vivo! Absorbi todas las sensaciones de mi cuerpo, desde el cosquilleo de los dedos de los pies hasta la sangre que corria veloz por mis venas. Deseaba levantar los brazos bien alto y pregonar las buenas noticias a todo aquel que quisiera escucharlas, aunque, por supuesto, no podia hacer tal cosa. Roger estaba vivo y me habia hecho un regalo: ?iba a ayudar a la Resistencia, no a traicionarla!

– Bonjour, Paris! -entone y salude con la mano, introduciendome en el escenario por uno de los bastidores.

Los alemanes aplaudieron. Mas alla de los focos, podia ver las filas de negros uniformes de las SS que se expandian por todos lados hasta los palcos, como cientos de aranas que esperaban en sus agujeros. Pero por muy repulsivo que fuera mi publico y a pesar de lo que representaran, no podia contener la luz que brillaba en mi interior. Me recorria las piernas y la columna vertebral. La alegria que me producia era tan calida que pense que en cualquier momento acabaria por arder.

«?Soy yo! Esta noche, de entre todas las noches, las estrellas saldran y brillaran. Brillaran para que las vea todo Paris.»

El tecnico de grabacion de Radio France estaba sentado en el foso de la orquesta. Le dedique una sonrisa, la mas amplia que le habia dedicado nunca a un colaboracionista. El y yo eramos camaradas esa noche. El no lo sabia, pero ambos les estabamos cantando las buenas noticias a la Resistencia.

A los alemanes les estaba gustando tanto lo que veian que volvieron a aplaudir. A pesar del dolor que aun sentia en las costillas por la paliza de la Gestapo, mi voz nunca habia sonado tan potente. Mi alma cantaba junto a ella. Aquella era la cumbre de mi vida; uno de esos momentos en los que el telon se abre y uno de repente sabe que lo que esta haciendo es para lo que ha nacido, que esta cumpliendo su objetivo en este mundo. En ese momento, si que me senti feliz por ser Simone Fleurier y me emociono que los Aliados pudieran hacer uso de mi.

El coronel Von Loringhoven estaba sentado en un palco junto a Karl Oberg y Camille. La orquesta comenzo a tocar La bouteille est vide y yo dirigi mi voz hacia ellos.

Cuanto mas consigues,

mas quieres;

quieres mas y mas,

y luego todo se va

Karl Oberg sonrio y profirio una carcajada autosuficiente. Von Loringhoven le miro de reojo y luego volvio a mirarme a mi. Se acomodo en su asiento, satisfecho consigo mismo. «Sonreid, sonreid mientras podais -pense-. Muy pronto se os terminara la suerte».

?La! ?La! ?Bum! Aqui viene Jean

en su nuevo Voisin.

?La! ?La! ?Bum! Y pregunta: «?Que haces?».

?Que le puedo decir?

?La! ?La! ?Bum! ?Que estoy tendiendo la ropa?

Tenia ganas de echarme a reir por la comicidad de todo el asunto. Durante la cancion del Voisin me senti tan aturdida que tuve que recordarme a mi misma que no debia parecer tan complacida porque quiza eso levantaria las sospechas de Von Loringhoven. Cante mis canciones de tango con toda la carga tragica y la congoja que se merecian, pero la unica manera en la que pude sonar autentica fue pensando en lo que habia ocasionado principalmente que comenzara mi trabajo en la red: la masacre de los ninos belgas.

Sin embargo, el gran final fue el momento mas importante de todos.

Cuando mi amor se enfrie

te dejare por el calor de Africa.

Miraras hacia el este y tambien hacia el centro,

pero no me encontraras en la oscuridad de Africa,

a menos que me traigas la luz de tu antorcha

Cante aquellas palabras con todo mi corazon. Los encandilados soldados de las SS que me contemplaban boquiabiertos debian de estar convencidos de que la estaba interpretando para ellos, pero cuando mire hacia el publico ni siquiera los vi. Estaba cantando para Roger, para Odette y la pequena Simone, para mi familia, para monsieur Etienne y Joseph, para el general De Gaulle, para Minot y Raton y el Juez, para Andre y todos los miembros de la Resistencia. Cantaba por mi padre y por Francia. No me permiti a mi misma pensar en los hombres que tenia delante, muchos de los cuales habian torturado y ejecutado a miembros de la Resistencia.

Aunque odiaba a aquellos hombres de las SS con todo mi ser, ellos me adoraban. Cuando termine la cancion, el publico se puso en pie para aplaudirme. Hice una elegante reverencia y me deslice entre bastidores.

– ?Bravo! -gritaban-. ?Otra! ?Otra!

Monsieur Dargent estaba de pie entre bambalinas. Intercambiamos una sonrisa. El publico jaleo y aplaudio con mas fuerza.

– ?Vamos! -me animo monsieur Dargent-. Es usted la artista. Dele a su publico lo que desea.

Corri de vuelta al escenario y me detuve frente al fondo del que colgaba una enorme esvastica. Cante la cancion de Africa toda entera de nuevo.

El publico aun gritaba para que siguiera cantando cuando el telon cayo despues del quinto bis. Si hubiera caido muerta alli mismo, lo habria hecho siendo la mujer mas feliz del universo.

Capitulo 34

En noviembre, los Aliados atacaron los enclaves del Eje en el norte de Africa. La operacion fue todo un exito, y dio a las fuerzas una base para rescatar no solo a Francia sino tambien a Italia. Cuando Andre nos comunico las noticias, madame Goux y yo nos abrazamos, presionando la una contra la otra nuestras humedas mejillas llenas de lagrimas y riendonos de la alegria. En medio del manto de oscuridad que habia cubierto nuestras vidas, una llama de esperanza volvia a brillar. Por supuesto, entonces no eramos conscientes de que los Aliados tardarian otros dos anos mas en entrar en Francia y que la vida se iba a poner aun mas dificil antes de mejorar.

Tal y como monsieur Dargent habia predicho, los alemanes se apresuraron a pasar la linea de demarcacion y ocuparon el sur de Francia para «defendernos» contra el enemigo. A medida que aumentaba la moral entre los miembros de la Resistencia y que Gran Bretana y De Gaulle redoblaban sus esfuerzos para armar a los maquis como preparacion para una invasion aliada, la represion de los alemanes se volvio mas brutal. Se formo la Milicia: un ejercito frances a las ordenes de la Gestapo formado por los peores elementos de la sociedad, entre los que se incluian delincuentes que habian intercambiado su condena de prision por la posibilidad de perseguir a los miembros de la Resistencia.

Вы читаете
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату