real que el mismo. La abrazo, era su companero.
Tommy habia estado sentado con la cabeza apoyada en las rodillas, con los ojos cerrados y las manos apretadas contra los oidos para no enterarse, para no tener que oir lo que ocurria en el local del sotano. Le habia parecido que la chiquilla habia sido asesinada. Pero no pudo, no se atrevio a hacer nada y por eso habia tratado de negar toda la situacion desapareciendo el mismo.
Habia estado con su padre. En el campo de futbol, en la playa, en la piscina de Kaanan. Finalmente se habia detenido en el recuerdo de aquella vez en el campo de Racksta cuando ambos probaron a volar un avion con mando a distancia que alguien del trabajo le habia dejado a su padre.
Su madre los habia acompanado un rato, pero al final le parecio que era muy aburrido estar mirando como el avion hacia sus acrobacias en el aire y se fue a casa. Su padre y el siguieron hasta que se hizo de noche y el avion no era mas que una silueta contra el cielo rosa del atardecer. Despues se marcharon a casa a traves del bosque cogidos de la mano.
Absorto en el recuerdo de aquel dia, Tommy habia permanecido distraido de los gritos, de la locura que tenia lugar a unos metros de el. Todo lo que existia era el zumbido irritado del avion, el calor de la enorme mano de su padre sobre su espalda mientras el manejaba nervioso el aparato en amplios circulos sobre el campo, el cementerio.
Por aquel entonces Tommy no habia entrado nunca alli; se habia imaginado personas que vagaban al azar entre las tumbas, llorando lagrimas brillantes como las de los tebeos que caian salpicando las piedras. Pero eso era antes. Despues su padre habia muerto y Tommy tuvo que enterarse de que la tristeza de un camposanto rara vez, muy rara vez es asi.
Las manos aun mas apretadas contra los oidos y fuera de aquellos pensamientos. Piensa en el camino a traves del bosque, piensa en el olor de la gasolina especial del avion, en su botellita, piensa…
Solo cuando a traves de la proteccion oyo el pestillo de una cerradura se quito las manos y miro. Inutilmente, porque el cuarto del refugio estaba mas oscuro que el espacio que habia detras de sus parpados. Empezo a contener la respiracion mientras el otro pestillo sono en su sitio, continuo mientras lo-que-fuera estaba todavia en el sotano.
Despues, el golpe lejano de la puerta del sotano; las paredes retumbaron y aqui estaba el ahora. Con vida.
No sabia con exactitud que habia sido «eso», pero fuera lo que fuese no le habia descubierto.
Tommy abandono su postura. Un hormigueo le recorrio los musculos dormidos de las piernas cuando intento avanzar hacia la puerta tanteando la pared. Tenia las manos sudorosas por el miedo y la presion contra los oidos, la estatua a punto estuvo de resbalarsele.
Con su mano libre encontro un volante de la cerradura y empezo a darle la vuelta.
Se movio un decimetro, pero luego se paro.
Apreto con mas fuerza, pero el volante se nego a moverse mas alla. Solto la estatuilla para poder tirar con las dos manos y cayo al suelo con un
Tommy se paro.
Se agacho al lado de la puerta, intento mover el volante de abajo. Paso lo mismo. Unos diez centimetros y luego stop. Se sento en el suelo. Trato de pensar de una manera practica.
Mas o menos, algo asi.
De todos modos aparecio furtivamente aquel miedo que habia sentido unos meses despues de la muerte de su padre. Hacia mucho tiempo que esa sensacion le habia abandonado, pero ahora, encerrado en aquella boca de lobo, empezaba de nuevo. El amor a su padre que, a traves de la muerte, se habia convertido en miedo de el. De su cuerpo.
Empezo a formarsele un nudo en la garganta, los dedos se le pusieron rigidos.
Habia velas en una balda en el almacen, al otro lado. El problema era llegar hasta alli en la oscuridad.
Se dio un golpe en la frente tan fuerte que restallo, se rio. ?Pero si tenia un mechero! Y ademas: ?de que cojones le habria servido buscar las velas si no hubiera tenido nada con que encenderlas?
Mientras buscaba el encendedor en el bolsillo penso que su situacion no era tan desesperada. Antes o despues vendria alguien al sotano, su madre, al menos, y si tenia luz, pues ya estaba.
Saco el mechero, lo encendio.
Sus ojos acostumbrados a la oscuridad quedaron cegados por la llama, pero cuando se recuperaron vio que no estaba solo. Tendido en el suelo, justo al lado de su pie estaba…
No se le ocurrio pensar en que su padre habia sido incinerado cuando a la luz de la oscilante llama vio la cara del cadaver y esta respondia totalmente a sus expectativas sobre el aspecto que debe tener uno cuando se ha pasado varios anos bajo tierra.
Lanzo un chillido justo enfrente de la llama del encendedor y este se apago, pero un instante antes tuvo tiempo de ver como la cabeza de su padre daba una sacudida y…
El contenido de sus tripas se vacio en los pantalones con una explosion humeda que le calento el culo. Luego se le doblaron las piernas, el esqueleto se le descompuso y se desplomo perdiendo el mechero, que rodo por el suelo. Su mano cayo justamente sobre los pies helados del cadaver. Las unas afiladas le aranaron la palma de la mano y mientras seguia gritando
empezo a tocar, a acariciar el pie frio como si fuera un cachorro que necesitara consuelo. Siguio hacia arriba pasandole la mano por la espinilla, la pierna, sintiendo como los musculos tensos debajo de la piel se movian mientras el gritaba convulsionado, berreando como un corzo.
Las puntas de sus dedos tocaron metal. La escultura. Estaba recostada entre las piernas del cadaver. Agarro la figura por el pecho, dejo de gritar y volvio por un instante a lo concreto.
En silencio tras los gritos oyo el sonido pegajoso de algo que caia mientras el cadaver levantaba la parte superior del cuerpo, y cuando un miembro frio le rozo el dorso de la mano, la retiro y apreto la estatua.
No. Tommy se deslizo hacia atras, lejos del cadaver con la deposicion embadurnandole las nalgas, y le parecio por un momento
