Si hubiera estado sobrio quiza se hubiera ido de alli en ese momento. Abandonando aquella laguna oscura que podia contener cualquier cosa bajo su superficie de nuevo quieta y reluciente. Un cuerpo descuartizado, por ejemplo.
Pero la borrachera lo hacia inconsciente incluso de su propio miedo, asi que cuando vio la cadenita que desde el borde de la banera se hundia en aquel liquido oscuro, alargo la mano y tiro de ella.
El tapon se solto alli abajo, el desague empezo a sorber y a tragar y se formo un ligero remolino en la superficie. Se puso de rodillas delante de la banera, se lamio los labios. Sintio el sabor acre, escupio en el suelo.
La superficie descendia lentamente. Una linea de color rojo mas oscuro se veia marcada con nitidez cerca del borde, donde el agua habia alcanzado el nivel mas alto.
Despues de algun minuto aparecio sobre la superficie la silueta de una nariz en uno de los extremos. En el otro, un monton de dedos que subian mientras el los observaba, convirtiendose en dos medios pies. El remolino de la superficie, intensificado, estaba ahora justamente ahi.
Deslizo la mirada a lo largo del cuerpo de nino que gradualmente fue apareciendo en el fondo. Un par de manos cerradas sobre el pecho. Rotulas. Una cara. La absorcion era mas lenta cuando la ultima sangre desaparecia por el desague.
El cuerpo que tenia delante de sus ojos era de color rojo oscuro; tornasolado, pringoso como un recien nacido. Tenia un ombligo. Pero no tenia organos sexuales. ?Chico o chica? No tenia importancia. Al observar la cara con los ojos cerrados lo reconocio demasiado bien.
Cuando Oskar intento correr, las piernas se le quedaron bloqueadas. Se negaron.
Durante cinco segundos penso realmente que iba a morir. Que iban a empujarlo. Ahora los musculos se negaban a abandonar ese pensamiento.
En el trecho entre la escuela y el gimnasio se le paso.
Queria tumbarse. Dejarse caer hacia atras en aquellos setos, por ejemplo. La cazadora y los pantalones forrados evitarian que se le clavaran las ramas; solo lo acogerian suavemente. Pero tenia prisa. El segundero avanzando a saltos sobre la esfera del reloj.
La escuela.
La fachada angulosa y rojiza de ladrillo visto, ladrillo sobre ladrillo. En su cabeza, volo como un pajarillo por los corredores, entrando en la clase. Jonny estaba alli. Tomas. Sentados en sus pupitres y haciendole burla. Bajo la cabeza, se miro las botas.
Tenia los cordones sucios; uno de ellos a punto de desatarse. Uno de los remaches metalicos del empeine se habia doblado, metiendose un poco hacia dentro. En los talones, la imitacion de piel estaba abombada, brillante de tan gastada. De todas formas, probablemente tendria que llevar aquellas botas todo el invierno.
Frio, humedad en los pantalones. Levanto la cabeza.
Se meo. Las lineas rectas de la fachada de ladrillo visto se torcieron, se borraron, desaparecieron cuando echo a correr. Corria de tal manera que todo eran salpicaduras alrededor. El suelo volaba bajo sus pies y ahora le parecia como si el globo girara demasiado
Las piernas le seguian cuando los edificios altos, la antigua tienda de Konsum, la fabrica de bolitas de chocolate pasaron al mismo tiempo ante el, y la velocidad, junto con la costumbre, hizo que entrara en el patio a toda maquina, pasando por delante del portal de Eli hasta alcanzar el suyo.
Casi se estampa contra un policia que iba a entrar en su portal. El agente extendio la mano, lo paro.
– ?Huuuy! Menuda prisa.
La lengua enmudecio. El policia lo solto, se le quedo mirando… ?sospechoso?
– ?Vives aqui?
Oskar asintio. No habia visto antes a ese policia. Tenia aspecto de bueno, la verdad. No. En condiciones
– Mira, sabes, ha… ocurrido una cosa aqui. En el portal de al lado. Por eso estoy dando una vuelta para preguntar si alguien ha oido algo. O ha visto algo.
– ?En que… en que portal?
El policia hizo un gesto con la cabeza senalando hacia el portal de Tommy y el panico repentino abandono a Oskar.
– En ese. Si, no en el portal, sino… en el sotano. ?Tu, por casualidad, no habras visto u oido algo raro alli? ?Los ultimos dias?
Oskar nego con la cabeza. Los pensamientos le daban vueltas en un caos tan grande que en realidad ya no pensaba absolutamente nada, pero le parecio que la angustia debia salirle por los ojos, totalmente visible para el agente. Y este ciertamente ladeo la cabeza, lo miro con atencion.
– ?Te pasa algo?
– … estoy bien…
– No tienes que asustarte por esto. Ya… ha pasado. Asi que no debes preocuparte por ello. ?Estan tus padres en casa?
– No. Mama. No.
– Bueno. Pero yo voy a seguir por aqui, asi que… puedes pensar un poco, a lo mejor has visto algo. El policia le abrio la puerta:
– Entra.
– No, yo solo…
Oskar se dio la vuelta esforzandose por andar de una manera
Le empezaron a temblar las mandibulas, los dientes golpeaban un confuso mensaje en Morse a traves del esqueleto mientras abria el portal de Eli y seguia escaleras arriba. ?Habrian puesto aquellas cintas en la puerta de Eli? ?Habrian cerrado el paso?
La puerta estaba entreabierta.
Si la policia hubiera estado aqui, ?por que iban a haber dejado abierto? No harian una cosa asi.
Puso los dedos en el pasador, abrio la puerta con cuidado, se deslizo dentro del piso. Estaba oscuro. Uno de sus pies tropezo con algo. Una botella de plastico. Primero penso que habia sangre en la botella, luego vio que era eso que uno tiene para hacer fuego.
Respiracion.
Alguien respiraba.
Se movia.
El ruido llegaba desde el bano hasta la entrada. Oskar avanzo, un paso sigiloso tras otro, apreto los labios hacia dentro para silenciar los dientes y el temblor se desplazo hacia la
