para evitar que entrechocaran unos con otros. Todavia en cuclillas se alejo de la puerta paso a paso. Sintio el angulo del rincon contra su espalda al mismo tiempo que el haz de luz que entraba por la abertura de la puerta se oscurecia.
Papa Noel estaba parado entre la lampara y el refugio. Tommy se tapo la boca con las dos manos para no gritar, temiendo que la puerta se abriera.
Una mano agarro el borde de la puerta, tirando de ella hacia arriba con tanta fuerza que esta choco contra la pared, se salio de un gozne. La puerta se descolgo y reboto colgando torcida, golpeando el hombro al cuerpo que ahora llenaba el hueco de la puerta.
Todavia se podian distinguir manchas de color azul claro en la bata que le cubria el cuerpo hasta las rodillas. El resto era un mapa sucio de tierra, barro y manchas que la nariz de Eli pudo identificar como sangre de animales, sangre humana. La bata estaba rota por varios sitios; en las aberturas se vislumbraba una piel blanca, marcada con rasgunos que no curarian nunca.
La cara no habia cambiado. Una masa mal trabajada de carne desnuda con un unico ojo rojo estampado alli como de broma, una guinda pasada para coronar un pastel podrido. Pero ahora tenia la boca abierta.
Un agujero negro en la mitad inferior de la cara. No habia labios que pudieran ocultar los dientes, que estaban al descubierto; una irregular corona blanca que hacia la oscuridad aun mas oscura. El agujero se ensancho, se redujo como si masticara algo y de el salio:
– Eeeiiiij.
No se podia distinguir si el sonido queria decir «hej» o «Eli», puesto que pronunciaba la jota o la ele sin ayuda de los labios o de la lengua. Eli dirigio el palo hacia el corazon de Hakan, diciendo:
– Hola.
La no-muerte. Eli no sabia nada de ella. No sabia si el ser que tenia delante estaba dominado por las mismas limitaciones que el mismo. Si seria suficiente con destrozarle el corazon. Sin embargo, el hecho de que Hakan estuviera parado ante el hueco de la puerta parecia indicar una cosa: que necesitaba una invitacion.
La pupila de Hakan se movia de arriba abajo, sobre el cuerpo de Eli que se sentia desprotegido con el ligero vestido amarillo. Habria deseado que tuviera mas tela, que hubiera mas obstaculos entre su propio cuerpo y el de Hakan. Tanteando, acerco el palo al pecho de este.
Se oyo un sonido gutural hueco cuando aquel ser expulso aire y una gota de liquido viscoso de color amarillento salio del doble orificio donde habia estado la nariz. ?Un suspiro? Luego un susurro roto: «Aaaajjj»… y uno de los brazos dio una sacudida rapida, espasmodica,
Se agarro con torpeza la bata por la parte de abajo, casi por el dobladillo, y se la subio.
El pene de Hakan emergia tieso del cuerpo, llamando la atencion, y Eli observo su rigida hinchazon surcada por una red de venas y…
– Aaaajjj…
Sacudidas violentas de la mano de Hakan cuando se movia el prepucio arriba y abajo, arriba y abajo y el glande aparecia y desaparecia, aparecia y desaparecia, como el muneco de la caja, mientras proferia un sonido de placer o algo parecido.
– Aaaaeee…
Y Eli rio aliviado.
Permaneceria alli, incapaz de moverse del sitio hasta que… hasta que…
Eli vio ante si la imagen de una de esas munecas obscenas a las que se daba cuerda con una llave; el monje al que se le levantaba el habito y empezaba a masturbarse mientras durara la cuerda.
Eli se reia, estaba tan distraido con la demencial imagen que no noto cuando entro Hakan en el cuarto, sin que nadie lo invitara. No noto nada hasta que el puno, que hacia un momento estaba apretado alrededor de un placer imposible, se alzo sobre su cabeza.
En un espasmo rapido como el rayo golpeo con el brazo hacia abajo y el puno cayo sobre la oreja de Eli con una fuerza que habria bastado para matar a un caballo. El golpe cayo oblicuo y la oreja de Eli se doblo hacia dentro con tanta fuerza que se le rasgo la piel y media oreja se le despego de la cabeza cayendo subitamente al suelo dando contra el cemento con un golpe sordo.
Cuando Tommy comprendio que lo que avanzaba por el pasillo no se dirigia al refugio, se aventuro a quitarse las manos de la boca. Estaba sentado pegado al rincon, e intento escuchar.
La voz de la chica.
Luego la risa. Y, ademas, esa otra voz. No sonaba siquiera como si viniera de una persona. Despues, golpes amortiguados, ruido de cuerpos que se movian.
Ahora se estaba produciendo algun tipo de… movimiento alli dentro. Algo fue arrastrado por el suelo y Tommy
El corazon le palpitaba como un tambor de juguete y las manos le temblaban. No se atrevio a encender el mechero, y para concentrarse mejor cerro los ojos buscando con la mano encima de la pila de cajas.
Los dedos se cerraron alrededor de lo que encontro: el trofeo de tiro con pistola de Staffan. Con cuidado, lo levanto del sitio donde estaba, lo sopeso en la mano. Si lo agarraba por el pecho de la figura, el pedestal de piedra funcionaria como un mazo. Abrio los ojos y se dio cuenta de que podia distinguir vagamente la silueta del tirador de plata.
Con el trofeo apretado contra su pecho se agacho otra vez en la esquina, esperando a que todo aquello terminara.
Eli era manipulado.
Mientras nadaba hacia la superficie desde la oscuridad en la que se habia hundido, sintio como su cuerpo, a distancia, en otra parte del mar… era manipulado.
Una presion fuerte en la espalda, las piernas apretadas hacia arriba, hacia atras, y aros de hierro alrededor de los tobillos. Los tobillos con sus aros de
