sociedad actual en particular.
Virginia se sento en una silla entre la bascula y la puerta del congelador. Aquel espacio no tenia mas que unos metros cuadrados, pero era el lugar mas agradable de toda la tienda. Hasta alli no llegaba la luz de la calle. Hojeo los periodicos y en una noticia marginal en la seccion nacional de
Virginia dejo el periodico. Que extrano leer acerca de si misma de esta manera. «Una mujer de cincuenta anos», «transeunte», «no revisten gravedad». Todo lo que se ocultaba detras de aquellas palabras.
«La posible relacion». Si, Lacke estaba totalmente convencido de que ella habia sido atacada por el mismo nino que mato a Jocke. Aunque se habia visto obligado a morderse la lengua para no contarlo en el hospital cuando una mujer policia y un medico le hicieron a Virginia una nueva revision de las heridas el viernes por la manana.
Virginia oyo unos crujidos y miro a su alrededor. Le llevo unos segundos comprender que era ella misma la que temblaba de tal manera que el periodico que tenia en las manos producia aquellos sonidos. Dejo el diario en la repisa que habia encima de las batas de la charcuteria, salio hasta donde estaba Berit.
– ?Algo que pueda hacer?
– Pero mi nina, ?de verdad vas a trabajar?
– Si, es mejor si hago algo.
– Lo entiendo. Pues entonces puedes ir pesando las gambas. En bolsas de medio kilo. Pero ?no
Virginia nego con la cabeza y volvio al almacen. Se puso una bata blanca y un gorro, saco una caja de gambas del congelador, se envolvio la mano en un plastico y empezo a pesar. Removia en la caja de carton con la mano enfundada, ponia las gambas en bolsas de plastico, las pesaba en la bascula. Un trabajo aburrido, mecanico; la mano derecha se le quedo congelada con la cuarta bolsa. Pero estaba haciendo algo, y eso mantenia su mente ocupada por un rato.
Por la noche, en el hospital, Lacke habia dicho una cosa realmente extrana: que el nino que la habia atacado no era una persona. Que tenia los dientes afilados y garras.
Virginia habia desechado aquello como algo propio de la borrachera o de una alucinacion.
No recordaba gran cosa del ataque, pero podia estar de acuerdo en una cosa: lo que habia saltado sobre ella era demasiado ligero para que fuera un adulto, casi demasiado ligero para que fuera siquiera un nino. Un nino muy pequeno, en todo caso. Cinco, seis anos. Recordaba que se habia levantado con aquel peso en la espalda. Despues todo se volvio negro hasta que se desperto en su piso con todos los colegas, menos Gosta, alrededor de ella.
Puso una pinza en la bolsa que tenia pesada, cogio otra, echo un par de punados. Cuatrocientos treinta gramos. Siete gambas mas. Quinientos diez.
Se lo regalamos.
Se miro las manos, que trabajaban con independencia de su cerebro. Las manos. Con unas largas. Dientes afilados. ?Que habia sido aquello? Lacke lo habia dicho claramente: un vampiro. Virginia se habia echado a reir, con cuidado para que no se le quitaran los puntos de la mejilla. Lacke ni siquiera habia sonreido.
– Tu no lo viste.
– Pero Lacke… no existen.
– No. Pero ?que era entonces?
– Un nino. Con alguna fantasia extrana.
– ?Se habia dejado crecer las unas entonces? ?Se habia afilado los dientes? Me gustaria conocer al dentista que…
– Lacke, estaba oscuro. Tu estabas borracho, seria…
– Si, lo estaba. Yo estaba borracho. Pero vi lo que vi.
Sentia calor y tirantez bajo el aposito del cuello. Se quito la bolsa de la mano derecha, se puso la mano sobre el vendaje. La mano estaba helada y se sintio aliviada. Pero se sentia cansada, como si las piernas no pudieran sostenerla mas.
Terminaria de pesar aquella caja y luego se iria a casa. Aquello no podia ser. Si descansaba durante el fin de semana seguro que se sentiria mejor el lunes. Se puso la bolsa de plastico y acometio el trabajo con cierto enfado. Odiaba estar enferma.
Un dolor agudo en el dedo menique. Mierda. Eso es lo que pasa cuando uno no esta pensando en lo que hace. Las gambas, puntiagudas por la congelacion, habian hecho que se pinchara. Se quito la bolsa de plastico y se miro el dedo menique. Un pequeno corte del que empezaba a salir sangre.
Se llevo inmediatamente el dedo a la boca para chuparse la sangre.
Una mancha calida, saludable y sabrosa se extendio desde el punto en que la yema de su dedo entro en contacto con la lengua, propagandose. Chupo con mas fuerza. Su boca se lleno de una concentracion de todos los sabores buenos. Un estremecimiento de placer le recorrio el cuerpo. Siguio chupandose el dedo, entregada al disfrute, hasta que se dio cuenta de lo que estaba haciendo.
Se saco el dedo de la boca, lo miro. Estaba mojado de saliva y la pequena cantidad de sangre que salia se diluia enseguida con aquella como si fuera una pintura al agua demasiado clara. Miro las gambas que quedaban en la caja. Cientos de pequenos cuerpos de color rosa claro, cubiertos de escarcha. Y los ojos. Cabezas negras de alfiler pinchadas en lo rosa, un cielo estrellado del reves. Dibujos y constelaciones comenzaron a girar ante ella.
El mundo rotaba alrededor de su eje y algo le golpeo en la parte posterior de la cabeza. Delante de sus ojos aparecio una superficie blanca con telaranas en los bordes. Se dio cuenta de que estaba tendida en el suelo, pero no tenia fuerzas para levantarse.
A lo lejos oyo la voz de Berit:
– Dios mio… Virginia…
A Jonny le gustaba estar con su hermano mayor, siempre y cuando no estuvieran sus odiosos colegas con el. Jimmy conocia a algunos tipos de Racksta a los que Jonny tenia bastante miedo. Una tarde, hacia ya un ano, se habian presentado en el patio para hablar con Jimmy, pero no quisieron subir a llamar. Cuando Jonny les dijo que Jimmy no estaba en casa le habian pedido que le hiciera llegar un mensaje:
– Dile a tu hermano que si no aparece el lunes con la pasta, alguien se encargara de ponerle la cabeza en un torno… ?Sabes lo que es?… vale… y de darle vueltas hasta que la pasta le salga por las orejas. ?Se lo diras? Bien, vale. Te llamas Jonny, ?no? Adios, Jonny.
Jonny le habia dado el recado a su hermano y Jimmy no habia hecho mas que asentir, diciendo que ya lo sabia. Luego habia desaparecido dinero de la cartera de su madre y se lio una
