Por eso se lleva la nuez a la boca de nuevo y echa a correr arbol arriba, hasta la copa.

Quiza uno de esos pueda trepar por los arboles.

Todo cuidado es poco.

Domingo 8 de noviembre

(Tarde/ Noche)

Las ocho y media, domingo por la tarde. Al mismo tiempo que la ambulancia con Virginia y Lacke conduce sobre el puente de Traneberg, al mismo tiempo que el jefe de la policia de Estocolmo muestra una fotografia a los periodistas avidos de material grafico, al mismo tiempo que Eli elige vestido en el armario de la madre de Oskar, al mismo tiempo que Tommy echa pegamento en una bolsa de plastico y aspira por la nariz el dulce embotamiento y el olvido, al mismo tiempo que una ardilla es el primer ser viviente que ve a Hakan Bengtsson en las ultimas catorce horas, Staffan, uno de los que ha participado en la busqueda, esta a punto de servir el te.

No ha notado que la tetera esta un poco desportillada justo en el orificio de salida, y buena parte del te se escurre por la manga, por la tetera, y cae en la encimera. Murmura algo y vuelca el recipiente tan deprisa que el liquido rebosa y la tapa de la tetera cae en la taza. El te hirviendo le salpica las manos y suelta de golpe la tetera, pone los brazos rigidos a lo largo del cuerpo mientras mentalmente recita el alfabeto hebreo para contener el impulso de lanzar el recipiente contra la pared. Aleph, Beth, Gimel, Daleth…

Yvonne entro en la cocina y vio a Staffan doblado sobre el fregadero con los ojos cerrados.

– ?Que ha pasado? Staffan meneo la cabeza.

– Nada.

Lamed, Mem, Nun, Samesh…

– ?Estas triste?

– No.

Koff, Resh, Shin, Taff. Asi. Mejor.

Abrio los ojos, hizo un gesto senalando a la tetera.

– Para mi que esta es una mala tetera.

– ?Es mala?

– Si, se… se sale fuera cuando uno vierte el liquido

– No lo he notado nunca.

– Pues se sale de todas formas.

– Pero si esta bien.

Staffan apreto los labios, extendio la mano que se habia quemado hacia Yvonne e hizo un gesto hacia ella: Calma. Shalom. Callate.

– Yvonne. Siento en este momento… unas ganas enormes de darte un tortazo. Asi que, por favor: no hables mas.

Yvonne dio medio paso atras. Algo dentro de ella estaba preparado para esto. Era una intuicion de la que no habia querido ser consciente, pero si que habia sospechado que Staffan, detras de su mansa fachada, ocultaba alguna que otra forma de… rabia.

Se cruzo de brazos, tomo aire unas cuantas veces mientras Staffan estaba quieto, con la mirada fija en la taza de te con la tapa dentro. Luego dijo:

– ?Sueles hacerlo?

– ?Que?

– Pegar. Cuando algo te sale mal.

– ?Te he pegado?

– No, pero dijiste…

– Yo dije. Y tu escuchaste. Y ahora esta bien.

– ?Y si no te hubiera escuchado?

Staffan parecia totalmente calmado e Yvonne se relajo, bajo los brazos. El le cogio las manos entre las suyas, le beso suavemente el dorso de las dos.

– Yvonne. Uno tiene que escuchar al otro.

Sirvieron el te y lo tomaron en el cuarto de estar. Staffan anoto en su memoria que tenia que comprar una tetera nueva de regalo para Yvonne. Esta le pregunto acerca de la busqueda en el bosque de Judarn y Staffan se lo conto. Ella hizo lo que pudo para mantener viva la conversacion alrededor de otros temas, pero al final llego de todos modos la pregunta inevitable.

– ?Donde esta Tommy?

– Yo… no se.

– ?No lo sabes? Yvonne…

– Bueno. En casa de un amigo.

– Hmm. ?Cuando vuelve?

– No, creo que… iba a pasar la noche. Alli.

– ?Alli?

– Si. En casa de… Yvonne repaso en su cabeza los nombres de los amigos de Tommy que ella conocia. No queria decirle a Staffan que Tommy pasaba la noche fuera de casa sin que ella supiera donde. Staffan se tomaba muy en serio eso de la responsabilidad de los padres.

– … en casa de Robban.

– Robban. ?Es su mejor amigo?

– Si, debe de serlo.

– ?Como se apellida ese Robban?

– … Ahlgren, ?por que? Tienes algo que…

– No, solo estaba pensando.

Staffan cogio su cucharilla, dio un golpecito con ella en la taza de te. Un suave tintineo. Asintio.

– Bien. No, escucha… creo que debemos llamar a casa de ese Robban y pedirle a Tommy que venga un momento. Para que yo pueda hablar un poco con el.

– No tengo el numero.

– No, pero… Ahlgren. ?Sabras donde vive? No hay mas que mirar en la guia telefonica.

Staffan se levanto del sofa e Yvonne se mordio el labio inferior, se dio cuenta de que estaba construyendo un laberinto del que iba a ser cada vez mas dificil salir. El cogio la guia y se coloco en mitad del cuarto de estar, hojeandola mientras decia en voz baja:

– Ahlgren, Ahlgren… Hmm. ?En que calle vive?

– Yo… en Bjornsonsgatan.

– Bjornsons… no. No hay ningun Ahlgren alli. Pero hay uno aqui, en la calle Ibsengatan. ?Puede ser el?

Como Yvonne no contestaba, Staffan puso el dedo en la guia y dijo:

– Creo que voy a probar con el de todas formas. Era Robert, ?no?

– Staffan…

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