva de Servicios Legales del Ejercito, que se ocupa de los delitos cometidos en cualquier ambito militar durante la guerra. Tambien esta la CIA. El los tienen una especie de registro central. Pero mucho me temo que ni los Servicios Legales del Ejercito ni la CIA se pondran a disposicion de un particular como tu. Y por supuesto, tambien tienes el Centro de Documentacion Americana, en Berlin Occidental. Creo que alli cualquiera puede consultar los documentos. Siempre y cuando el general Clay de su permiso, eso si.

– No, gracias -respondi-. Puede que el bloqueo ya haya terminado, pero prefiero mantenerme lejos de Berlin. Es por los rusos. Tuve que salir de Viena para perder de vista a un coronel de la In teligencia rusaempenado en reclutarme para la MVD, o como llamen hoy en dia a la Po licia Secreta sovietica.

– Se llama MVD -aclaro Korsch-. Si no quieres ir a Berlin, puedes acudir a la Cruz Ro ja. Tienen un servicio de localizacion internacional, aunque solo para los desplazados. Puede que sepan algo. Y estan tambien las organizaciones judias. La Bric hah, por ejemplo. Comenzo siendo una organizacion que sacaba del pais a refugiados de manera clandestina, pero desde la formacion del Estado de Israel se han movilizado para dar caza a viejos companeros. Al parecer, no confian en los alemanes ni en los Aliados para eso. Y la verdad es que no me extrana. Ah, si, y hay un tipo en Linz que ha montado su propio grupo de busqueda de nazis, con dinero americano. Un tal Wiesenthal.

Menee la cabeza.

– No creo que vaya a importunar a ninguna organizacion judia. No con el pasado que tengo.

– Supongo que haces bien. Al fin y al cabo, no me imagino a un judio queriendo ayudar a alguien que estuvo en las SS, ?verdad? -dijo, y se echo a reir.

– Verdad. Por ahora me cenire a los Aliados.

– ?Estas seguro de que Lvov esta en Polonia? Diria que estaba en Polonia pero que ahora es parte de Ucrania. Ya sabes, para complicarlo todo un poco mas.

– ?Que me dices del periodico? Tu debes de tener acceso de algun tipo a los americanos. ?No podrias averiguar algo?

– Supongo que si -respondio Korsch-. No te preocupes, mantendre los ojos abiertos.

Escribi el nombre de Friedrich Warzok en un pedazo de papel y debajo el del campo de trabajos forzados de Lemberg-Janowska. Korsch lo doblo y se lo metio en el bolsillo.

– ?Que fue de Emil Becker? -pregunto-. ?Te acuerdas de el?

– Los americanos lo ahorcaron en Viena, hara un par de anos.

– ?Por crimenes de guerra?

– No. Aunque en realidad, si hubieran investigado, hubieran encontrado evidencias de mas de uno.

Korsch nego con la cabeza.

– Si te acercas lo suficiente, resulta que todos tenemos las manos manchadas.

Me encogi de hombros. No le pregunte que habia hecho durante la guerra. Solo sabia que habia llegado a Kriminalinspektor de la RSHA, lo cual significaba que habia tenido algo que ver con la Ges tapo. No me parecio oportuno estropear una comida distendida con preguntas por el estilo. El tampoco mostro ninguna curiosidad por saber que habia hecho yo.

– ?Entonces por que? -pregunto-. ?Por que lo colgaron?

– Por asesinar a un oficial americano. He oido que estaba muy metido en el mercado negro.

– Eso no me extrana. Que estuviera implicado en el mercado negro, quiero decir. -Korsch alzo la copa de vino-. Por el, de todos modos.

– Si -comente, levantando mi copa-. Por Emil, el pobre cabron. -Anadi, y apure hasta la ultima gota-. Por curiosidad, ?como termina una bestia parda como tu trabajando de periodista?

– Sali de Berlin justo antes del bloqueo. Un tal Ivan que me debia un favor me echo una mano. Y vine aqui. Me ofrecieron trabajo como periodista de sucesos. Trabajo las mismas horas pero el sueldo es mucho mejor. He aprendido ingles. Tengo mujer e hijo. Y una bonita casa en Nymphenburgo. -Hizo un gesto de negacion-. Berlin se acabo. Que los Ivanes se hagan con ella es solo cuestion de tiempo. Parece como si la guerra hubiese sido hace mil anos. Y si te digo la verdad, todo este tema de los crimenes de guerra muy pronto no importara un carajo. Tu espera a que pongan en marcha la amnistia. Eso es lo que quiere todo el mundo, ?no?

Asenti. ?Quien era yo para discutir algo que queria todo el mundo?

12

Sali de Munich por el oeste y conduje en direccion a la ciudad medieval de Landsberg. Con su ayuntamiento, su puerta bavara gotica y su famosa fortaleza, aquel era un lugar historico ademas de bien conservado ya que, durante la guerra, los Aliados lo habian evitado a fin de no aniquilar a miles de trabajadores extranjeros y judios repartidos por nada menos que treinta y un campos de concentracion de los alrededores. Despues de la guerra, los americanos utilizaron aquellos mismos campos para albergar a la poblacion desplazada. El mayor de todos ellos aun contenia a mas de mil desplazados judios. Aunque mucho mas pequena que Munich y Nuremberg, el Partido Nazi habia considerado a Landsberg como una de las tres ciudades mas importantes de Alemania. Antes de la guerra habia sido el lugar de peregrinacion de los jovenes alemanes. Y no por razones arquitectonicas o religiosas -a no ser que se considerara el nazismo una religion- sino porque a la gente le atraia visitar la celda de Landsberg en que Adolf Hitler, encarcelado alli durante casi un ano tras el frustrado golpe de estado de 1923 en la cerveceria de Munich, habia escrito Mein Kampf. Sin lugar a dudas, Hitler se sintio muy comodo en la carcel de Landsberg. Construida en 1910 dentro de los muros de la fortaleza medieval, la carcel fue una de las mas modernas de Alemania y, al parecer, Hitler recibio el trato de un invitado de honor y no el de un revolucionario

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