Las cajas las tiro desde el balcon de Eli al suyo cuando aun era de dia, mientras Eli se lavaba. Cuando salio del cuarto de bano la herida de la espalda ya se le habia curado y estaba algo mareado por el alcohol que contenia la sangre.
Se acostaron juntos, se abrazaron. Oskar le conto lo que le habia pasado en el metro. Eli le dijo:
– Perdona. Que pusiera en marcha todo esto.
– No. Esta bien.
Silencio. Largo. Despues Eli le pregunto, con discrecion:
– ?Te gustaria… ser como yo?
– … No. Me gustaria estar contigo, pero…
– No. Claro que no quieres. Lo entiendo perfectamente.
Al anochecer se levantaron por fin, se vistieron. Estaban abrazados en el cuarto de estar cuando oyeron la sierra. Estaban serrando la cerradura.
Corrieron hacia el balcon, saltaron sobre la barandilla, aterrizaron en blando en los setos de abajo.
Dentro del piso oyeron que alguien decia:
– Pero que demonios…
Se acurrucaron juntos bajo el balcon. Pero no habia tiempo.
Eli volvio la cara hacia Oskar, diciendo:
– Yo…
Cerro la boca. Luego beso a Oskar en los labios.
Oskar vio durante unos segundos a traves de los ojos de Eli. Y lo que vio era… el mismo. Solo que mucho mas elegante, mas guapo, mas fuerte de lo que creia que era. Visto con amor.
Unos segundos.
Voces en el piso de al lado.
Lo ultimo que Eli habia hecho antes de levantarse fue despegar el papel con el codigo Morse. Ahora se oian unos pies pesados dando vueltas en la habitacion donde Eli se habia tumbado y desde donde le habia enviado mensajes.
Oskar pone la palma de la mano sobre la pared.
– Tu…
Martes 10 de noviembre
Oskar no fue a la escuela el martes. Se quedo en su cama atento a los ruidos que llegaban a traves de la pared preguntandose si encontrarian algo que pudiera conducirles hasta el. Al mediodia se dejaron de oir ruidos, y todavia no habian vuelto.
Entonces se levanto, se vistio y fue hasta el portal de Eli. La puerta del piso estaba precintada. Prohibido el paso. Mientras permanecia alli, mirando, llego un policia hasta el rellano. Pero el no era mas que un nino curioso del vecindario.
Al anochecer bajo las cajas al sotano y puso una alfombra vieja por encima de ellas. Ya decidiria mas tarde que haria con ellas. Si entraba algun ladron en su cuarto trastero seguro que se iba a poner contento.
Se quedo un buen rato sentado en la oscuridad del sotano, pensando en Eli, en Tommy, en el viejo. Eli le habia contado todo, que no habia sido su intencion que las cosas acabaran asi.
Pero Tommy estaba vivo. Se pondria bien de nuevo. Eso le habia dicho su madre a la madre de Oskar. Al dia siguiente volveria a casa. Al dia siguiente.
Al dia siguiente, Oskar regresaria a la escuela. A encontrarse con Jonny, con Tomas, con…
Los dedos frios, duros de Jonny sobre su mejilla. Apretando su carne blanda contra los dientes hasta que su boca involuntariamente tuvo que abrirse.
Oskar junto las manos, apoyo la cara en ellas mirando la pequena colina que formaba la alfombra sobre las cajas. Se levanto, retiro la alfombra y abrio la caja en la que estaba el dinero.
Billetes de mil y de cien todos revueltos, algunos fajos. Revolvio el dinero con la mano hasta que encontro una de las botellas. Despues subio al piso a buscar cerillas.
Un foco solitario esparcia un resplandor blanco y frio sobre el patio de la escuela. Mas alla de su luz se veian, pegados al suelo, los contornos de los juegos. Las mesas de ping-pong, tan estropeadas que no se podia jugar en ellas mas que con pelotas de tenis, estaban cubiertas de nieve medio fundida.
Dos hileras de ventanas dentro del edificio de la escuela tenian las luces encendidas. Los cursos de la tarde. Por eso tambien estaba abierta una de las puertas laterales de la escuela.
Oskar, recorriendo pasillos a oscuras, llego hasta su clase. Estuvo un rato mirando los pupitres. El aula parecia irreal a esas horas de la tarde, como si los fantasmas, murmurando silenciosamente, la utilizaran para su ensenanza: imposible imaginarse como seria esa ensenanza.
Se dirigio al pupitre de Jonny, levanto la tapa y lo rocio con unos decilitros de alcohol de quemar. En el de Tomas, lo mismo. Se detuvo un momento delante del de Micke. Decidio que no. Luego se sento en el suyo. Dejo que se filtrara. Como se hace con el carbon de la barbacoa.
Abrio la tapa del pupitre y saco
Olia a quimica en el pupitre de Jonny cuando volvio a levantar la tapa, saco las cerillas.
Fue a buscar dos reglas de madera grandes en la estanteria que habia al fondo de la clase. Sujeto la tapa del pupitre de Jonny con una de ellas, la de Tomas con la otra. Si no, dejaria de arder tan pronto como el soltara la tapa.
Dos animales prehistoricos hambrientos abriendo sus fauces en busca de comida. Dos dragones.
Encendio una cerilla, sujetandola en la mano hasta que la llama era grande y clara. Luego la solto.
Cayo de su mano como una gota amarilla y
BUMMM
Le escocieron los ojos cuando la cola morada de un cometa salio del pupitre y le lamio la cara. Se echo hacia atras; habia creido que arderia como… el carbon de la barbacoa, pero el pupitre salto ardiendo por los aires, todo quedo envuelto en una gran llama que llego hasta el techo.
Ardia demasiado.
